Harden gana, pero Westbrook acecha un notable récord

ROCKETS 137 - THUNDER 125

Harden gana, pero Westbrook acecha un notable récord

James Harden y Russell Westbrook se abrazan tras el partido.

Troy Taormina

USA Today Sports

Houston celebró a base de triples (20) a los Thunder en un duelo de MVP's en el que Russell sumó su triple-doble número 36 de la temporada.

El publicitado último duelo de la temporada entre James Harden y Russell Westbrook quedó descafeinado por la superioridad mostrada por los Rockets (137-125). Los pupilos de Mike D'Antoni se sirvieron de su frenético ritmo y demoledor acierto exterior (20/39 en triples) para mandar en el partido desde el primer hasta el último minuto. La superioridad local restó interés a la batalla entre los dos principales candidatos a llevarse el MVP de la temporada. Lo que no significa que ambos no exhibieran a ratos su mejor baloncesto. Harden lideró el cuarto triunfo de su equipo aportando 22 puntos (con un 8/15 en tiros de campo para compensar su 2/8 en triples), 5 rebotes y 12 asistencias además de dejar su impronta con un espectacular mate en las barbas (nunca mejor dicho) de Steven Adams y cerrando el tercer cuarto con un lejano bingo y posterior bailecito de reivindicación. Por su parte, el base de los Thunder capitalizó en exceso el ataque durante varias fases, aunque acabó metiendo el susto en el cuerpo a un repleto Toyota Center con el intento final de remontada en los minutos finales.

Westbrook llegó a reducir la diferencia por debajo de la barrera psicológica de los 10 puntos, pero le faltó tiempo para culminar su obra. Pese a ello se va de Houston con su triple-doble número 36 de la temporada (39 puntos —13/24 en tiros—, 11 rebotes y 13 asistencias) que le sitúa a 5 cinco de los 41 de Oscar Robertson en la 1961-62. Russ, quien acumula ya 73 triples-dobles a lo largo de su carrera, tiene ante sí 10 encuentros para igualar o superar la gesta de 'The Big O'. Al margen de su lucha con la historia (y por la del MVP), el californiano está también inmerso en otra batalla. Aunque esta es colectiva. Y es que no es lo mismo meter a OKC en la cuarta plaza del Oeste y contar con ventaja de campo en la primera ronda de los playoffs que hacerlo séptimo. De momento, esta derrota impide recortar distancias a los de Billy Donovan con los Jazz y Clippers. Las oportunidades empiezan a escasear...

Partido de números

La Barba y Westbrook no fueron los únicos en firmar grandes números en un partido de altísima anotación y en el que las defensas, cumpliendo el guion previsto, brillaron por su ausencia. Lou Williams acabó por sentenciar a los truenos con su irrupción desde el banquillo completando su mejor actuación con la camiseta de los Rockets: 37 puntos, 7/8 en triples, 3 rebotes y 4 asistencias. También desde el banco el brasileño Nene aportó otros 17 tantos para dejar su sello en la zona. Por su parte, Trevor Ariza y Eric Gordon (con 24 cada uno) hicieron olvidar la ausencia de un Ryan Anderson que se perderá las dos próximas semanas por un esguince en el tobillo derecho.

Al margen de Russell, otros cinco jugadores visitantes anotaron en doble dígitos. Sobre todo destacó la aparición como suplente de un Kanter (23) que mejoró las prestaciones de un Adams al que no le salen últimamente las cosas. Una brecha que sí logró superar Álex Abrines con 11 puntos que no fueron suficientes para meter mano a unos Rockets que son más equipo que Oklahoma. Eso fue lo que inclinó la balanza del lado local, más allá de las filias y fobias de cada uno hacia Harden y Westbrook (por cierto, ambos perdieron el mismo número de balones: cinco). Y es que otorgar el MVP en una campaña como esta es un ejercicio de subjetividad.

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