60 días

Faltan 60 días para que Chile enfrente a Paraguay por las clasificatorias mundialistas y somos la única selección del continente que no tiene técnico. No es que Chile tenga un técnico cuestionado, uno criticado, uno en la cuerda floja. No. Chile es el único equipo nacional que no tiene entrenador.

Si llega uno de afuera, súmele el período de cuarentena que debe guardar de acuerdo a las disposiciones sanitarias. ¿Se pueden preparar partidos eliminatorios en un mes y medio? De poder se puede, sin duda. Pero si el que llega es un desconocido total, que no conozca el medio, que tenga una idea referencial sólo de las grandes figuras del equipo chileno, el tiempo se acorta aún más. Además hay que tomar decisiones logísticas pues después de enfrentar a Paraguay. La Roja debe viajar a Quito para enfrentar a un crecido cuadro ecuatoriano, una cancha donde nunca se ha ganado. Nunca.

¿Se viaja a Quito el mismo día? ¿Un día antes? ¿Se realizará un tratamiento especial para la altura? ¿Vamos así nomás, a la que nos criamos, poniéndole el pecho a las balas? ¿A quién le preguntamos? Hasta ahora a nadie, porque a sesenta días de la fecha eliminatoria no tenemos técnico.

No tenemos entrenador pero sí perfiles. En plural, porque son más de uno. Un perfil decía que el futuro DT de Chile no sería chileno, sería joven, con una carrera ascendente, con hambre de triunfo y ojalá ofensivo. Después se cambió el perfil. Francis Cagigago (que llegó a hacerse cargo de las selecciones chilenas) dijo que debía ser un tipo con recorrido, resultadista Después se dijo que era español pero no dirigía en España. Después se volvió al joven prometedor, porque con el resultadista no resultó la negociación. El perfil insistía, eso sí, que no sería chileno.

Rafa Benítez, José Pekerman, Matías Almeyda, Juan Manuel Lillo, Unai Emery, Hernán Crespo, Miguel Ángel Ramírez, Robert Moreno, Guillermo Barros Schelotto, han pasado por radar de Quilín, se han enfrentado al perfil para darnos cuenta que entre ellos no se parecen demasiado. Tanta era la compulsión porque Rueda se fuera que se fue, o lo echaron, o lo obligaron a irse, o se fue porque quiso. Al final eso da igual. Pero tanta era el frenesí por sacárselo de encima que el colombiano ya está dirigiendo a su país natal, un rival directo, y nosotros no tenemos técnico a sesenta días de los siguientes compromisos. Lo que venga será una apuesta. Las apuestas a veces resultan, a veces no. Ojalá esta resulte un pleno. De verdad. Porque si no es así, nos estaríamos anotando uno de los autogoles más extraordinarios en la historia del fútbol chileno.

PD. Ahora agregaron en el perfil que si se caen todos los posibles, no descarten un chileno. Pero sólo si se caen todos los posibles. Noticia en desarrollo.