Benjamín Galdames y las cosas como son

Benjamín Galdames estuvo casi un año entrenando alternadamente en las selecciones Sub 20 de México y Chile, pero este martes anunció su decisión definitiva: el volante de Unión Española jugará por el combinado azteca.

En Chile, como era de esperar, se armó la pelotera y las redes sociales le cayeron con todo al hijo menor de Pablo Galdames, quien nació en Norteamérica mientras su padre defendía al Cruz Azul. "Antichileno", "antipatriota" y "prefirió jugar con los malos" fue lo más suave que se leyó en Internet, lugar donde todos son buenos y saben de todo.

Pero antes de emitir una opinión al respecto, bien vale enumerar unas cuantas verdades. "Benja" fue seguido por años por los scouting de la selección mexicana y su primera nominación (enero de 2020) llegó cuando la Roja Sub 20 llevaba 11 meses sin DT, tras el estrepitoso doble fracaso de Héctor Robles.

Un mes más tarde, Patricio Ormazábal fue anunciado como nuevo director técnico de la selección chilena. El ex entrenador de Magallanes sabía de las cualidades de Galdames y también estaba al tanto, obviamente, que podía terminar jugando por México. Lo citó en su primera nómina, pero él prefirió ir a Norteamérica, pues la vez anterior no pudo viajar por problemas con la visa. De ahí en más, estuvo entrenando alternadamente durante todo el 2020 en ambas selecciones mientras tomaba su decisión final.

Pero más allá de la bandera, los colores y el romanticismo, está claro que los proyectos también jugaron en la cabeza del mediocampista. En México el fútbol formativo no es un "cacho" como en Chile, sino que es una cosa seria. Claro, para ellos es más fácil ir a un Mundial por el nivel de competencia de la Concacaf, pero siempre terminan haciendo buenos papeles en las Copas del Mundo. ¿Y Chile? Lleva tres Sudamericanos Sub 20 seguidos sin siquiera pasar la fase de grupos.

Los compañeros de Galdames en la Sub 20 azteca son quienes jugaron la final del Mundial Sub 17 de Brasil 2019, certamen donde cayeron en la final precisamente frente a la selección local en el último minuto del partido.

Ese equipo, además, está reforzado por varios mexicanos-extranjeros. Además del chileno Galdames, están el "holandés" Teun Wilke; el "argentino" Luca Martínez Dupuy; el "brasileño" Alejandro Viniegra (ex seleccionado de la "Verdeamarelha") y los "estadounidense" Efraín Álvarez y Santiago Muñoz. Proyecto serio, en pocas palabras. Buscan jugadores "mexicanos" por el mundo, los convencen y los suman al grupo. No como en algunos países de Sudamérica, donde buscan futbolistas, pero finalmente quedan fuera de las nóminas porque es muy difícil tenerlos siempre entrenando con el grupo y, además, sale caro...

Benjamín Galdames tiene que haber visto todo esto en sus viajes a México y seguro pensó que si meten un buen Mundial, su carrera se disparará. Los futbolistas son profesionales -como los médicos, los ingenieros o los periodistas- y deben ir tomando desde chicos decisiones para forjarse un buen futuro. 

Hoy México es mucho más que Chile en fútbol. Su liga es infinitamente superior a la nuestra (pese a que en las redes sociales creen que el fútbol azteca es amateur) y sus dirigentes trabajan constantemente proyectando éxitos hacia el futuro. Por estos lados sólo nos queda disfrutar de los últimos años de la generación dorada y ver si por arte de magia aparece un crack entre tanto trabajo al lote.