El fútbol no está en guerra

Braulio Leal es uno de los jugadores activos con más partidos en el fútbol chileno. Actualmente milita en Magallanes. Vistió las camisetas de Colo Colo, Everton, Audax Italiano, Unión Española, O’Higgins, San Luis, Iquique. Le ha ido bien y le ha ido mal. Su carrera está más cerca del final que del comienzo y eso le otorga una dosis importante de madurez y experiencia.

El pasado viernes 18 de octubre, cuando la crisis social chilena insinuaba con su estallido, el volante se despachó una declaración ciudadana que vale la pena consignar. "Escuché lo que decía el ministro del Interior y me parece que en el Gobierno no entienden nada de lo que la gente reclama. Ellos piensan que esto sólo tiene que ver con el alza del metro y del transporte, pero no es así, hay un descontento general y lo digo con conocimiento de causa, porque tengo gente cercana que sufre día a día el mal transporte, día a día con tener que vivir con el sueldo mínimo”.

Muchos dicen que el deportista no debería involucrarse en política. Quienes aseguran eso aún no han comprendido que el deporte, como fenómeno social, es un movimiento político casi por definición. No marchan por carriles separados. Muchas veces el deporte anticipa los movimientos sociales y termina siendo el único reducto posible para las voces disonantes. Cuando sus protagonistas sacan la voz, se agradece.

En los tiempos que corren, las redes sociales se han convertido en la plataforma para conocer el pensamiento de los jugadores y deportistas. Cada vez cuesta más escucharlos frente al micrófono. A través de esta comunicación digital varios se han manifestado por la situación que vive el país. La lista es larga. Claudio Bravo, Gary Medel, Arturo Vidal, Junior Fernandes, Christiane Endler, Charles Aránguiz. Esteban Paredes, Leonardo Valencia, Fabián Orellana, Felipe Mora, Rodrigo Echeverría, Mauricio Pinilla, Fernanda Pinilla, Felipe Flores, Esteban Paredes, Fernando Cordero, Marcelo Díaz, Matías Cano, Luciano Aued y varios más.

Varios de los mencionados tienen posiciones políticas muy diferentes. Algunas, como Tiane Endler, han reconocido estar más cerca de la centro-derecha. Sus mensajes van en el mismo tono: solidaridad con la gente que sufre, insistencia en que el movimiento social responde a una serie de atropellos acumulados por años y décadas. Empatía. Sus mensajes son transversales. Los jugadores y jugadoras mencionados entienden que son ciudadanos con opinión, con mucha gente que los sigue y admira. Algunos como Ignacio Saavedra de Universidad Católica, Mario Larenas de Unión Española, Jorge Deschamps de Curicó Unido, participaron en las pacíficas marchas populares.

“Nosotros los futbolistas a veces vivimos en una burbuja, en una realidad paralela de lo que pasa la mayoría de la gente. Yo tengo familiares que viven el día a día con una impotencia terrible, por ver el abuso que hay día a día en el país. Yo entiendo que la gente tenga que manifestarse y es una forma para que el Gobierno los escuche”, dijo el mismo Leal, el viernes mencionado, comprendiendo que el fútbol no está ni de cerca de ser lo más importante.