RIO 2016 | NATACIÓN

Sarah Sjöstrom se lleva el oro y otro récord del mundo en natación

La sueca mejoró su marca anterior en 16 centésimas (55.48) en los 100 mariposa. La plata fue para la joven canadiense Oleksiak, que batió el récord del mundo júnior.

Sarah Sjöstrom se lleva el oro y otro récord del mundo en natación
Clive Rose Getty Images

Un año más, en una gran cita, la sueca Sarah Sjöstrom batió otra vez el récord del mundo de los 100 mariposa en los Juegos Olímpicos de Rio. No hay prueba de velocidad que se le resista a la insuperable nadadora, que posee una fuerza descomunal y una resistencia a la velocidad que la llevan convirtiendo en la gran especialista en este tipo de pruebas desde 2013. Sus 55.48 superan en 16 centésimas el anterior récord que ella misma batió en el Mundial de Kazán.

Sjöstrom fue a la cabeza desde salir del subacuático. Sus brazadas son poderosas y únicamente la danesa Janette Ottesen le siguió en el primer 50. Sjöstrom tocó pared 16 centésimas por debajo de su récord del mundo (26.01) por 25.02 de la danesa. La sueca logró salir con más fuerza que hace un año en Kazán y clavar la vuelta. Ottesen se pasó de velocidad y explotó, pues acabó última de la prueba.

La plata se la llevó la canadiense Penny Oleksiak, que batió el récord del mundo júnior con una marca de 56.46. La joven niña de 16 años es una auténtico prodigio y, a su corta edad, está siendo la revelación de los Juegos: se colgó el bronce en la primera jornada en el relevo 4x100 libre. El bronce fue para Dana Vollmer. Toda una vida en la piscina, explumarquista mundial, sigue dando guerra y subiendo a podios (56.63).

Sjöstrom, una sueca tras la estela de Ibrahimovic

En diciembre de 2015 se realizó una encuesta en Suecia para determinar quiénes eran los diez deportistas más populares y queridos para los ciudadanos del país nórdico. El líder indiscutible fue el futbolista Zlatan Ibrahimovic, con un 47% de los votos. Su trascendencia en el deporte rey, su incuestionable escaparate mediático, sus extravagancias y su gran temporada en el PSG le convirtieron en el número uno para sus compatriotas. Le siguió de cerca la esquiadora Charlotte Kallam (37%), ganadora de cinco medallas olímpicas entre 2010 y 2014, y la nadadora Sarah Sjöstrom, de 22 años, tuvo el respaldo del 14%, ocupando la quinta posición.

Pero la popularidad de esta extraordinaria nadadora, con más de 1,80 metros y dotada de una velocidad única en la mariposa y el estilo libre, puede aumentar considerablemente en unos Juegos que pueden coronarla. La de Estocolmo competirá en siete pruebas y aspira a cinco medallas, lo que la convertirían de lograrlo en una de las nadadoras más laureadas de la historia.

Sjöstrom ya tiene el oro en los 100 mariposa y también competirá en los 100 y 200 libre y 200 estilos, mientras que en los relevos le queda el 4x200 libre y el 4x100 estilos, después de no conseguir medalla en la primera jornada en el 4x100 libre. Dotada de una fuerza explosiva única, mermada y joven en Londres 2012, la cuádruple campeona del mundo ha mejorado su trabajo de gimnasio, con once sesiones diarias y solo el domingo de descanso. Tras comenzar en la natación en 2003, y después de conseguir sus primeros éxitos continentales con apenas 14 años, el cambio de entrenador en 2012 le ha ayudado a dar un paso más y a convertirse en una nadadora casi imbatible, asidua a los podios en todas las competiciones en este último ciclo olímpico. Carl Jenner, su técnico, le ha ayudado a confiar en sí misma y en su entrenamiento, y ya nadie discute la fiabilidad de Sjöstrom en las grandes citas.

Su popularidad en Suecia ha ido en aumento. Recientemente protagonizó una película para concienciar a la gente a que ayude económicamente para erradicar el cáncer infantil. Titulada ‘Nike y Sarah Sjöstrom’, el film narra cómo la pasión por el agua puede ayudar a que los niños mejoren su estado de salud.

Sjöstrom, que posee el récord mundial de 50 y 100 mariposa, siempre tuvo como referentes a Thorpe y a Phelps. Pero su historia ya no tiene comparaciones, porque ella misma puede hacerse un hueco entre las más grandes en la ciudad brasileña. Si los niños en Suecia quieren ser el irreverente Zlatan, las niñas querrán ser la insaciable Sarah.