Lorenzo Antillo sobre Mosa

"Da pena que un club tan grande, tenga un presidente sin ética"

En Audax están indignados con el actuar directivo de Colo Colo. Culpan a Aníbal Mosa de indisponer a varios jugadores contra su club.

Lo de Óscar Meneses es solo el comienzo. Su partida a Colo Colo en el cargo de gerente deportivo generó amplia molestia en Audax Italiano que se suma a otros episodios recientes entre ambas instituciones.

El gerente general itálico, Lorenzo Antillo está muy irrritado. La razón principal es porque "no ha mediado un solo llamado a la dirigencia de Audax antes de atacar el club por enésima vez, en varios flancos en paralelo", acusa a AS Chile.

El gerente de Audax profundiza su malestar: "Atacar el corazón de la estructura de un club de menor envergadura económica a una semana de iniciar el campeonato es propio de personas que nunca asistieron a la cátedra de moral y ética".

¿Lo dice en referencia a Aníbal Mosa?
Sí, estoy hablando de Aníbal Mosa. No tiene respeto por nada ni nadie. Es una pena que un club tan grande tenga un presidente con tan poca ética. 

Fernando Aguad alguna vez acusó a Mosa de prácticas tipo gángster...
Se confirman las malas prácticas.

Esa acusación fue por el traspado de Paulo Díaz a San Lorenzo. ¿Ustedes de qué lo culpan?
De faltar a la ética y levantar a un ejecutivo sin aviso. Además, en los últimos tres meses Colo Colo ha contactado a varios jugadores nuestros por debajo. Los ilusiona y luego los indispone con el club porque piensan que somos nosotros los que no los dejamos partir. Nos ha generado muchos conflictos.

¿Con qué jugadores realizaron eso?
Con (Diego) Vallejos, (Bryan) Carrasco, (Juan) Cornejo...

Colo Colo está mirando con atención a ese último... 
Sí, y me preocupa que nos pase lo mismo que con Felipe Mora, que se puso nervioso con la presión, no aguantó y se fue a la U.  

¿Qué conclusión saca de todo este mal rato que han vivido?
Es llamativo que la dirigencia de Colo Colo opere sin Dios ni ley. Las Sociedades Anónimas Deportivas llegamos al fútbol para mejorar la calidad de la dirigencia, los estados financieros y la competitividad deportiva. Después de este reiterado actuar, con pena concluyo que no hemos alcanzado ni el segundo ni el tercer objetivo porque el primero solo lo hemos logrado una minoría de clubes.