Entrevista AS

El ex albo que hoy se atreve en la música: "Arturo Vidal me decía que le siguiera metiendo"

Rubén Araneda, quien fue parte de las cadetes de Colo Colo, lanzó su primer tema hace unos meses. El reggaeton es su género. Pablo Chill-E, uno de sus grandes amigos, lo respalda.

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Más allá de lo que ocurre dentro de la cancha, el fútbol siempre ofrece historias llamativas fuera de ella. Hay de esfuerzo, de superación. Pero también hay otras relacionadas, incluso, a la música. En ese sentido, AS conoció el caso de Rubén Araneda (24), volante de Puente Alto, en la Tercera División B. Hace un tiempo, él decidió ingresar a un estudio y grabar, tal como lo hace Pablo Chill-E, uno de sus grandes amigos. Así, respaldado por Shishigang Records, lanzó su primer tema: 'Baila Reggaeton', que está cerca de llegar a las 4.000 reproducciones en YouTube.

"Uno siempre quiere innovar. Mi hermano es cantante e igual es conocido en Chile. También tengo amigos cantantes: el Pablo, el Simón La Letra. Uno los ve cantar y le da por innovar. Dije 'ya, voy a sacar un tema'. Uno nunca sabe cómo le puede ir. Me entretuve caleta cuando grabé la canción y el video", cuenta Rubén Araneda, quien, además, trabaja en áreas verdes, es barbero y registra un paso por Rodelindo Román. En ese club pudo conseguir el ascenso a Tercera A en 2019 y compartir en múltiples ocasiones con Arturo Vidal, el propietario del equipo.

Ahora, en Puente Alto, el polivalente Araneda tiene un 'nexo' con otro referente de la Roja: es dirigido por el hermano de Charles Aránguiz. "El proyecto que tienen acá lo veo serio. A mí me gustaría ser campeón de nuevo", relata el jugador, alguna vez parte de las series menores de Colo Colo. Lo único que lo golpea, eso sí, es que no disputa un partido hace aproximadamente un año y medio. Mientras defendía a Rodelindo Román, sufrió la rotura del tendón rotuliano de una de sus rodillas. Eso lo ha marginado del fútbol, su gran pasión desde niño. Esta es su historia.

- ¿La música la proyecta como una idea seria o un hobby?
- A lo mejor ahora como un hobby, pero más adelante me proyecto más serio, más metido en el tema y aprendiendo. Igual a veces voy cuando graba el Pablo (Chill-E). Mi hermano también se armó su estudio en la casa. Vienen varios cantantes.

- ¿Con qué otro artista ha podido compartir?
- Carlitos Junior y Standly, que es un joven que ahora está sonando fuerte en Chile. También estuve con Noriel, gracias al Pablo (Chill-E), y pude conocer a Darkiel. Fue bacán ver a un cantante puertorriqueño de esas condiciones.

Rubén Araneda junto a Pablo Chill-E, su hermano y Carlitos Junior.

- ¿Sueña con alguna colaboración?
- Uno siempre sueña en grande. Para mí sería un orgullo. Además de ser amigo, soy fanático del Pablo (Chill-E), y me gustaría colaborar con él.

- ¿Cómo ha sido estar tanto tiempo sin fútbol?
- Igual fome por un lado, porque lo único que quiero es jugar. Aparte, cuando me recuperé (de su lesión), empezó el tema del estallido y después el virus. Entonces, me cagó todo (ríe). Hasta el día de hoy que Tercera B no vuelve.

- ¿No le han dado ganas de dejar el fútbol y dedicarse a otra cosa, a propósito del tiempo sin jugar?
- En un momento igual me desanimé caleta. Pero no fue como lo suficiente para decir 'ya, voy a dejar esto'. Así que me puse a trabajar, a hacer plata, y a entrenar en las tardes. Todavía no pierde la fe de tirar para arriba.

- ¿Qué es lo más complejo que le ha tocado vivir en el fútbol?
- Cuando jugué en Juventud Puente Alto, el JUPA, los gerentes no se hacían presente y toda la plata se iba para adentro. Una vez viajamos a La Serena en una micro, ni siquiera un bus. Iba sentado pa' la cagá, siete horas. Llegamos media hora antes del partido y nos dieron una boleta.

- Usted me decía que el entrenador de Puente Alto es hermano de Charles Aránguiz...
- Sí, pero yo creo que nadie sabe, porque al Charles no le gustan las redes, y a la familia tampoco. Yo sabía porque vivimos cerca. Él nos da charlas técnicas y de referente coloca al Charles. Para él, es uno de los mejores del mundo. Es obvio, porque es su hermano. Para mí, Charles es una bestia.

- ¿Cómo fue la experiencia de ser campeón con Rodelindo Román, un equipo que tomó mucha más fuerza con Arturo Vidal?
- Fue algo bonito que no vivía hace muchos años, en las cadetes de Colo Colo. Es algo que uno sueña vivirlo, y más a estadio lleno, en el Monumental. Había como cinco mil personas, y es difícil ver cinco mil personas en un partido de Tercera División. Me sirvió harto, porque me ayudó a animarme por la lesión. Estuve como seis meses fuera, porque no me trataron bien la lesión, y al no hacerlo bien, me infiltraron. Y no me sirvió, porque como a los dos meses volví a entrenar y cagué a la semana. Así que me mandaron a operarme. Me revisaron y se me estaba desastillando un hueso. Todas esas astillas estaban encarnadas en el tendón. Me limpiaron la rodilla, y ya quedó como nueva.

Rubén Araneda, cuando era parte de Rodelindo Román, compartiendo con Arturo Vidal, el propietario del club.

- ¿Y qué tal fue compartir con Vidal en Rodelindo?
- Es una motivación. Conociendo al Arturo más de cerca, uno se siente bacán. Él igual te aconseja. Aparte de eso, he compartido varias veces con él porque la familia de mi polola se crió con él en la pobla. Él me decía que le siguiera metiendo, que esto no se acababa, que la vida era así. Que si uno no le metía, o no tenía perseverancia, no llegabas lejos. Es buena persona, buena onda. Le gusta compartir harto con la gente.

- Hace un momento, usted también me hablaba de Colo Colo...
- Estuve de los nueve a los 15 años en el Colo. Salí campeón Sub 9, Sub 10, Sub 12, tricampeón. Uno cuando niño sueña con ser campeón, más en el equipo de sus amores. El cuarto año salimos segundos.

- ¿Por qué no continuó?
- Hubo un tiempo en el que me desanimé. Era la mente de niño. Iba a entrenar todos los días, pero no me colocaban. A esa edad, uno no tiene la capacidad de decir 'voy a seguir'. Dejé de entrenar, y después quise volver, pero ya no tenía cabida.

- ¿Cree que fue una mala decisión?
- Sí. Ahora pensándolo bien, más grande, más maduro, a lo mejor fue un error haber dejado de ir a entrenar. Tenía que haber seguido metiéndole con más ganas. Pero como te digo: uno, mente de niño, no piensa bien. Solo en jugar.

- ¿En Colo Colo coincidió con algún jugador que después llegó al primer equipo?
- Con Cristian Gutiérrez, Gabriel Suazo, que eran de mi serie. Jugué con ellos varios años en las cadetes. También con Víctor Campos, que hoy está en San Luis de Quillota, y Richard Paredes, de Deportes La Serena. Hasta el día de hoy hablo con él. A ellos son lo que más recuerdo, porque nos juntábamos.

- ¿Aún sueña con jugar en el profesionalismo?
- Sí. Mi sueño está intacto. Por eso hasta el día de hoy sigo jugando. A mí no me interesa la plata. A mí me gustaría jugar por mi sueño. Hasta donde se pueda la voy a seguir luchando. Uno nunca sabe las oportunidades. Aquí en el JUPA estábamos peleando el descenso, y me llegó la opción de Rodelindo. Mario Cáceres me vio.

Rubén Araneda en su rol de barbero.