ENTREVISTA AS

"Nunca había dirigido en Primera, cómo voy a saber si estaba preparado o no"

Hugo Balladares asumió el desafío de evitar el descenso con Universidad de Concepción en su debut en la máxima categoría. "Me siento seguro de que lo vamos a conseguir", expresa a AS.

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"Nunca había dirigido en Primera, cómo voy a saber si estaba preparado o no"
ANDRES PIÑA/PHOTOSPORT

La llegada de Hugo Balladares a la banca de Universidad de Concepción fue una sorpresa. Hace un tiempo, el DT dejó la selección chilena Sub 15 para asumir la Roja Sub 17 en reemplazo de Cristián Leiva, quien partió a Iquique, pero el nuevo entrenador del Campanil, tras el adiós de Eduardo Acevedo, optó por aceptar el desafío. Antes había obtenido el ascenso en Segunda División con Valdivia y también tuvo un paso por Magallanes en Primera B, por lo que hoy afronta su estreno absoluto en la máxima categoría y con una meta de alta exigencia: conseguir la permanencia. 

"El panorama está difícil, pero como todo en la vida", dice Balladares en diálogo con AS Chile, agregando que "todavía depende en gran medida de nosotros, aunque también habrá resultados de otros equipos que van a modificar nuestra situación, nos van a subir o nos van a tirar para abajo. Lo que tenemos que hacer en estos tres partidos es tratar de ir buscarlos, ganarlos, tratar de sumar la mayor cantidad de puntos. Jugar como hemos jugado, jugar sin miedo, arriesgar. Si nos sale, maravilloso, porque es lo que vamos a buscar. Si no nos sale, quedar tranquilos porque lo intentamos permanentemente, en cada entrenamiento, en cada día, en cada conversación con los jugadores. Lo trabajamos y buscamos lograrlo. Me siento seguro de que lo vamos a conseguir".

-¿Qué tal han sido estos primeros días como entrenador de Primera División?
-Han sido de mucha actividad. Nosotros llegamos en 1 de enero y no hemos parado. La opción surgió entre Pascua y Año Nuevo y empezamos a conversar durante esos días. Vimos la oportunidad y dentro de las tareas que uno hace como entrenador es tratar de seguir a todos los equipos. Estábamos siguiendo a la U de Conce entre otros equipos, por lo que no se ha sido muy sorpresivo con lo que nos hemos encontrado. Conversándolo bien con el cuerpo técnico, vimos que era una linda oportunidad, un desafío difícil y sentíamos que estábamos en condiciones de aceptarlo.

-¿Se sentía preparado para dirigir en la categoría?
-Es difícil decirlo, porque nunca habían dirigido en Primera, entonces cómo voy a saber si estaba preparado o no. Te mentiría si lo dijera, es primera vez que tengo a mi cargo un grupo de Primera División. Uno siempre está preparado para hacer buenos entrenamientos, para planificar y tener un orden en el trabajo, eso sí. Pero dirigir es distinto. Me encontré con un grupo que está con muchas ganas de revertir la situación. La respuesta ha sido positiva, si bien no hemos encontrado los triunfos que esperábamos.

-Pero el equipo sigue dando pelea por evitar el descenso.
-Mira, aun así hemos podido sumar y encontrar una mecánica de organización que nos ha brindado cierta solidez en el juego. Cuando los jugadores ven que hay un trabajo planificado, ordenado, que hay ganas y que por el otro lado nosotros vemos que hay respuestas, que son competitivos, todo surge de manera sinérgica. Esperamos que esto vaya por buen camino y que podamos cumplir los objetivos con los que llegamos.

-¿Se ha encontrado con cosas que no esperaba al mando ahora de un plantel de Primera División?
-La verdad es que ha sido mejor de lo que yo esperaba, sobre todo por la respuesta de los jugadores. Seguramente, ellos se preguntaban ‘¿Quién es este entrenador que no ha dirigido en Primera y viene a tomar este buque?’. Entiendo que de repente haya una interrogante dentro de los jugadores, pero desde el primer día que llegamos intentamos poner las cosas claras y en mostrar cómo somos. No vengo a vender ninguna pomada, soy el que soy. Tengo mis herramientas de trabajo y contamos con un equipo de trabajo muy comprometido.

-¿Cómo ha visto al equipo? ¿Se dirige hacia la forma de juego que pretende?
-Obviamente que el hecho de no conseguir los puntos que necesitamos nos dice que todavía tenemos que entregarle nuestra idea de juego. Desde el primer día, he visto que hay un trabajo del cuerpo técnico anterior que consolida una organización defensiva que ha sido importante, lo que es clave porque estimamos que un equipo se arma de atrás para adelante. Eso nos ha ayudado mucho, porque hay una consolidación de movimientos.

-¿Qué aspectos espera modificar entonces?
-Algunos detalles, como por ejemplo, tal vez no defender tan atrás, intentar salir jugando, intentar también que los jugadores se atrevan, hay muy bueno jugadores. Intentar tener el mayor control del juego a través del movimiento de la pelota para encontrar espacios. Aprovechar la potencia y velocidad de Cecilio (Waterman), la genialidad e improvisación de Bryan Carvallo, y a dos laterales (Simón Ramírez y Leandro Díaz) que son una gran noticia para el fútbol chileno por su gran proyección. Y por supuesto que también la experiencia de todo el resto de los jugadores, Godoy, Correa, Cabrera, Camargo, Robles, Quinteros. Todos los integrantes del plantel aportan para tratar de conseguir lo que estamos buscando.

-¿No hubiera sido mejor asumir un proyecto no tan in extremis como el de la U de Conce?
-Mira, en el fútbol hablar de proyectos es re complicado, ya tengo esa experiencia. La verdad es que tanto la dirigencia como la visión que tiene el club deportivo junto a la universidad y el grupo de jugadores que hay nos motivaron a tomar esta decisión. Como cuerpo técnico, esperábamos esta oportunidad. No pensábamos que se nos iba a dar ahora, estábamos trabajando en las selecciones menores con otro tipo de proyecto y ahí también había cierta incertidumbre en relación a lo que nosotros habíamos planteado.

-Cómo así…
-Hicimos un proyecto, desarrollamos un programa de entrenamiento, de contenidos con parámetros tanto técnicos como físicos que queríamos entregarlo a los clubes y que la gente lo conociera. La verdad es que nunca tuvimos un respaldo completo desde nuestras jefaturas. Siempre hubo como una espera, como que no había una decisión, que había que esperar quién llegue. Uno a veces está en un lugar cómodo, sin tener problemas de ningún tipo, pero sabemos que eso en cualquier momento se termina… Tuvimos esta opción, que además era en un equipo de Primera División y nos habíamos dado cuenta de que el proyecto que habíamos elaborado no iba a salir a la luz, entonces tomamos esta opción.