Obama no sería Presidente sin Alí

Estoy en Estados Unidos. En San Francisco. En un par de días arranca la Copa América Centenario. Debería escribir sobre el debut de Chile contra Argentina. O de Sergio Jadue, quien pronto comparecerá cara a cara con la justicia. Pero no lo hará. Hace un par de horas murió Cassius Marcellus Clay. Porque Muhammad Alí, el nombre que escogió, no morirá jamás

Tengo la suerte de hacer clases de periodismo deportivo. Mis alumnos conocen mi tesis. Para mí, Muhammad Alí es el deportista más importante de toda la historia. Resulta estrecho dejarlo en los límites del cuadrilátero, donde también fue el mejor de todos. Alí es otra cosa. Es cultura. O mejor que eso, es contra-cultura. Alí es un héroe. El más grande de todos los héroes.

¿Por qué creo que es el deportista más relevante de la historia? Porque Alí cambió no solo la forma de ver el deporte. No solo pulverizó marcas y registros. En esa asignatura hay próceres en todas las actividades. Muhammad Alí cambió el mundo. Cambió la forma como los blancos del mundo miraban a los afroamericanos y como los afroamericanos se miraban a ellos mismos. No hay ni habrá algún deportista que represente tanto para su pueblo, para su raza, para su gente, como el aporte de Muhammad Alí a la causa de los derechos civiles en la década del 60.

Alí representa aquello en lo que muchos creemos. Abrir puertas diciendo que no. Sin renunciar ni claudicar. Sin rendirse jamás. Si besar la mano de quien te maltrata. Mirar a todos a los ojos. Aplaudir al que gana. Superarse en el éxito. Entender que el deporte es mucho más que goles, golpes, nócaut, raquetazos o acrobacias. El deporte y los enormes deportistas cambian el mundo. Como Ali.

Dijo Alí que "para ser un gran campeón, tienes que creer que eres el mejor y si no lo eres, haz como si lo fueras".

Dijo que "Imposible es sólo una palabra que usan los hombres débiles para vivir fácilmente en el mundo que se les dio, sin atreverse a explorar el poder que tienen para cambiarlo. Imposible no es un hecho, es una opinión. Imposible no es una declaración, es un reto. Imposible es potencial. Imposible es Temporal, Imposible no es nada".

Dijo Alí que "los campeones no se hacen en gimnasios, están hechos de algo inmaterial que tienen muy dentro de ellos. Es un deseo, un sueño, una visión".

Dijo que "no es arrogancia si puedes sostenerlo".

Dijo Alí que "vuelo como una mariposa pero pico como una abeja".

Alí dijo de sí mismo que era el más grande. Y tenía toda la razón.

Fue campeón olímpico, tres veces campeón del mundo. Cambió su nombre. Se convirtió en musulmán. Siguió a Malcolm X. Desertó de la Guerra de Vietnam. Le quitaron su título. Lo recuperó. Mostró su orgullo de ser negro cuando eran perseguidos, vejados, maltratados, subestimados. Fue valiente cuando nadie lo era y cuando había que serlo. Fue, es y será el más grande deportista de todos los tiempos.

¿Por qué? Porque cambió al mundo. Después de Alí, su pueblo comenzó a ser respetado y logró hacerse respetar.

La segunda columna que escribí en este medio fue sobre Muhammad Alí. Recomiendo buscar dos documentales. Facing Ali y Cuando Éramos Reyes. Comprenderán de fuentes directas su fenómeno y su importancia. Porqué fue, es y será el más grande de todos.

Murió el hombre nacido como Cassius Marcellus Clay. Vivió 74 años.

Porque Muhammad Alí es inmortal. Como los héroes de verdad.