U. de Chile

Los pormenores del día más duro en la historia de Azul Azul

El adiós a Mauricio Pinilla es uno de los temas más complejos que ha debido sortear Carlos Heller. Fue un día largo y duro. Y así fue cómo lo resolvieron.

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Carlos Heller arribó a Santiago a las 6 de la madrugada para resolver el problema más complejo que le ha tocado desde que es el presidente de Azul Azul. Tanto para el empresario, como para todo el mundo, la situación de Mauricio Pinilla era inexplicable, pero había que resolverla a cómo diera lugar, costara lo que costara.

La postura de Azul Azul era una sola: desde el momento que firmó la cesión de derechos, Mauricio Pinilla dejaba de ser jugador de la U. Una cosa que preocupaba mucho a los dirigentes era la reacción de la hinchada, pero asumieron el riesgo. El resto del día lo dedicaron a convencer al jugador a cumplir su compromiso de enviar el finiquito. El representante de Pinilla, Mauricio Valenzuela, intentaba destrabar el conflicto para que el goleador se quedara en los azules.

Pinilla no solo tenía cerrada la puerta de la directiva, si no que también la del técnico Frank Darío Kudelka. El entrenador quedó muy molesto por la forma en que el delantero dejó la concentración en Antofagasta. FDK no lo quería de regreso y se lo dijo a la dirigencia.

Las negociaciones del representante intentando convencer a la directiva terminaron a media tarde. La postura de los dirigentes no varió y citaron a una reunión extraordinaria del directorio en las oficinas del grupo Bethia que comenzó a las 19 horas. Estuvieron presentes todos los directores menos Pedro Heller. Acordaron que Pinilla no podía volver a la U.

En la conferencia de prensa, el abogado José Joaquín Laso explicó por qué Pinilla ya no era más jugador de la U. La firma del contrato de cesión de derechos que el 9 le hizo a Colón fue clave. Ronald Fuentes confirmaba que el delantero intentó extender su contrato con la U con la oferta de Colón y anunció que irán por dos refuerzos, para suplir a Pinilla y Ángelo Araos.

Carlos Heller cerraba el largo con un mensaje diplomático, pero que era el portazo definitivo de la U a Mauricio Pinilla. El pleno del directorio lo secundaba para dar una señal de unión y apoyo a su presidente, el mismo que había hecho tanto por repatriar al delantero. "Unánime, como en el boxeo", dijo Heller. Y la suerte de Pinilla quedó echada.