• 1ª Parte
  • 15'
  • 30'
  • 2ª Parte
  • 60'
  • 75'
  • 90'
U. Católica

10' Fabián Manzano

18' Juan Carlos Espinoza

39' Germán Lanaro

45' Sale Sebastian Jaime entra Castillo

61' Sale Juan Carlos Espinoza entra Christian Bravo

61' Sale Diego Rojas entra Roberto Gutiérrez

69' David Llanos

70' David Llanos

84' Fuenzalida

85' Fuenzalida

A. Italiano

14' Diego Vallejos

15' Carlos Labrin

63' Sale Sergi Santos entra Iván Vásquez

77' Sale Diego Valdés entra Matías Campos

80' Felipe Mora

87' Juan Pablo Miño

87' Sale Juan Cornejo entra Javier Elizondo

U. Católica 2 - Audax 1

La UC por fin corta la maldición y puede gritar: "¡Campeón!"

Los cruzados dieron vuelta el partido ante Audax al mismo tiempo que O'Higgins caía en Rancagua. Católica festeja su undécima estrella
Iquique vs Universidad Católica en vivo: Torneo Nacional 2018

El grito del Cristián Álvarez fue conmovedor. No jugó ni ha sido titular en los últimos meses, pero representa el alma del equipo. Ese que en los últimos seis años ha visto que se le quema el pan en la puerta del horno y que ha debido soportar burlas de los rivales. El Huaso se acordó de su padre goleador histórico en Colo Colo, de su hijo y de toda la gente de la UC antes de levantar con fuerza la copa y gritar a los cuatro vientos: "¡Campeón!".

Como lo ameritaba la ocasión, la UC fue campeona con angustia. Durante 85 de los 90 minutos de los partidos que se jugaban en simultáneo, la UC no tenía opción al título y ni siquiera a un partido de definición. Pese a que la U de Conce le ganaba a O'Higgins en Rancagua, la UC sufría por el gol de Diego Vallejos, que tenía a Audax en ventaja. Más encima Colo Colo le ganaba a Wanderers e iba a una definición con los celestes.

La UC tuvo inicios del primer y segundo tiempo calcados. Antes del primer minuto, fue David Llanos quien no alcanzó a puntear la pelota que le había dejado servida Jaime Carreño. Ese anuncio, más el remate desviado de Rojas, hacían imaginar una UC que ahogaría a su oponente. Pero no estuvo ni cerca de seguir ese camino. Los ataques por la derecha se diluyeron. Los errores de Stefano Magnasco y de Fabián Manzano desentonaron al local. Fue así como a los 15 minutos un centro del argentino David Drocco descompuso a la defensa cruzada. Asomó Diego Vallejos arrollando a un Magnasco que marcó feblemente al atacante y anotó la ventaja de los audinos.

Diez minutos más tarde fue Felipe Mora el que casi repite el dibujo. El descanso llegó con una sola explosión de la tribuna. Fue cuando restaban seis minutos para el cierre y la Universidad de Concepción se había puesto en ventaja en Rancagua.

En el entretiempo, Mario Salas decidió incluir a Nicolás Castillo por un opaco Sebastián Jaime. Luego mandó a la cancha a Christian Bravo y Roberto Gutiérrez. Sin Diego Rojas, los centrodelanteros se turnaban con Carreño para repartir la pelota en ofensiva. La zaga cruzada se encontró varios mano a mano, pero los itálicos fallaron.

Desde el minuto 70, Magnasco aguantó como pudo. Cojeó visiblemente, pero los cambios ya estaban agotados. En la visita, la banca también se movió. Ingresaron Matías Campos Toro, Iván Vásquez y Javier Elizondo. Sin embargo, vino quizá la única jugada urdida de la UC, que terminó con un remate potente de David Llanos y decretó la igualdad.

El estadio alentó con más fuerza que antes. En ese momento cayeron el segundo gol del Campanil y el descuento de O'Higgins. El empate de Santiago Wanderers en el Monumental le dejaba la tarea exclusiva a Católica, que debía ganar para quitarle el cetro a O'Higgins.

El equipo se fue arriba con centros desordenados, con más empuje que fútbol hasta que encontró el botín. Una serie de pelotas llovidas al área terminaron con José Pedro Fuenzalida incrustando el balón dentro del arco. Se desató la locura en San Carlos. A partir de ese momento, la atención se centró en Rancagua, ya que un gol en El Teniente forzaba una definición contra los celestes.

Lo que los cruzados temían finalmente no ocurrió. Finalizó el partido en San Carlos y nadie se movió del estadio hasta el pitazo final en Rancagua, que retumbó hasta en la precordillera capitalina.

Después de seis años, Universidad Católica pudo ser campeón. Y gritarlo fuerte, porque a estas alturas ya parecía ser una maldición.