Jogo bonito

Jogo bonito

Comenzó la acción del fútbol estadual en Brasil. Varios torneos regionales que tienen una importancia tremenda para los clubes brasileños, ya que de los estados más importantes, como Rio, Sao Paulo, Minas Gerais y Rio Grande do Sul tienen equipos grandes, que han ganado incluso mundiales de clubes.

La presencia de chilenos es grande. De los estaduales más representativos, sólo Rio no tendrá la participación de jugadores chilenos. Lo que indica que estamos ganando cada vez mayor notoriedad para un mercado que es gigante y que hasta hace muy poco tiempo era bastante reacio a llevar futbolistas extranjeros.

Jorge Valdivia comandará nuevamente al Palmeiras que busca lograr una corona que no obtiene desde el 2008 y que tiene una competencia tremenda. Corinthians, Sao Paulo y Santos son los principales rivales históricos, pero siempre se mete alguno de los llamados equipos chicos a la pelea. Sin ir más lejos, el año pasado Ituano le ganó la final a Santos. Me encontré con Jorge hace unos días y me comentó que su recuperación física va muy bien encaminada y que está con muchas ganas de volver a jugar. Confío en que será gran figura en el Paulista y en la Roja en la próxima Copa América.

En Minas Gerais, el poderoso Cruzeiro tendrá su tradicional lucha contra el Atlético Mineiro. Felipe Seymour y Eugenio Mena son parte de un equipo con mucha historia y que tiene un presente exitoso inusual para el fútbol brasileño. Es el actual bicampeón nacional, algo que pocas veces se da, ya que normalmente cambian mucho los planteles de un año para otro. Los chilenos la tendrán pesada, sobre todo Seymour, quien viene de un tiempo sin jugar, pero creo que tiene la calidad suficiente para ser el eje del mediocampo azul. Mena ya conoce la responsabilidad de estar en un grande de Brasil y creo que también le irá bien.

El “Gaúcho” de Rio Grande do Sul es un torneo especial. En general hay dos equipos que pelean la copa, Internacional y Gremio, pero es muy difícil, con muchos partidos que se juegan en estadios y canchas chicas, muchas veces con lluvias torrenciales que poco ayudan a que el juego sea vistoso. Charles Aránguiz viene con la responsabilidad de haber sido elegido el mejor del “gauchão” del año pasado y con un Inter que, para los hinchas “colorados”, tiene que ser campeón. Ahí no hay dobles lecturas: es un deber.

Los torneos regionales, la Copa Brasil y la Libertadores, que se juegan en simultáneo, son una muy exigente preparación para el “Brasileirão” del segundo semestre, donde los equipos ponen sus mejores armas para ganar trofeos que, hoy por hoy quizás no tienen tanta importancia en relación al marketing, pero que alimentan la gloria y las posibilidades de ganarle al clásico rival.

Una cosa más con respecto al calendario brasileño. Un equipo de medianía de tabla juega en promedio 70 partidos al año. Y muchos de ellos con harto calor.

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