LA ROJA

El lado B: largos viajes a Vitoria y calma en la Roja por avanzar

La amargura que se tomó el camarín de la Roja algo bajó en el hotel tras confirmarse la clasificación. Además, Vitoria fue más amable climáticamente con Chile.

La amargura que se tomó el camarín de la Roja algo bajó en el hotel tras confirmarse la clasificación. Vitoria además fue más amable con Chile en lo climático.
AS Chile

"Si les digo mis sentimientos no sería bueno", confesaba en la zona mixta un sincero Luis Rojas. "Pecamos de ingenuidad en no atacar los balones", agregaba el DT Cristián Leiva.

La amargura se tomó el camarín de la Roja Sub 17 tras la derrota ante Corea del Sur, incluso hasta el llanto de frustración de algunos jugadores por haber dejado escapar la opción de clasificar directamente a la siguiente fase de la Copa del Mundo en Brasil.

Molestia que pasó en algo en el hotel de concentración, tras confirmarse la clasificación a octavos de final por el resultado entre Holanda y Estados Unidos. "Lo merecíamos", dijo el capitán Vicente Pizarro, intentando dar vuelta rápidamente la página para analizar a su próximo rival.

Un largo viaje

Numerosa fue la barra chilena en Vitoria, una que incluyó a varios chilenos residentes. Entre los primeros en llegar, estuvo la familia de Vicente Pizarro y también la del lateral Cristián Riquelme.

De hecho, la odisea de los familiares del lateral de Everton fue grande para llegar hasta Cariacica. "Estuvimos en Goiania, pero luego volvimos a Chile por un compromiso con mi hija, y ahora el viaje de vuelta a Brasil para seguir apoyandolos", contó a la pasada Enzo Riquelme, padre del jugador de la Roja, sobre el largo trayecto.

Visita en Vitoria

Más allá de la gran cantidad de hinchas de la Roja, Chile de todas maneras fue visita en el estadio Kleber Andrade de Cariacica, entre los 4686 asistentes informados.

Lo anterior, fue porque la comunidad coreana residente superó en número a la chilena, y eso lo hizo sentir durante todo el duelo.

La última arenga

Como ha sido su costumbre, el círculo previo al inicio del partido ante Corea dentro de la cancha incluyó no sólo a los titulares, sino que a toda la banca.

El plantel de la Roja intentó mostrar unión y reacción. De hecho, tras recibir el primer tanto al minuto de juego, rápidamente buscaron reanudar el juego desde la mitad de la cancha. La reacción, eso sí, fue con más ganas que fútbol.

Clima benevolente

Si bien estaban pronósticados más de 30 grados a la hora del partido y una humedad en el aire sobre el 65%, la sensación térmica con que se jugó el encuentro fue más agradable de lo esperado por el plantel de la Roja.

Esto, principalmente por la brisa marina proveniente del Atlántico que acompañó todo el encuentro entre Chile y Corea del Sur, que incluso hizo que los árbitros descartaran detener el duelo para hidratación de los jugadores.