MUNDIAL 2026

La hora de la verdad para Scaloni: dudas y un ‘problema’ con Messi

El campeón se medirá contra Suiza y enfrentará, por primera vez, a un rival con mayor pergamino. Scaloni conserva la forma de juego, pero no es lo mismo de Qatar 2022.

La hora de la verdad para Scaloni: dudas y un ‘problema’ con Messi
JUSTIN SETTERFIELD
Pablo Ortega
Redactor de Fútbol Nacional e Internacional - Columnista
Periodista, Entrenador de Fútbol y ex futbolista profesional. Titulado en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile y egresado del Instituto Nacional del Fútbol (INAF) de Santiago. Es columnista y redactor de Fútbol Nacional e Internacional y de temáticas de índole táctica en AS Chile.
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“Ahora sí”, dicen en la comunidad futbolística internacional. Finalmente Argentina, en el intento por lograr el bicampeonato de la Copa del Mundo, tendrá un rival que asoma más exigente: Suiza, que dejó en el camino a Colombia, selección que se veía firme en el juego y con la ambición deportiva de lograr más en Norteamérica. Hasta ahora, los trasandinos no enfrentaron a una escuadra dentro del ‘Top 20′ del planeta.

Primero ante Cabo Verde y más tarde frente a Egipto, sorpresivamente Argentina sintió que podía quedar fuera del Mundial. No estaba en los cálculos y llamaron la atención las disfuncionalidades de los campeones del mundo. Sin embargo, bastó que Lionel Messi se activara por algunos instante para revertir todo y llegar a cuartos de final. Ahora lo que asoma en Norteamérica será mucho más exigente, por los atributos de juego de las selecciones y la trascendencia de la fase del torneo.

Problema importante

La señal más importante de que Lionel Scaloni no está conforme con el juego de Argentina la dio el propio DT antes de medirse contra Egipto. Parte de su sello es realizar siempre algunos cambios en las formaciones que manda a la cancha, pero esta vez también innovó con el sistema de juego. Del 1-4-4-2 (con desorganización planificada y amplia libertad en la fase ofensiva), Scaloni pasó a un 1-4-3-1-2, una figura posicional poco frecuente, pero tremendamente argentina.

La prensa trasandina asegura que el DT mantendrá el esquema y la formación ante Suiza. Habría visto que los inconvenientes previos no fueron tan influyentes en el desarrollo del partido y por supuesto que en el resultado final. La principal falencia ha sido la inseguridad para neutralizar los contraataques durante la fase de transición defensiva. Quizás esto no fue determinante ante Cabo Verde (los africanos generaron muchas acciones de ataque construido), pero sí contra Egipto. En cada salida rápida, los delanteros árabes llegaron con facilidad hasta el área penal oponente.

¿Qué sucederá ante Suiza? La selección europea posee una ambivalencia que puede resultar clave en el partido de este sábado: contraataca o construye con igual grado de eficiencia. Lo más probable es que plantee un bloque bajo o medio de presión para defender, apostando por acciones ofensivas breves y profundas al recuperar el balón. Algo similar a lo hecho por Egipto, pero seguramente con mayor solvencia defensiva, más variantes individuales de ataque y con la posibilidad latente de que sus posesiones sean más extensas y de mayor calidad.

Un partner para Messi

Indiscutiblemente, el poder de Argentina radica en el funcionamiento ofensivo, aunque de todas maneras ha despertado críticas en el país vecino. Al final, la presencia de Messi les ha permitido a los trasandinos resolver algunos encuentros. Encabeza la tabla de goleadores del Mundial con ocho tantos y, cada vez que interviene, el partido se hace otro para su selección. Durante gran parte de los momentos como delantero neto, orientado a detectar espacios para recibir con ventaja y desequilibrar gracias a su enorme calidad. En otros instantes, con libertad para accionar como el quinto volante e influir mucho en las acciones de construcción y, por supuesto, llegar a definir desde el punto penal o el semicírculo.

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Las dudas de Scaloni apuntan al acompañante de Messi. El DT partió con Lautaro Martínez también en el eje del ataque, pero el desempeño no fue el esperado. Después probó con Julián Álvarez y el panorama no fue distinto. Al cuadro argentino se le cuestiona la falta de variantes para generar acciones ofensivas (sin depender de Messi) y las imprecisiones en la definición cuando llega con ventaja al área penal. Contra Suiza, probablemente Álvarez seguirá siendo el ‘9′ y, según cómo termine la serie de cuartos de final, a lo mejor Scaloni habrá encontrado al mejor acompañante de Messi en Norteamérica 2026.

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