Competición
  • Champions League

LA ROJA

Lo+visto: La Roja dio su primera vuelta olímpica fuera de casa

En junio, Chile levantó por segunda vez una Copa América. Se repitió el rival y la tensión. Nuevamente Argentina fue el verdugo.

Entre el 3 y el 26 de junio se disputó la Copa América Centenario. 16 selecciones se presentaron a disputar el cetro de esta inédita competencia que marcaba los 100 años del certamen.

Chile quedó encasillado en el grupo 4. El sorteo emparejó al equipo de Juan Antonio Pizzi con Argentina, Panamá y Bolivia.

Tres meses antes, Chile ya se había medido con los trasandinos. En marzo el resultado fue 1 a 2 en casa. Ese era el gran antecedente de Pizzi. El debut en Norteamérica no fue alentador. Chile cayó por ese mismo marcador ante Argentina.

Los siguientes partidos parecían más abordables. Muchos contaban de antemano con las seis unidades.

Cuatro días más tarde, Chile jugó ante Bolivia. Los nacionales debieron aguardar hasta el último suspiro del encuentro para llevarse el botín completo. En un partido muy áspero, Arturo Vidal abrió la cuenta a los 46 minutos, 15 más tarde cayó el empate de tiro libre. Los cálculos se empezaban a diluir junto con el reloj que avanzaba implacable. La banca de Bolivia reclamó airadamente los largos minutos de alargue. Y tenían razón, pues gracias a ese tiempo extra, Chile pudo anotar el gol del triunfo.

Ese partido provocó un quiebre. Luego vino Panamá, el más débil. Ante los centroamericanos, Chile se soltó. Eduardo Vargas volvió a amigarse con el arco y Alexis Sánchez colaboró con lo suyo.

En cuartos de final, la selección se enfrentó a México. Debió volar de vuelta a la costa oeste con cambio de horario incluido para visitar por segunda vez el Levis Stadium. El impulso de Panamá se ratificó con una goleada histórica sobre México. Chile vapuleó al elenco norteamericano con un 7 a 0 inolvidable. Con ese paso arrollador, Chile llegó a semifinales a enfrentarse a Colombia.

La selección viajó a Chicago para medirse al equipo de Néstor Pékerman. En el imponente Soldier Field, Chile debió esperar más de cuatro horas para terminar un partido que le fue favorable desde un comienzo. Pese a la temprana lesión de Pedro Pablo Hernández, Chile supo reponerse. Con un 2 a 0 avanzó a pie firme a la final.

Los nacionales se trasladaron hasta New Jersey. Allí se viviría la última escala de este largo viaje. En un estadio con clara mayoría albiceleste, la selección se paró a enfrentar al único equipo que la había vulnerado. Tres bandejas repletas de furiosos hinchas alentaban a los suyos para alcanzar la victoria.

El partido se desarrolló bajo tensión, inaudita en algunos casos. Imborrable es el momento en el que Gary Medel erró sorpresivamente un pase que casi se convierte en gol argentino. Para alivio chileno, Claudio Bravo tuvo una atajada memorable a Sergio Agüero en plena segunda fracción.

Sin tantas acciones de peligro nato corrieron los 90 minutos. Luego, los dos tiempos de alargue. Los penales alargaron el sufrimiento. Chile acertó cinco de seis. En Argentina fallaron Lionel Messi y Lucas Biglia. El de Francisco Silva le dio la segunda copa América a Chile en menos de un año. Y en la cara de Argentina, una vez más.