SELECCIÓN CHILENA

El ansiado regreso de Alexis

Luego de tres meses, el tocopillano reaparecerá ante Perú, liderando otra vez el ataque de la Roja en una propuesta que incluye un doble trabajo posicional.

0
El ansiado regreso de Alexis
ANFP

La última imagen de Alexis Sánchez en la Roja no es un buen recuerdo para todos los seguidores de la Selección. El delantero solo pudo actuar durante el primer tiempo contra Brasil, por los cuartos de final de la Copa América, y no volvió al terreno de juego tras el descanso, a raíz de una lesión muscular en la pantorrilla. Ocurrió a comienzos de julio y más de tres meses transcurrieron desde entonces, quedando al margen de la triple fecha de Eliminatorias pasada y recién ha estado volviendo a la actividad competitiva en el Inter de Milán.

Completamente recuperado ya, y además por la ausencia de Eduardo Vargas, estaba claro que Sánchez regresaría al ataque nacional esta noche, en Lima, frente a Perú. Liderará la línea ofensiva secundado por Ben Brereton en el contexto del sistema de juego 1-4-4-2 que el DT Martín Lasarte empleará en el vital duelo de las Eliminatorias. Una derrota dejaría al cuadro chileno en una compleja situación, por lo que la obtención de al menos un empate resulta indispensable para conservar alguna chance de asistir al Mundial de Qatar.

Fórmula conocida

El regreso de Alexis a la Roja ha estado en el centro de la discusión futbolística nacional. Antes de la baja de Vargas, trascendió desde el complejo Juan Pinto Durán un importante comentario táctico. Lasarte evaluaba la alternativa de alinear al delantero del Atlético Mineiro junto Brereton como dupla de ataque y Sánchez actuaría como mediapunta o volante ofensivo. Su labor se iba a concentrar en abastecer de juego a los arietes y en aparecer como tercer delantero, sobre todo en la conclusión de las jugadas ofensivas.

Sin embargo, la ausencia de Vargas trastocó todos los planes. En definitiva, Lasarte optó por incluir al tocopillano en la función de segunda punta, lo que no es una gran novedad. En el estreno del DT sucedió lo mismo cuando la Roja empató 1-1 ante Argentina. Entonces, Arturo Vidal también fue baja, tal como ahora frente a Perú, y el uruguayo organizó el ataque de Chile con dos delanteros, Vargas y Alexis, quienes fueron respaldados por la labor de una línea de cuatro volantes.

La historia se repetirá esta noche en el Nacional de Lima y los mediocampistas serán Erick Pulgar y Charles Aránguiz en el doble '6' y Carlos Palacios y Jean Meneses como externos. Por lo tanto, la fórmula posicional es parte de la memoria táctica de la Selección y bajo ningún punto de vista constituye una improvisación del cuerpo técnico. Como sea, el subsistema ofensivo que empleará Chile ha generado algunas confusiones respecto del rol final de Sánchez en la operatividad ofensiva.

'10 circunstancial'

Se menciona que el tocopillano actuará directamente de mediapunta o volante ofensivo, con los externos en los costados respectivos y detrás de Brereton, quien sería el único atacante. Por lo tanto, la Roja actuaría con un sistema de juego 1-4-2-3-1. Sin embargo, la actualidad futbolística del delantero del Inter de Milán no concuerda con los requerimientos de esa función.

Las últimas experiencias de Sánchez como '10' fueron en el ciclo de Antonio Conte en la escuadra lombarda. Solo cumplió con la labor táctica circunstancialmente y en el marco de un plan de contingencia puntual en el desarrollo de un puñado de partidos. Sus últimas temporadas en Italia, esencialmente, han sido en el papel de segunda punta. Primero acompañando a Romelu Lukaku y ahora último a Edin Dzeko o Lautaro Martínez.

Lo más probable es que, contra los peruanos, Alexis cumpla con el rol de '10 circunstancial', cosa que también realiza en el Inter. Esto significa que la ubicación de partida del tocopillano será junto a Brereton, a la par en la línea ofensiva, pero con amplia libertad para concretar descensos por delante de la dupla de volantes centrales (Pulgar y Aránguiz) y participar en la construcción de juego. Será un '10' de momentos, en jugadas puntuales, para aparecer como segundo punta conforme progresó en profundidad la acción ofensiva.