TENIS | US OPEN

Rafa Nadal sepulta a Seppi bajo la cubierta del US Open

Por primera vez, se cerró el 'paraguas' de 150 millones. Nadal liquidó a Seppi por 6-0, 7-5 y 6-1 para igualar su techo este año en un Grand Slam.

Rafa Nadal sepulta a Seppi bajo la cubierta del US Open
EFE

Un aplauso selló un hecho histórico: la primera vez que la Arthur Ashe se ponía el paraguas, su nueva cubierta retráctil de 150 millones de dólares, que en cinco minutos y 35 segundos convirtió al coliseo de Nueva York en un estadio indoor mientras las gotas caían con 3-3 en el segundo set. Y otra gran ovación sirvió para certificar el pase a tercera ronda de Rafa Nadal, el techo de este año para el español en un torneo de Grand Slam, tras derrotar a Andreas Seppi por 6-0, 7-5 y 6-1 en 2h:18.

El campeón de 14 grandes cayó en primera ronda en Australia, no pudo disputar la tercera de Roland Garros por la inflamación en la vaina del tendón de su muñeca izquierda que le obligó a retirarse y eso le obligó a renunciar a Wimbledon. Un curso demasiado accidentado para un animal competitivo como es él, que pisa ya la tercera ronda en la jungla de Flushing Meadows. La jugará el viernes contrael ruso Andrey Kuznetsov (47º del mundo y al que ha ganado este año dos veces), que derrotó a Albert Ramos por 7-5, 6-4 y 7-6 (5).

A Nueva York, Nadal ha llegado con el ánimo a tope tras el oro de Río y las piernas rápidas porque no descuidó el físico con su preparador Joan Forcades en Mallorca los dos meses y medio que permaneció parado. Y su mejor versión salió en el primer set frente al italiano, al que dejó a cero en 39 minutos plenos de intensidad, altura de bola en los intercambios y mucha concentración para firmar el rosco: 6-0. "Un resultado engañoso", definiría luego Rafa.

La segunda manga ofreció más ritmo, algún intercambio de más de 30 golpes y problemas para Nadal, ya que Seppi (con un ránking que no se corresponde a su juego, 87º) se revolvió neutralizando dos breaks. Uno de ellos cuando el español sacaba para cerrar el set con 5-3. Mas el campeón en 2010 y 2013 supo reaccionar y solventar en el set definitivo el partido con dos roturas.

Nadal avanza serio, mientras por su lado del cuadro otros naufragaron. Milos Raonic, sexto del mundo y finalista en Wimbledon, se adivinaba en su horizonte de cuartos. Pero el canadiense sucumbió frente a Ryan Harrison por 6-7 (5), 7-5, 7-5 y 6-1. En la Arthur Ashe, famosa por sus remolinos, la cubierta ha domado el viento. Y Nadal se encontró cómodo elevando el nivel de su drive. "Esta era una de las pistas más difíciles del mundo y con el techo cerrado no entra mucho viento, para mí es positivo", celebró Nadal con una sonrisa. Una noche en la que participó en otro capítulo de la historia del US Open. Aunque espera escribir más...