Entrevista AS

"Bajaba dos kilos cuando era 'Hispanito'": la divertida historia del nuevo talento de Unión

Vicente Conelli (18) de a poco se gana su espacio en el ataque hispano, club del que es hincha y por el que ha hecho de todo. ¡Fue la mascota! "Le pateaba penales al Señor PF".

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"Bajaba dos kilos cuando era 'Hispanito'": la divertida historia del nuevo talento de Unión

Vicente Conelli (18) tiene 11 partidos en el profesionalismo y ya ha marcado dos goles en el primer equipo de Unión Española. El detalle está en que solo en dos ocasiones jugó un partido completo y otro par un tiempo. Es por eso que se puede decir con claridad que el juvenil hispano ha aprovechado las pocas chances de ser titular o una primera opción desde la banca.

"Siempre pensé que teniendo la oportunidad como titular o jugando más de 45 minutos, podía marcar, porque soy bueno creándome opciones de gol. Contra Puerto Montt, donde marqué mi primer gol, generé muchas opciones también", dice en una distendida charla con AS Chile.

Conelli ha sido decisivo en la Copa Chile. Con 18 años y seis partidos en esta competición, ha anotado dos goles: uno a Puerto Montt en la ida de la segunda fase y en el primer partido de cuartos contra Huachipato. A la larga, ambos tantos fueron claves para que los hispanos estén en semifinales.

"Siempre es importante aportar al equipo. Jugando bien, sacando un gol de la línea o haciendo uno. Y el ser canterano da un plus, porque uno se siente representado por el equipo y defiende aun más los colores", dice.

- ¿Cómo parte su historia con el fútbol?
- En la primera escuela que estuve fue a los cinco años. Estuve en Colo Colo y después pasé por Palestino, en una escuela de Gasco, otra de Valle Grande, que fue la que me trajo a Unión. Entré a los ocho años y seguí hasta ahora.

- ¿En qué momento se dio cuenta que quería ser futbolista profesional?
- Siempre quise hacerlo, pero de lograrlo, lo empecé a pensar más grande. A los 14-15 años fue cuando decidí hacerlo y me puse a entrenar más duro. Antes lo veía como un sueño muy lejano y cuando avanzaba, con el tiempo, lo iba viendo más como un proyecto.En la Sub 15 fue cuando me di cuenta que sí tenía el nivel necesario para estar arriba.

- Si no hubiese sido futbolista, ¿a qué se hubiera dedicado?
- A veces lo pienso y creo que sin el fútbol, hubiera sido alguien vago, estaría en la casa haciendo nada (ríe). El fútbol es lo que me da vida al final, es mi pasión. No estaría en otro deporte y estaría echado en la cama, siendo un mantenido (ríe).

- ¿Su familia también es futbolera?
- Todos. Eso sí, no tienen ningún lazo con el deporte. Trabajan en oficinas, pero ellos me transmitieron la pasión por el fútbol.

- ¿Son hinchas de Unión en su casa?
- Últimamente, más (ríe). Son de Colo Colo y mi papá es de Católica, pero son de Unión por mí. Yo me hice hincha del club cien por ciento. Tampoco me escondo: antes era de Colo Colo, pero ya cuando empecé a proyectarme como futbolista, me di cuenta que tenía que ser hincha del club para representar aún más los colores.

- ¿Qué recuerda de ese primer gol en el profesionalismo ante Puerto Montt?
- Muchas lágrimas (ríe). No voy a esconder mis emociones, no me importó, no me dio vergüenza y ya después cuando llegué a mi casa mi mamá se puso a llorar y yo también otra vez (ríe).

- ¿Por qué se da esta tendencia en Unión de siempre sacar buenos proyectos de juveniles?
- Porque ya desde el fútbol joven se trabajan los valores y se empieza a entrenar de una forma distinta. Se crean grupos de proyección internos en los que potencian a full a los que crean que puedan rendir más. Eso no quiere decir que algunos no tengan el nivel, porque todos estamos para grandes cosas. Trabajamos desde los 15 años como si fuéramos jugadores de primer equipo. Es por eso que cuando llegas a Primera ya estás preparado física y sicológicamente.

- ¿Se facilitan las cosas al tener un DT de casa como César Bravo?
- No, pero sí sé que puedo contar con su confianza porque me conoció en la Sub 16 y sabe lo que soy capaz de hacer. Depende de uno, porque él me puede dar la oportunidad de jugar, pero hay que aprovecharla. Creo que lo he hecho.

- ¿Es muy complicado ganarle la titularidad a jugadores como Cristian Palacios o se ve jugando con él?
- Es difícil ganarle la titularidad a un jugador como él o Pato Rubio, por eso en este momento estoy aprendiendo de ellos. Tienen mucha experiencia y en los entrenamientos o les pido consejos o me fijo muy bien en las cosas que hacen. Es difícil ganarles el puesto, pero soy un jugador que siempre va a luchar por su opción. Pelearé por ser titular hasta el final.

- ¿Cuáles son sus metas a corto y largo plazo?
- Para mí siempre las metas a corto plazo son las más importantes. Quiero ser indiscutido en el once y me lo tengo que ganar día a día. Sé que no es fácil, pero si pongo todo, podría lograrlo. Quiero ser campeón con Unión y aportarle al equipo. A largo plazo, siempre he dicho que lo voy hablando a medida que cumplo los objetivos. Si los acumulo me voy a quemar la cabeza.

Su pasado como 'Hispanito'

'Hispanito' es un ícono de Unión Española. Es la mascota del club que anima a los hinchas en las previas y durante los partidos que se juegan en Santa Laura. Y Justamente, Conelli, hizo ese personaje. ¿Cómo se dio esa chance? El propio jugador lo explica.

"Fue mi primer gran trabajo. Siempre los juveniles somos peloteros en Unión, y un día nos dijeron que alguno de nosotros fuera la mascota. Me ofrecí, porque los chiquillos saben que soy bueno para hacer show, hacer cosas, no me da vergüenza. Necesitaban a alguien prendido y dije: 'ya, yo soy 'Hispanito'. Tenía que dar vueltas por el estadio, pateándole penales al Señor PF", recuerda Conelli mientras lanza una carcajada.

- ¿Se enteraron afuera del club que era Hispanito?
- En mi casa se enteraron de una. Para ellos fue bien chistoso, pero en el fondo... ganaba buena platita (ríe). Ahora me quitaron el puesto eso sí, soy banca de Hispanito (ríe). Si hay algún partido en el que no me citen, voy a pedir serlo otra vez. Le agarré cariño... a los 90 grados que hay adentro del traje (ríe).

- ¿Alguna anécdota siendo Hispanito?
- (Ríe) Bajaba dos kilos siendo 'Hispanito' por el calor adentro del traje. Sudaba de forma increíble. No me retaban en el club porque se entendía que era por el traje. ¿Cómo recuperaba el peso? Le metía hidratación hasta la una de la mañana. Pero tengo una anécdota mejor. Tuve que patearle el penal al Señor PF, pero uno con el traje no ve nada. Antes me dijeron: 'cuando hagas el gol, tienes que salir celebrando porque como está la gente, hay que hacerlo más atractivo'. Pateé y salí celebrando... pero después me di vuelta y el Señor PF me lo había atajado (ríe). Pasé vergüenza, porque si bien nadie del público sabía que yo era 'Hispanito', mis compañeros sí y me molestaron por una semana. 'Saliste celebrando solo' me decían. El locutor del estadio pidió que lo repitiera y ahí sí lo hice y pude festejarlo.