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La jerarquía de un chileno en Argentina

Actualizado a

Hace unos días, Marcelo Gallardo se deshizo en elogios a Paulo Díaz. Fue luego de la goleada por 4-0 ante Gimnasia y Esgrima de La Plata, resultado que dejó a River Plate en la cabeza del Grupo A de la liga de Argentina. El chileno cumplió otra buena presentación (antes había brillado también en el triunfo por 1-0 contra San Lorenzo, anotando además el gol de la victoria) y el DT, cuya voz trasciende en el fútbol trasandino a raíz de su extraordinaria gestión en el club, no ocultó su satisfacción por el nivel que muestra el jugador surgido en Palestino.

Lo de Gallardo, en todo caso, no es nuevo. En los hechos, el entrenador de River Plate ha demostrado su absoluta confianza en Díaz. Antes de llegar al cuadro millonario, llamó la atención en Argentina que el estratega se interesara por contar con el chileno para reforzar la defensa. Entonces, el central de la Roja actuaba en Arabia Saudita, por el Al-Ahli, hasta donde llegó solicitado por Pablo Guede, tal como en 2016, cuando lo fichó San Lorenzo, a raíz de la petición del ex DT de Colo Colo. Volver a Argentina al multicampeón del continente desde una liga, que nadie seguía en el país trasandino, generó alguna suspicacia, pero Díaz ha demostrado que Gallardo no estaba equivocado.

En su halago, el técnico de River Plate manifestó que es uno de los referentes de la defensa y que lo ve como otro de los jugadores de jerarquía del plantel. Junto al paraguayo-argentino Héctor Martínez, Díaz conformó hasta hace poco una dupla de zagueros segura y de gran rendimiento. Ahora, su acompañante ha sido Leandro González Pírez, quien llegó desde el Inter de Miami a reforzar la zaga, y su nivel de juego no cambió. De hecho, la sensación es que si el DT innova en el eje de la defensa siempre serán otros los que terminarán yendo la banca y por supuesto que no el chileno.

Díaz cumple a cabalidad con el catálogo de obligaciones para los centrales que implica la forma de juego de Gallardo. Es seguro en la marca y domina completamente el juego posicional para la realización de coberturas, tanto en la línea de cuatro defensas actual de River Plate o cuando el equipo se organiza con un trío de zagueros. Pese a no ser un hombre con la estatura que hoy se exige para el puesto en muchos lugares, no tiene ningún problema en el juego aéreo defensivo y en ataque- Son reconocidas su gran capacidad de salto y el timing justo para impactar en el momento preciso el balón.

Su rol en el inicio del juego desde la última línea también adquirió mayor consistencia y protagonismo. No es que antes haya tenido dificultades para manejar el balón en la salida, pero una cosa es hacerlo en San Lorenzo y otra en River Plate en el fútbol argentino. Más todavía bajo el rigor de Gallardo: el DT exige precisión, velocidad y atrevimiento. Hoy, Díaz es un central plenamente confiable en la gestión inicial del Ataque Construido que distingue al cuadro millonario. Exhibe buen manejo para asociarse en combinaciones cortas y cuando el balón debe recorrer distancias mayores llega también con exactitud.

Otro avance constatado en el desempeño del chileno guarda relación con la contención emocional en el terreno de juego. Ya nadie se acuerda de algún episodio en los que perdió los estribos y terminó expulsado o complicando a su equipo por conductas inapropiadas en pos del funcionamiento colectivo. En su momento, Gallardo lo dejó fuera de los titulares, buscando que esto no volviera a ocurrir, y la estrategia dio pleno resultado. La espesura que hoy muestra en su fútbol trasunta también un importante contenido de madurez personal.

A corto plazo, Díaz tiene en agenda dos importantes desafíos y qué mejor momento para afrontarlos. Este domingo, River Plate recibirá a Boca Juniors en otra versión del Superclásico de Argentina. Todo lo que el chileno haga o no haga en el duelo más trascendente del país claro que tendrá otra repercusión, luego del halago público de Gallardo. Es su hombre de confianza en la defensa y después de las palabras del DT quedó la sensación de que pueden variar los otros tres integrantes de la defensa, pero Díaz siempre estará. Que tiene fútbol de sobra para responder en la cancha ante Boca, hoy tampoco cabe alguna duda.

Lo otro tiene que ver con la definición de las Eliminatorias. Está difícil el panorama para la Roja y la percepción es que, cuando concluya todo, vamos a empezar a lamentarnos por los puntos perdidos como local, por ejemplo, ante Bolivia y Colombia. Si nada raro pasa, Díaz actuará desde el inicio contra Brasil y Uruguay, aunque todavía persiste el murmullo originado por la falta de confianza de Martín Lasarte en el zaguero. No ha sido todo lo titular que debería serlo, destaca en uno de los mejores equipos de América de los últimos años y, a veces, no se entiende mucho su ausencia del equipo.