UNIVERSIDAD DE CHILE

Las seis polémicas que marcaron el 2016 de Universidad de Chile

Polémicas reuniones, actos de indisciplina, pelea con los médicos, patadas al refrigerador y acusación de "vaca sagrada". El año dio para todo.

Universidad de Chile tuvo un 2016 para el olvido. El rendimiento del equipo fue el peor desde 1990 y el técnico Sebastián Beccacece fue el segundo con peores números desde 1991, sólo superado por Salvador Capitano en 2007.

Y no fue lo único, pues el año estuvo marcado por polémicas. Disputas entre técnicos, indisciplinas de algunos jugadores y lo último, el encontrón entre Carlos Heller y Johnny Herrera que casi saca al capitán de la institución.

Acá repasamos las polémicas más recordadas de un año azul para el olvido.

La reunión en la 'Era Lasarte'

El 5 de diciembre de 2015, antes de que la U dirigida por Martín Lasarte jugara el último partido del Torneo de Apertura ante Huachipato, Carlos Heller le facilitó las oficinas de Bethia a Sebastián Beccacece para que le pudiera comunicar a los jugadores quiénes seguirían y quiénes no en el plantel. La reunión fue en plena concentración y terminó generando un caos que Lasarte resolvió enviando a los jugadores a sus casas. De aquella lista, Gonzalo Espinoza y Leonardo Valencia pudieron torcerle la mano al ex ayudante de Sampaoli. La actividad no le gustó para nada al DT uruguayo y terminó con Beccacece ofreciéndole disculpas.

El asado que marcó las indisciplinas en la 'Era Beccacece'

Primero se habló de un conflicto con Gustavo Canales y Matías Rodríguez, pero el DT lo negó. Luego, vino el famoso partido de barrio que jugó Leonardo Valencia mientras se recuperaba de una lesión. El error le costó al ex Palestino estar varios partidos marginado, pero terminó siendo perdonado. Más tarde vendría el famoso asado en plena crisis, tras el cual fueron separados para siempre del equipo el propio Valencia, Gonzalo Espinoza, Joao Ortíz, Cristián Suárez y Luis Felipe Pinilla. La convivencia, en la que participaron doce jugadores del plantel, marcó un primer semestre para el olvido del técnico Sebastián Beccacece.

Beccacece contra los médicos

El inicio del segundo semestre empezó con polémica. El técnico Sebastián Beccacece pidió apartar de sus funciones a los kinesiólogos Mauricio Schmidt y Mauricio Hernández, con quienes nunca tuvo buena relación. El hecho motivó una especie de revolución del área médica que lidera Fernando Radice, quienes plantearon: si se van los kinesiólogos, nos vamos todos. Al final, Azul Azul decidió apoyar a Radice y compañía. Fue el primer "gallito" que perdería el técnico trasandino.

La patada al refrigerador

El 27 de agosto, cuando su continuidad pendía de un hilo, Sebastián Beccacece protagonizó uno de los episodios más recordados del año. La U cayó inapelablemente por 3-0 ante la UC y en medio del partido, el técnico argentino descargó su rabia pateando un refrigerador que se encontraba a un costado de la banca de suplentes. El minuto de furia le costó tres fechas de castigo y fue uno de los argumentos que utilizó Azul Azul para desvincularlo dos semanas más tarde.

La continuidad de Luis Musrri

Tras la salida de Beccacece, Azul Azul apostó por la dupla técnica conformada por Víctor Hugo Castañeda y Luis Musrri. Los históricos no levantaron nunca el nivel del equipo, pese a que clasificaron a la Copa Sudamericana. Al término del torneo, la dirigencia decidió cortar su vínculo con los entrenadores, aunque Musrri se quedó para realizar "nuevas funciones". La movida generó varias críticas en el medio futbolístico e incluso se habló de un quiebre con "VH". "Lucho" se defendió en diálogo con AS Chile: "Cerramos nuestro ciclo de entrenadores del primer equipo y luego a mí me ofrecieron otra posibilidad, no es que yo me haya ofrecido. Quizá encontraron en mí una persona que les puede ser útil, nada más".

El encontrón Heller-Herrera

Al cerrar su participación en el Torneo de Clausura, Johnny Herrera criticó la decisión dirigencial de contratar un dupla técnica. Carlos Heller, presidente de Azul Azul, acusó el golpe y tildó al capitán de "vaca sagrada" y "cabrón". El arquero, enfurecido por los dichos, pidió su salida del club. El terremoto duró varios días, hasta que este martes limaron asperezas. Johnny se queda en la U, pero su relación con Azul Azul quedó trizada.