COPA AMÉRICA

¡Hasta de Unión Quilpué! La tienda brasileña que tiene 6 mil camisetas

Más de 60 camisetas chilenas están presentes en 'Brechó do Futebol', un imperdible lugar de Porto Alegre. Entre ellas, de Unión Quilpué y una olvidada de la Roja del '96.

Carlos 'Carlinhos' Caloghero tiene 37 años y hace 17 comenzó a coleccionar camisetas en su natal Porto Alegre. El tema es que este hincha de Gremio jamás imaginó casi dos décadas después tener una tienda que llegaría a 6.300 modelos y muchísimos productos, recortes y regalos que ha recibido a lo largo de todo este tiempo.

La función de la tienda es vender y/o intercambiar reliquias de todos los tiempos. Eso sí, hay algunos modelos que no están a la venta. AS Chile llegó a su templo llamado 'Brechó do Futebol' ubicado en la zona bohemia de la capital de Río Grande do Sul y conoció al detalle toda su colección.

-¿Es rentable el negocio?
-"Uno no se hace millonario vendiendo camisetas, pero esto se convirtió en una locura imparable. Los precios pueden ser conversables, pero depende. Por ejemplo, si yo tengo una camiseta a 150 reales y la bajo a 120, es porque te estaba robando plata".

-¿Por qué el nombre?
-"Brechó para ustedes sería algo como una feria americana. Antes significaba una tienda de ropa usada pero muy muy barata. La gente que no tenía dinero iba y compraba a bajo costo".

-Son más de seis mil camisetas. ¿Cómo llegó a ese número?
-"Yo empecé en el negocio aproximadamente en 2002 intercambiando cosas con un amigo argentino y otro mexicano, ambos en Buenos Aires. La primera vez que fui a Argentina entré a una tienda y vi una camiseta de Boca y pregunté al dueño a cuánto estaba. Yo imaginé que sería barato, porque en Brasil si encontrabas una tienda en ese momento con camisetas de temporadas pasadas te salía barato y me contestó: '150 dólares'. Le dije que estaba loco porque era una camiseta vieja y me respondió: 'No, no es vieja. Es de colección'.

-También tiene un bar...
-"Sí. Me asocié con dos amigos y yo me quedé con la tienda y también tenemos un café.

-El bar, que está al lado de su tienda, está repleto de recortes, banderines de equipos, bufandas y otros accesorios. ¿Cómo llegan a sus manos?
-"Más por regalos. Te aseguro que mañana nos regalan algo. Ayer nos regalaron cosas, por ejemplo. En 2014 hinchas de Estudiantes que vinieron al Mundial nos dejaron una foto de Juan Sebastián Verón. ¿Por qué? Porque si ellos ven algo de Gimnasia, su clásico rival, te regalan algo para que tengas. Es como si fuera una competición".

-¿Cuáles son las camisetas que no están a la venta?
-"Hay unas de Pelé, de la selección de Brasil de los '60, '70 y '80. Nadie sabe que están para vender. Yo no soy millonario. Vengo en bici, vive en un departamento de 40 metros cuadrados y lo que gasto es para ir a ver a Gremio fuera del país y voy siempre. A mí me da pena venderlas. Estas que te nombro jamás podría venderlas. De hecho, en general, me da pena vender las camisetas. Debe ser el único trabajo del mundo en el que te puede dar pena ganar dinero a cambio de vender algún producto".

-¿Hay alguna que sueña con tener y no todavía no lograr conseguir?
"De Maradona aún no tengo ninguna. No tengo idea cuánto puede salir una, porque en Argentina quieren más a Diego que Brasil a Pelé. Si tuviera plata para comprarla, sinceramente no sé quién me podria vender. De Messi tampoco tengo. Somos un negocio chico. Imagínate que el Presidente de Estados Unidos quiere una camiseta de él...  En internet todas las semanas hay camisetas de Messi que están vendiendo pero eso es imposible, porque él juega dos veces por semana".

-¿Cuáles son las más increíbles que posee?
"Vinieron dos chicos de Qatar para ver el partido ante Argentina. Encontraron camisetas de allá y les gustó un montón".

-¿Es muy difícil encontrarlas?
"El tema es que el fútbol es un negocio enorme y esa es la parte más linda. ¿Por qué? Porque del fútbol viven los que ganan fortunas hasta el viejo que vende comida en los estadios para sustentar a la familia. Yo tengo un negocio pero nosotros estamos hablando de fútbol, y si lo piensas yo tengo una tienda de barrio de camisetas usadas. Nosotros estamos hablando de la pelota y eso es lo más lindo. Lo feo de esto es trabajar, porque no está bueno hacerlo"

-¿Qué diferencia a su tienda de otras tiendas coleccionistas?
-"Que nosotros tenemos cosas nuevas todos los días. Lo que tenemos hoy capaz que mañana no esté".

-¿Vienen jugadores a dejarle cosas?
"Los futbolistas brasileños principalmente ignoran este cuento. Cuando compramos lo hacemos a través de la novia. ¿Por qué? Porque el jugador tenía una amante y la novia por estar enojada nos vende sus cosas. O por ejemplo un familiar de un futbolista viene y nos regala algo".

-¿Cuántas camisetas de Chile tiene aquí?
-"En el bar no tengo ni idea porque ya perdí la cuenta. De camisetas no tengo mucho... 60 pueden ser".

-¿De qué equipos?
De la U tengo muchas porque hay amistad con Gremio. De Colo Colo, de Católica, Unión Española y otras más. Tengo dos de Unión Quilpué.

-Y ese equipo no es del fútbol profesional en Chile.
"¿De verdad? ¡No tenía idea! También tengo de la selección chilena, alguna de Elías Figueroa. Aquí en el sur del país no recuerdo muchos jugadores chilenos. Sí de José Luis Sierra, Roberto Rojas y Claudio Maldonado. Ahora que recuerdo le compré camisetas a un chileno.

-¿A quién?
-"Alejandro Escalona. ¡En serio! Me llamó y me dijo 'tengo un par de camisetas, jugué en Gremio'. Hablamos y le compré nueve. Muy buena onda él. Beausejour jugó acá pero en un momento crítico del club pero no recuerdo que tenga de él.