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El error que corrigió Sampaoli

Finalmente, Jorge Sampaoli decidió comenzar el partido frente a Brasil, en el inicio de las Eliminatorias, con un sistema de juego 3-4-1-2. Olvidaba así, por el momento, la organización 4-3-1-2 que le permitió a la Selección chilena, junto a otras variables, adjudicarse la Copa América.

Sorprendió la decisión del argentino. Su determinación dejaba cada costado de la cancha, para atacar y defender, cubierto únicamente solo por un hombre (Mauricio Isla y Jean Beausejour, respectivamente). Claro, el cuadro brasileño fijaría en esos sectores del terreno de juego dos futbolistas en función de su sistema 4-5-1. Dani Alves y Willian en la derecha. Marcelo y Douglas Costa por la izquierda.

Chile cojeó casi todo el primer tiempo por esta determinación táctica. En el minuto 40 ingresó Mark González por Francisco Silva para corregir el asunto. Entonces, atrás el equipo se reorganizó con una línea de cuatro marcadores (Isla, Medel, Jara y Beausejour), tal como en la Copa América.

Eso sí, en el mediocampo hubo una variación importante, respecto del anterior torneo. El hombre de la UC y Jorge Valdivia (sustituido después por Matías Fernández) cubrieron los costados. Arturo Vidal y Marcelo Díaz se encargaron del centro.

Las dos línea de cuatro le dieron estabilidad defensiva al cuadro de Sampaoli. El juego exterior de Brasil decreció ostensiblemente ante la igualdad numérica en las bandas. Con este tema resuelto en el segundo tiempo, se esfumó el temor de recibir un gol en contra. Chile pudo focalizar la mayoría de sus energías en romper el equilibrio en el marcador. Lo logró Eduardo Vargas en una pelota detenida. La naturaleza del tanto expresa la estrechez del duelo. 

Dándole vuelta al asunto, resulta extraña la decisión de Sampaoli. En la Copa América, no se movió del 4-3-1-2.

Es un sistema noble. Otorga seguridad defensiva por la presencia del número adecuado de defensores para dar a abasto con el ancho de la cancha. En el mediocampo, los tres que se ubican detrás del volante creativo son suficientes para bascular de un lado a otro si el rival procura construir por los costados. En ofensiva exige el desdoblamiento de laterales y mediocampistas para acompañar a los atacantes. No se resigna la búsqueda sistemática del arco rival.

Claramente, no estamos hablando de un esquema táctico defensivo si se interpreta correctamente en el terreno de juego. Sobre todo, atendiendo la calidad de los futbolistas chilenos actuales, quienes llegaron a la cima de su rendimiento bajo los lineamientos de este sistema.

Al final, Sampaoli echó pie atrás en la fórmula planteada inicialmente. Más que genialidad o maestría, el argentino hizo gala de nobleza. Detectó la equivocación y corrigió todo en el instante preciso.