CHILENOS POR EL MUNDO

La olvidada historia del primer chileno que jugó en Alemania

Diego Castro llegó en 1984 y actuó un año por el Hertha Berlin en la Bundesliga 2. Era delantero y hace un tiempo hizo recuerdos: "Me molían a patadas".

La olvidada historia del primer chileno que jugó en Alemania

Terminó la espera y finalmente se reanudará la Bundesliga. La vuelta de la competencia tendrá como protagonista solo a Charles Aránguiz, quien el lunes visitará con el Bayer Leverkusen al Werder Bremen, pues Miiko Albornoz deberá seguir esperando: el duelo del Hannover, por la segunda división alemana, fue pospuesto, porque el rival Dinamo Dresden está en cuarentena por dos casos positivos de Covid-19.

De todas maneras, el retorno de la liga de Alemania puso nuevamente en la mirada la presencia de los futbolistas chilenos en ese país. Hoy, Aránguiz vive un buen presente y acaba de renovar contrato hasta mediados del 2023. En todo caso, su historia es la continuidad de una presencia nacional que partió en 1984, con un desconocido futbolista chileno: Diego Castro.

Vida difícil

El jugador surgido en el desaparecido Aviación debutó el 30 de julio de 1984 por el Hertha Berlin. Fue en un amistoso ante el Tennis Borussia y su último partido lo jugó el 6 de septiembre, un año más tarde, contra el Hannover. En total, Castro disputó 27 encuentros, 22 en la Bundesliga 2 y en 10 de estos lo hizo como titular. Anotó un solo gol, el 8 de mayo de 1984, en un amistoso contra el Sportfreunde Neukolln.

"Fue lindo jugar y entrenar todos los días en el estadio Olímpico de Berlin. Todavía estaba el muro y Berlin era una ciudad ocupada por militares de Estados Unidos, Francia e Inglaterra. Al otro lado del muro estaban los alemanes del Este y los rusos. Era muy difícil jugar como extranjero en Alemania en esos tiempos, más aún para un sudamericano. No había jugadores ni entrenadores de América Latina y los alemanes te hacían la vida muy difícil", manifestó Castro en 2015 en El Mercurio.

Dos Alemanias

"Me molían a patadas. Yo era delantero de encarar y ¡paf! patadas. Así era la Segunda División en Alemania... Para mí fue una aventura tremenda. Ojalá hubiera aguantado más, o me hubiese cambiado al fútbol francés o español. En Alemania estaba solo, era cabro, el frío era terrible, los alemanes eran fríos, el Muro de Berlin y las dos Alemanias (Federal y Democrática) aún existían y para salir de ahí había que tomar avión. Fue todo un tema. Al principio me quería devolver, pero me quedé hasta 1985", agregó entonces Castro.

El delantero nacional dejó Chile con menos de 20 de años para probar suerte en el fútbol de Estados Unidos y desde allí viajó a Alemania para incursionar en el Hertha Berlin, cuadro que recién había caído a la Bundesliga 2.

"Mi debut oficial fue contra el Nuremberg, jugué con un esguince de rodilla derecha y me perdí el gol del triunfo por no poder pegarle bien a la pelota con esa pierna. Y el último fue contra el Hannover, de visita con 65 mil personas. Me rompieron la misma rodilla con una patada 'espectacular' y al infractor solo le mostraron amarilla. Ahí dije no más. Estuve dos semanas lesionado, sin entrenar, y decidí volver a Estados Unidos", reveló Castro hace unos años.