Entrevista AS

"Abandono generalizado": la dura realidad que se vive en la Primera B del fútbol femenino

En el ascenso no se juega un partido desde octubre del año pasado. "¿Por qué nosotras no?", se pregunta Camila Vargas, capitana de Lautaro de Buin.

"Abandono generalizado": la dura realidad que se vive en la Primera B del fútbol femenino
Jorge Díaz ANFP

El fútbol femenino afronta varias realidades en nuestro país. Mientras en Primera ya hay un monarca, que es Santiago Morning, y algunos planteles reciben un sueldo, en la serie de plata existe "un abandono generalizado", a juicio de Camila Vargas (30), quien charla con As Chile. La volante cuenta que en el ascenso no se disputa un encuentro oficial desde octubre del año pasado, justo antes del estallido social.

"Necesitamos reactivar la categoría. También queremos ser parte", exige la capitana de Lautaro de Buin, elenco que hace unas semanas oficializó la conformación de su rama para mujeres. Tanto la adulta como la Sub 15 y 17 ya tienen su espacio: "Ahora vamos a empezar a ver los frutos de nuestro trabajo, porque sabemos que tenemos las capacidades para poder lograr cosas".

En el conjunto metropolitano, Vargas asegura que las condiciones están dadas para hacer un gran trabajo. Sin embargo, para ella es estar 'en la otra vereda', ya que en Unión La Calera, su ex equipo, todo fue diferente. "Por mucho tiempo se le pidió ayuda económica a la gerencia del club, pero la respuesta siempre fue 'sí, sí, el próximo año...'", explica la jugadora, que también puede actuar como central.

Vargas, compartiendo junto a María José Rojas, delantera de la Selección.

- ¿Cómo ha sido el inicio de esta etapa en Lautaro, que recién está formando su rama femenina?
- Un alto porcentaje de futbolistas viene de Unión La Calera, por lo que no es un equipo nuevo que se está armando. Las chicas que van a participar tienen experiencia en ANFP, otros clubes, en ANFA... Entonces, tenemos un plantel con jugadoras que no se están iniciando.

- ¿Qué diferencias nota entre La Calera y Lautaro?
- Siendo franca, La Calera solo nos prestó el nombre. Hay que ser claros en eso. El 2018 elegimos competir con solo el nombre, pero también esperábamos que ellos nos respaldaran de alguna manera, lo cual nunca existió. De hecho, hasta ahora último desestimaron el proyecto que se les estaba presentando. Dijeron 'no, en el fondo no se nos hace viable' y decidieron formar su propia rama. A la mayoría de los clubes de la B solo les prestan el nombre y no hay apoyo. Sé de un equipo que hace dos meses no le manda mensajes a sus jugadoras para saber cómo están o si entrenan... Es un abandono generalizado. Somos unos de los pocos clubes que se ha mantenido entrenando con un objetivo claro, que es pensar en la competencia del próximo año.

- Si en La Calera solo le prestaban el nombre, ¿cómo lo hacían para tener implementos de entrenamiento, por ejemplo? ¿Cómo se costeaba?
- Cuando yo llegué, siempre fue claro que era autofinanciamiento. A través de bingos y rifas, pudimos juntar plata para poder comprar indumentaria e implementos. La coordinadora (Karla Ravera) siempre gestionaba donaciones con concejales, a veces con 10 balones... Todo funcionaba así. Si había que viajar, la ANFP entregaba un porcentaje de dinero, pero lo que faltara teníamos que ponerlo nosotras. Salía del bolsillo de las profes también. Y en lo que era pretemporada, cada jugadora costeaba su viaje. El club no nos puso un bus, no nos regaló unas camisetas. Siempre pensábamos que el apoyo iba a llegar, pero no fue así. Luchamos mucho por jugar en el estadio de La Calera, queríamos que la gente nos conociera. Lamentablemente, no se dieron las cosas por ellos (dirigentes). No quisieron mantener la rama, porque quizás no eramos de allá o tenían otras prioridades. Es insólito, porque si no hubiesen tenido equipo femenino, no habrían participado en copas internacionales. Hay vacíos, que si no se llamar 'legales', que nadie fiscaliza para ver si las cosas funcionan. Es como que ya, si el club te lo quiere entregar (el nombre), es por buena voluntad. Y no tiene que funcionar así, pero siempre ha sucedido. Solo que ahora es mucho más visible, porque tenemos una selección chilena, equipos que están con contratos de trabajo.

- ¿Y cómo aprecia el panorama en la B?
- Hablando de la categoría, la Primera B está en el abandono absoluto. No tenemos una fecha para retomar competencias. Todo se hace más complejo. Estamos en la incertidumbre... Acá en Lautaro de Buin están haciendo un trabajo tremendo. Estamos muy contentas de que nos estén dando la posibilidad de ser parte del club. Nos están respaldando en todo. Por ejemplo, ninguna compañera va a faltar a un entrenamiento porque no tenga cómo llegar, porque tenemos recursos. Ahora estoy en la otra vereda.

- Me quedó dando vuelta lo de poder jugar en la cancha del Nicolás Chahuán. ¿Alguna vez pudieron ocuparla?
- Nunca. Tuve contacto con algunos jugadores de La Calera a principios de este año, y les mencioné que teníamos ganas de compartir un entrenamiento con ellos porque los dirigentes no escuchaban a nuestra coordinación. Los jugadores nos apoyan, saben el trabajo serio que se hizo, y a ellos igual les duele. También a los hinchas. Uno igual espera que el club te reconozca, que suba una foto en redes...

- ¿Y ahora cómo es el trato con los dirigentes de Lautaro?
- La coordinadora trabaja codo a codo con su par masculino. El trato es directo, no se andan mandando mails ni programan reuniones para dos semanas. Ha sido buena la relación.

"Necesitamos que la ANJUFF y la ANFP trabajen para las dos categorías, no solo para Primera".

Camila Vargas, a As Chile

- ¿Cuál es su convicción respecto a las ramas femeninas? ¿Apuntan al despegue o solo ayudan a que los equipos masculinos puedan optar a cupos internacionales?
- Yo creo que el fútbol femenino llegó para quedarse. Considero que efectivamente en algún momento los equipos estaban obligados a implementar las ramas femeninas, lo cual aún no es efectivo, porque la ANFP no fiscaliza. Todo queda en las buenas voluntades de los clubes, y que muchas veces no funcionan. Pero el fútbol femenino va en ascenso, desde lo formativo. Hace dos, tres años, no existía una Sub 15 en la Selección. Hay personas que dicen que el fútbol femenino no vende, pero yo te digo que sí lo hace. Quienes sí creen tendrán sus beneficios. El otro día, en el clásico de la U con la UC había más de trabajen 5.000 personas en una transmisión... Pero necesitamos que la asociación (ANJUFF) y la ANFP oficien para las dos categorías, no solo para Primera. Necesitamos que haya competencia. Hay falta de información oficial, consideración. Abandono es la palabra.

- ¿Cómo se mantiene económicamente una futbolista de la Primera B?
- Mientras estuve en el otro equipo (La Calera), no tuve ninguna ayuda. En la actualidad, a partir de enero supuestamente, al cuerpo técnico se le va a remunerar. Durante tres años, en La Calera, trabajaron gratis. Para que quede claro. Como jugadora no recibo ayuda económica, lo cual no se niega que a mitad de año o a futuro hayan un par de contratos, porque a eso se apunta en Lautaro de Buin. Eso es general. En la Primera B, nadie recibe dinero. Ni siquiera le pagan a los profes, que son los que mantienen a los grupos.

- ¿A qué se dedica para obtener ingresos?
- Trabajo en el fútbol femenino de la Municipalidad de Cerrillos. Estoy a cargo de la escuela de fútbol con otras personas. También tengo un pequeño imprendimiento de implementos deportivos, y bueno, igual le trato darle la mayor cantidad de tiempo al fútbol. Con lo que uno puede, trata de estar bien físicamente. Alimentarse bien es muy costoso, y hay que tratar de buscar estrategias. Es la realidad de todas. Sé que algunas seleccionadas chilenas reciben un ayuda mensual de 40 o 50 lucas... Nadie lo dice, pero esa es la realidad. Me gustaría que hubiesen personas entendidas en el tema y que haya un departamento especial de fútbol femenino en la ANFP, porque creo que a la gente que está le falta mucho.

- ¿Qué tanto cuesta en el día a día? ¿Cansa? Pensando que el panorama siempre es adverso y que nunca puede estar todo bien...
- Como equipo nos mantenemos unidas y motivadas. Si fuese por cansancio, ni siquiera estaríamos hablando. La actitud y el pensamiento es otro. Esperamos que esto mejore y vaya en avance. También soy consciente de que los cambios no pueden ser de un día para otro, pero es momento de que nos escuchen. Ojalá alguien lo vea, lo lea, y diga 'chuta, cómo no nos dimos cuenta'. Como cuando, después del estallido, el Presidente se dio cuenta de que había mucha gente pobre. (En la ANFP) Saben lo que pasa, pero no se hacen responsables.

- Volviendo a lo que era el torneo, ¿hace cuánto le informaron que se canceló?
- La verdad es que no nos avisaron. Todo aquí es como extra oficial. Se dijo que no se jugaba y en octubre, septiembre, empezaron los rumores de que iba a haber un torneo. La justificación para la no realización fue que los clubes de Primera B no cumplían con los estándares mínimos para realizarlo.

- Pienso que ahí la ANFP se está disparando en los pies, porque es responsabilidad de ellos gestionar con los clubes...
- De todas maneras. ¿Cómo no va a haber alguien que se dedique a ver estos temas? Les da lo mismo las jugadores, si en pandemia tienen o no para alimentarse, porque la mayoría tiene trabajos informales. No existe nada de eso. Está la ANJUFF, y respóndeme tú, ¿dónde me equivoco en pensar que la asociación solo trabaja para sus amigos? De que hay diferencias, las hay. Solo velaron por la Primera A.

- ¿La ANJUFF nunca las respaldó?
- Hicieron una reunión con las capitanas y delegadas de cada club de la Primera B. En el fondo, la respuesta fue que se tomó la determinación que no se participaba en el torneo. Pero nosotras no sabemos quién fue, qué clubes votaron, no sabemos si Unión La Calera (su ex club) participó. Ahora estoy en un nuevo equipo y acá sí nos quieren ver competir. Les interesa.

- ¿Se sienten desamparadas por la ANFP? ¿Qué se podría hacer para que las tomen más en cuenta?
 - Creo que no les echo la culpa, porque el sistema siempre estuvo hecho para el fútbol masculino. Estamos en un camino que recién se está pavimentando. Me gustaría que haya personas que se la jugaran por el fútbol femenino, pero de un gremio, no de dos categorías. Sin diferencias. ¿Por qué se les da la ventaja a ellas de que se puedan mostrar, sumar minutos, competir? ¿Por qué nosotras no? ¿Le estamos dando minutos de rodaje a la selección chilena? ¿A quién estamos preparando? ¿Dónde está la competencia y el desarrollo real del fútbol femenino?