ALPINISMO

Pakistán declaró muerto a montañista Juan Pablo Mohr

Luego de semanas de búsqueda interminable, el gobierno de Pakistán declaró como fallecidos al chileno y los otros dos montañistas desaparecidos

Pakistán declaró muerto a montañista Juan Pablo Mohr

El K2, la segunda cumbre más alta del mundo se queda a Juan Pablo Mohr. Luego de semanas de búsqueda interminable, el gobierno de Pakistán declaró como fallecidos al chileno y los otros dos montañistas desaparecidos: el islándes John Snorri y el pakistaní Ali Sadpara.

El ministro de turismo, Raja Nasir Ali Khan fue el encargado de dar la noticia que no queríamos escuchar. "Hemos llegado a la conclusión de que los escaladores ya no están en este mundo", explicó. 

En tanto, Sajid Sadpara, hijo de Ali Sadpara, expresó: "Yo, junto con varios otros montañistas internacionales, tengo la firme convicción de que ocurrió un accidente en su camino de regreso después de haber alcanzado la cima del K2. En este momento de inmenso dolor, el apoyo y el amor de los paquistaníes ha sido una fuente de gran aliento. Pakistán ha perdido a un héroe nacional patriota".

En Chile, el ministro del Deporte (s), Andrés Otero, lamentó el hecho. "Es una noticia muy triste, que nos llega profundamente, porque en los últimos 13 días hemos estado encima de esta situación. No queda otra que entregar fuerza a la familia y orar por el alma de Juan Pablo. Fue un gran deportista y una persona que nunca vio obstáculos en la vida. Es un ejemplo y una inspiración".

La desaparición y la angustia en el K2

Fueron semanas en vilo. A partir de la desaparición de los tres montañistas el 6 de febrero se iniciaron varias maniobras de rescate de forma terrestre y área. Ninguna tuvo suerte. Las malas condiciones climáticas obligaron a abortar varias de ellas. 

En enero la montaña se cobró la vida de Sergi Migote. Un mes después tres más se suman a la lista de víctimas. "En la noche del 5 de febrero iniciamos el ascenso a la cumbre del K2. Mi padre me dijo que utilizara el oxígeno para las emergencias, pero cuando utilicé la máscara me di cuenta que el regulador goteaba, dejándolo inservible", relató Ali, quién fue el último en verlos con vida.

Lo que comenzó como una travesía histórica: intentar un ascenso invernal al K2, terminó en tragedia. La montaña salvaje se cobró tres nuevas víctimas, que quedarán en la historia de uno de los desafíos más complejos del alpinismo. Se trata de una helada pirámide casi perfecta, que puede alcanzar los -50 grados y vientos de 90 kilómetros por hora. Ahí se mantendrá el recuerdo de Mohr.