FÚTBOL CHILENO

Ovalle, el club que sorprendió a Chile y que hoy está desaparecido

La historia de Deportes Ovalle dio un giro radical en pocos años: de vencer a Colo Colo y llegar a una final de Copa Chile pasó a la inactividad total. La ciudad se niega a dejarlo morir.

Ovalle, el club que sorprendió a Chile y que hoy está desaparecido

En el verano del 2009, Deportes Ovalle llamó la atención de todo Chile. Un equipo que militaba en la Tercera División derrotó a seis clubes y se instaló en la final de Copa Chile. De esos seis, cinco eran profesionales: Coquimbo, La Serena, Cobresal, Colo Colo y Huachipato. Pese a la amplia superioridad, Ovalle perdió la final ante Universidad de Concepción. A 12 años de ese hito, el club está prácticamente desaparecido. Pero no olvidado. La ciudad empuja para darle vida otra vez.

El tormentoso ciclo de Ovalle partió en 2016, cuando jugaba en Segunda División Profesional, esa categoría oscura que por estos días generó la gran polémica del fútbol chileno. Las desafiliaciones y precariedades se transformaron en algo común para una competencia destinada al fracaso. El elenco de la Región de Coquimbo fue uno de los que se hundió. En mayo de ese año, el Tribunal de Disciplina decretó su descenso a Tercera por atraso en el pago de las cotizaciones.

Eduardo Gómez, finalista de América y uno de los jugadores más emblemáticos de la ciudad, lo recuerda así: “Es una pena porque había mucha identificación con Deportes Ovalle. Los jóvenes tenían una motivación muy grande de llegar a defender al club. Aquí tenían la posibilidad de mostrar sus armas y de estar cerca de su familia, así salieron muchos jugadores. Fue bastante fuerte”. El último partido que disputó el club fue el 4 de junio, ante Lota Schwager.

Pese a que Ovalle podía postular para participar en la cuarta categoría, su propietario, Miguel Nasur, intentó revertir la sanción en Segunda. Buscó aliados y reclamó en distintos Consejos de Presidentes, pero nunca consiguió cambiar el escenario. Desde ese momento han pasado cuatro años y medio, y el club permanece inactivo. Esa es la deuda de Nasur: “Ha sido frustrante. Yo me inicié en Green Cross y jugué en la UC, pero Ovalle es el club que más quería. Aún no le tomamos el peso a todo lo que perdimos”, dice Danilo Chacón, uno de los últimos entrenadores del club.

Los fanáticos se reagruparon en las últimas semanas para buscar el renacer de Ovalle. Ya se reunieron con autoridades locales y en los próximos días podrían tener una reunión con Nasur. “Nuestra idea es establecer un trabajo entre la comunidad y los dueños. Que la municipalidad disponga un respaldo económico y logístico, y que los propietarios levanten al club en la división que se estime conveniente”, explica Eduardo Larrondo, uno de los líderes de la campaña.

“La respuesta de la alcaldía ha sido positiva. Se disponen la responsabilidad de administrar el club. Pero debemos esperar el visto bueno de don Miguel (Nasur). Queremos acordar una salida que nos beneficie a todos”, agrega Larrondo.

Chacón es optimista de cara al futuro: “Hay que ir con una estructura y una planificación para así mostrar el trabajo que se puede hacer a largo plazo y llegar a un acuerdo con Nasur. Creo que él no tendrá inconvenientes”, afirma. Juan Becerra, uno de los goleadores histórico de Ovalle, se ilusiona: “Sería una alegría inmensa volver a ver al club. Con todos los habitantes que hay, y con todo lo que ha crecido la ciudad, ¿cómo no lo vamos a lograr? Hay que recuperar la identidad”.

Años atrás, durante la espera, surgieron otros dos clubes en la ciudad: Club Social y Deportivo Ovalle, en Tercera B, y Provincial Ovalle, en Tercera A. Ambos equipos han disfrutado el estadio nuevo que se inauguró a mediados del 2017.

En medio de esa misma inactividad, una productora local estrenó un documental que relata la historia de Deportes Ovalle. Ahora, en plena pandemia, el grupo ‘Los Condenados’ lanzó un videoclip con la canción ‘Soy de Ovalle’, dedicado justamente al club. Son las señales de una ciudad que se niega a dejar morir su historia.