New England Patriots

Las seis finales de la AFC de los Patriots, de menos a más

El equipo de New England juega este domingo su séptima final de conferencia consecutiva. Así le fue en esta media docena de encuentros.

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Las seis finales de la AFC de los Patriots, de menos a más

Este domingo los New England Patriots van a jugar su séptima final de la AFC consecutiva. Se dice pronto. Es un récord absoluto de partidos de conferencia, claro. Es algo a lo que acostumbra este grupo, a pulverizar todas las marcas existentes en esta liga.

El caso es que antes de que se dispute el duelo contra los Jacksonville Jaguars, parece de rigor recordar esta media docena de partidos, tres victorias y tres derrotas, que define la segunda era gloriosa de la etapa de Bill Belichick al frente de la franquicia. No hay que olvidar que se pasaron tres temporadas, entre 2008 y 2010, sin pisar por la final de la Conferencia Americana.

De peor a mejor, este sería el orden de esos campeonatos conferenciales:

2012- New England Patriots 13 - Baltimore Ravens 28

Unos Ravens aún dolidos de la derrota del año anterior en el mismo partido, asaltaron Fóxboro en una sorpresa monumental. Tras una primera mitad igualada, pero con claro olor a victoria de los Patriots, decidieron en la segunda mitad que no querían volver a quedarse con la miel en los labios y, de caer, que fuera a lo grande.

Y, así, se vieron 30 minutos de un equipo de Baltimore desatado, lanzado sin paracaídas a tumba abierta tanto en ataque como en defensa. Consiguieron tres cambios de posesión y Flacco soltó el brazo sin miedo para más de 200 yardas en esa mitad. 21 puntos sin respuesta y, al fin, este equipo de John Harbaugh consiguió su billete para la Super Bowl nada menos que asaltando Fóxboro. Ganarían aquel anillo frente a los San Francisco 49ers de, precisamente, el hermano del entrenador de los Ravens, Jim Harbaugh.

2013 - Denver Broncos 26 - New England Patriots 16

Es simpático recordar como antes de este partido se hablaba de que podía ser el último gran duelo entre Peyton Manning y Tom Brady.

Je.

No, no lo fue. De hecho, no fue un gran duelo. El equipo de Denver era favorito, era muy superior, y lo demostró sin contemplaciones.

Manning, que había sido el MVP de la campaña, jugó a sus anchas, sin presión de la defensa de los Patriots, y movió las cadenas incluso con suficiencia. En el otro lado del balón, la incipiente defensa de los Broncos, que entonces sólo comenzaba a gatear antes de ser el monstruo de años posteriores, también se impuso con comodidad a un ataque de New England perdido por la Ciudad de la Milla de Altura.

Los Denver Broncos, quince días después, serían apalizados sin remisión por los Seattle Seahawks en una Super Bowl descafeinada como pocas.

2015- Denver Broncos 20 - New England Patriots 18

La tercera derrota de este periodo glorioso de los New England Patriots fue también en Denver y también con Peyton Manning enfrente de Tom Brady. Sin embargo, aquí si se cumplieron las premisas que fallaron dos años antes: sí fue el último gran duelo de ambos rivales históricos y sí fue un encuentro disputado hasta el final.

La clave del mismo fue una línea defensiva formada por Von Miller, Malik Jackson (estará este domingo con los Jacksonville Jaguars), Derek Wolfe y DeMarcus Ware, que empujó la línea ofensiva de New England toda la noche para convertir el pocket en un infierno para Tom Brady.

Peyton Manning fue poco menos que un espectador de lujo en un partido, y en un anillo que conquistarían ante los Carolina Panthers, que marcaron el punto y final de una carrera gloriosa.

2011 - New England Patriots 23 - Baltimore Ravens 20

Qué partido éste. Los Patriots no suelen necesitar de grandes milagros para conseguir sus triunfos. No como contra los Ravens en la final de la AFC de 2011, al menos.

Brady lanzó dos intercepciones, y ningún pase de touchdown. La defensa de New England no había sido especialmente dominante, más bien lo contrario, durante toda la temporada, y tuvo que agarrarse en el campo ante unos Ravens hambrientos.

De hecho, dos detalles puntuales se recuerdan del final, y en los dos la moneda salió cruz para los de Baltimore. Uno es el drop de Lee Evans, con el balón del touchdown definitivo en sus manos, al que ayudó el defensive back Sterling Moore con un manotazo salvador. El otro es el field goal de 32 yardas que falló Billy Cundiff para mandar el partido a la prórroga.

Los Patriots pasaron a la Super Bowl donde les esperaban los New York Giants. Sé que esto lo estáis leyendo muchos fans de los Patriots, así que voy a evitar nombrar a Mario Manningham. Uy, perdón.

2016- New England Patriots 36 - Pittsburgh Steelers 17

La final de la AFC del año pasado fue ligeramente anticlimática, porque partía sin la presencia de Le'Veon Bell en las filas de los Pittsburgh Steelers y, aún más que en esta temporada, el corredor era la verdadera gran estrella del equipo en 2016.

Sin embargo, sólo ese aspecto no sirve para explicar el dominio de la defensa de los Patriots, que estuvo colosal. Era la unidad más comprometida, más criticada, y en el gran día estuvieron de matrícula de honor.

¿El ataque de Tom Brady y compañía? Pues sin Rob Gronkowski y sin problema alguno: destrozaron a la defensa de los Steelers como si fueran principiantes.

Un triunfo colosal y sin contestación, que les llevó a la Super Bowl contra Atlanta. Sé que esto lo estáis leyendo algunos fans de los Falcons, y personas en general que queríais que los Patriots perdieran aquel partido, así que voy a evitar nombrar los números 28 y 3. Uy, perdón.

2014- New England Patriots 45 - Indianapolis Colts 7

Esta inmensa, enorme, incuestionable paliza a favor de los Patriots pasó a la historia, sin embargo, como una jornada amarga en la franquicia y en la NFL. Más allá de lo que cualquiera piense sobre los hechos, la realidad es que es un partido manchado por una fea historia.

El "Deflategate", claro. Los Colts, instigados por los Baltimore Ravens, denunciaron ante la liga que Tom Brady estaba jugando con unos balones desinflados a posta por debajo del límite permitido en el reglamento de manera que su agarre era mejor.

Nadie en su sano juicio achacó eso al resultado o a la victoria de los Patriots, pero sí que instigó una investigación y un enfrentamiento entre los poderes de la competición que dejó profundas heridas y que elevó la sensación de que los de New England han vivido en los márgenes del reglamento demasiadas veces, si preguntas a sus detractores, en la misma medida que elevó el victimismo de que son perseguidos de manera injusta, si preguntas a sus seguidores.

Lo más importante, no obstante, es que se fueron a por la Super Bowl, que ganarían a los Seattle Seahawks. Sé que esto los estáis leyendo muchos fans de los Seah... no, no lo voy a hacer, no lo voy a decir; sería demasiado fácil, como correr desde la yarda para ganar un partido de football.