¡Delfinazo!

Colo Colo perdió con el Delfín de Ecuador. Alguien dirá que la prensa miró en menos al equipo de Manta. No se equivoque. Delfín sigue siendo un equipo discreto. Muy discreto. Su vida en Copa Libertadores probablemente será breve. No se nuble.

Hablemos de cosas que han pasado, porque el porvenir nadie lo puede predecir. Colo Colo ha jugado tres partidos en este torneo internacional. Dos perdidos, uno empatado. Un punto conseguido de nueve posibles. Las dos caídas fueron como local, en el grupo más débil de toda la Copa Libertadores de América.

Hablemos de lo que ha pasado. A Pablo Guede le trajeron todo lo que quiso. Todo. Y borraron del mapa todo lo que no quiso. No solo en la conformación del plantel, sino que en las decisiones técnicas. El técnico pidió que despidieran al entrenador de inferiores y lo echaron. Solicitó que contrataran a un amigo y lo trajeron. Pidió que saliera el entrenador de arqueros y lo sacaron. Guede hace lo que quiere no solo en el equipo, sino que en toda la institución. Y eso es peligroso, porque los entrenadores no están para eso.

Hablemos de lo que ha pasado. Esta debe ser la peor derrota en la historia de Colo Colo en la Copa Libertadores. Porque reitero, Delfín es y sigue siendo un equipo discreto. Malo.

No se con funda. El Cacique no metió en un arco a los ecuatorianos. No se creó innumerables ocasiones de gol. No fue la mala fortuna. No fueron los árbitros en contra, como cree Pablo Guede que pasa en el torneo nacional. No. No fue así.

Hablemos de lo que ha pasado. Cuando los ex jugadores históricos de Colo Colo han criticado al técnico, han sido expulsados del estadio Monumental. ¿O no se acuerdan de lo que pasó con Leonel Herrera?

Hablemos de lo que ha pasado. Imagino que recuerdan la indignación de Pablo Guede contra quienes le preguntaron por la edad de su plantel. Se molestó. Se indignó. Después se rió. A carcajadas. Porque los mala leche no saben nada de nada.

Hablemos de lo que ha pasado. José Luis Sierra y Héctor Tapia fueron despedidos por menos. Mucho menos.

El Real Madrid de Manuel Pellegrini tuvo su Alcorconazo. Quedó eliminado de la Copa del Rey por un equipo menor y nunca se lo perdonaron. Colo Colo vivió su Delfinazo.

A lo mejor gana los tres partidos que quedan y clasifica. Pero eso no ha pasado. Y no podemos hablar de lo que aún no sucede.