ADN RadioConcierto Radio
NewslettersRegístrateAPP
españaESPAÑAchileCHILEcolombiaCOLOMBIAusaUSAméxicoMÉXICOusa latinoUSA LATINOaméricaAMÉRICA

ENTREVISTA AS

Donó un riñón, trabaja en una panadería y defenderá a Chile en Brasil: “Pude dar vida”

Un chileno será protagonista de un novedoso desafío que se llevará a cabo en una de las principales atracciones de Río de Janeiro.

Río de JaneiroActualizado a
Donó un riñón, trabaja en una panadería y defenderá a Chile en Brasil: “Pude dar vida”

Fabián Contreras (chileno de 37 años) tendrá un sábado de ensueño: será parte del desafió internacional de ‘La Vuelta al Mundo’, competencia que reúne a los mejores exponentes de la capoeira (donde se repartirán en premios 50 mil reales) y en la que enfrentará al multicampeón español ‘Magrela’, conocido como el rey en dicha disciplina.

‘Moica’, como se le conoce popularmente al chileno, estará enfrentando al hispano cerca de las 18:00 horas de Chile en el emblemático Pan de Azúcar, ubicado en la zona sur de Río de Janeiro. En el juego, cinco jurados dirimirán por creatividad, fluidez, expresión, caracterización y marcación de los participantes.

Antes del desafío más importante de su carrera, Contreras habló con AS y contó que “llevo 23 años de Capoeira. Llevo viajando a Brasil 15 ó 16 años para seguir perfeccionándome. He viajado a Europa, por toda Sudamérica, me han invitado a muchos eventos, fui campeón de Capoeira Angola y Regional en Bahía, donde nació la disciplina, y desde el 2016 que estoy viajando mucho”.

‘Moica’ también es fundado de la Casa do Capoeira en Santiago de Chile, donde acoge a capoeiristas de todo el mundo. Incluso, muchos terminan trabajando con él. Aunque administra un interesante proyecto, también compite. Y aunque parezca increíble, lo hace con un solo riñón.

- Usted vivió una situación extrema que no le ha impedido competir. ¿La puede contar?

- Cuando comencé en la capoeira éramos 70 niños, quedando solo yo con una amiga. Seguimos practicando juntos y 20 años después ella fue invitada a Francia, donde tuvo una insuficiencia renal. Empezaron los exámenes de compatibilidad en Chile con su familia y nadie lo fue. Yo me dispuse a donar mi riñón siendo que solo éramos amigos. Al final, éramos gemelos genéticos. Salió todo bien y en septiembre del 2019 hicimos la cirugía. Mi amiga ahora sigue viajando por el mundo y para mí eso es un gran logro, pude dar vida. Esto me hizo crecer mucho.

- ¿Le afectó para competir?

- Fue tanta la energía positiva que la gente me dio, tanto aliento, que a las dos semanas estaba haciendo capoeira de nuevo. Incluso, solamente me fui a controlar una vez, meses después de haberme operado y nunca más sentí ningún malestar ni nada. He estado con mi cuerpo en las mejores condiciones, siempre. Mi riñón estaba en buen estado, creo que porque siempre he sido capoeirista, he entrenado y me he cuidado.

- Cuénteme un poco sobre sus proyectos.

- Tengo una panadería en mi casa, donde los capoeiristas llegan y trabajan conmigo en las ventas y también dan clases en mi academia. Es una casa-gimnasio-panadería. O academia, mejor dicho. Y dentro de la casa arriendo siete habitaciones, en donde vivimos 12 personas.

- ¿Y cómo es el día a día ahí?

- Hay tres entrenamientos diarios: mañana, tarde y noche. Distintos profesores de diferentes tipo de capoeira dan clases y está abierto a toda la comunidad, independiente de que sean de algún grupo o no. Se les abren las puertas a todo el mundo. No defendemos solo una bandera, sino que todos los grupos de capoeira son bienvenidos.

- Mientras la academia funciona, ¿qué pasa con la panadería?

- Sigue funcionando, porque se quedan algunos capoeiristas administrando. Hay un panadero que es capoeirista de Venezuela, otros vendedores que son de Perú, Colombia, Chile, Sudáfrica y Brasil. Viven allá y ya aprendimos un sistema que funciona. Yo solamente administro desde el celular. La panadería y las clases de capoeira sustentan la casa. La mayoría trabaja y algunos dan clases.

- Esta situación, por más que funcione como sistema, nos muestra que en Chile es difícil vivir de la capoeira, ¿cierto?

- Lo que hacemos es sustentable dentro de dar clases todos los días, en distintos lugares como escuelas, universidades o comunidades. Dependiendo de la constancia que tenga el capoeirista con sus clases, sí se puede vivir. Yo viví muchos años de eso y llegué a lo de ahora, solamente administrar, pero sigo dando clases, enseñando y viajando con esto.

- ¿Ha existido apoyo estatal para esta disciplina en Chile? ¿Ustedes han pedido algo a través de alguna organización?

- Pucha, nada. Nada. Yo por lo menos, que estoy representando al país y a Sudamérica, ningún apoyo. Si se pudiera apoyar la capoeira, que es un deporte tan bonito y tan bueno para la gente, sería genial. Muchas veces tenemos que estar postulando, con la personalidad jurídica, a distintos tipos de proyectos, pero de repente se caen, siempre hay que estar esperando el financiamiento, entonces ahora trabajamos con autogestión.

- ¿Cuáles son sus expectativas para el juego de hoy?

- Llevo 23 años practicando capoeira y viajo mucho a Brasil, por lo que tengo mucho contacto con los mejores capoeiristas del mundo, entonces llevo toda mi vida dedicándome a esto y lo que voy a hacer es simplemente mostrar toda mi trayectoria en esta competencia. Aparte, estoy con mi maestro y referencia de la disciplina. Estoy muy seguro que verán un buen desempeño, verán un espectáculo increíble.

- ¿Qué se siente competir en un lugar tan simbólico como el Pan de Azúcar de Río de Janeiro?

- De repente lo pienso y digo. “¿Cómo chucha llegué aquí? ¿En qué momento tomé tanto vuelo?”. Siento orgullo, orgullo de lo que he conseguido y sé que voy por más siempre. Siento emoción, estoy en la raíz de la capoeira, siendo visto por todo el mundo y soy el único chileno participando, el extranjero que ha llegado más lejos.

- ¿Y si gana este sábado? ¿Alguna promesa? ¿Cómo lo celebrará?

- Mi promesa es seguir haciendo mi trabajo social. Seguir potenciando a los capoeiristas que dan clases, ir motivando, incentivar mucho la donación de órganos y quiero fomentar eso a quien pueda hacerlo. Yo con un riñón pude llegar muy lejos. Mucha gente pensaba que después de donar el riñón, yo no iba a ser el mismo, pero todo lo contrario: me hizo más fuerte y ahora estoy aquí con los mejores capoeiristas del mundo.