Entrevista AS

El impactante ascenso de un capitán de Primera: "No me di por vencido"

La historia de Salvador Cordero es atípica, según cuenta el propio jugador de Antofagasta. Recién a los 17 años llegó a cadetes y hoy, ocho más tarde, es el líder del CDA.

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El impactante ascenso de un capitán de Primera: "No me di por vencido"
@salvadorm14

A sus 25 años, Salvador Cordero es uno de los actuales emblemas de Deportes Antofagasta. Sin ir más lejos, el zurdo es uno de los capitanes del equipo de su vida. "Sabía que la jineta no me iba a pesar, lo hablamos con el 'Chapa' (Cristian) Rojas. Además, hay muchos jugadores que aunque no lleven la jineta, son muy importantes. Es el caso de Tobías Figueroa, por ejemplo. Lo quiero destacar porque me dio la oportunidad de llevarla por ser de casa", dice en charla con AS Chile.

Su historia es atípica, según cuenta. Recién empezó a en las cadetes a los 17 años. Es decir, en solo ocho, pasó de la formación a ser el líder del cuadro que pelea por llegar a copas internacionales.

"Hemos hecho una campaña súper irregular, que lamentablemente se vio reflejada con la salida del 'profe' (Juan José Ribera). Ahora, creo que nos hemos adaptado bien a lo que quiere el 'profe' (Diego) Reveco. Nosotros aspirábamos a ser campeones, lamentablemente ya se está dando por perdido eso, así que intentaremos llegar lo más arriba posible", comenta.

- ¿Por qué cree que le costó al equipo asentarse en la parte alta de la tabla?
- No lo sé. Es algo que nos hemos cuestionado como plantel. En los últimos tres campeonatos nos ha costado dar ese gran salto. Ahora nos estamos enfocando en llegar lo más arriba posible. El cambio de técnico también es un cambio de aire. Todos parten de cero y van sumando oportunidades. Tenemos que ser conscientes de lo que nos estamos jugando.

- ¿Cuál sería el gran objetivo hoy?
- Queremos alcanzar un cupo en la Libertadores. Lo digo muy humildemente. Tenemos cerca aún a Unión y Everton y esperamos acercarnos. Sería lindo meternos por tercer año consecutivo en una copa internacional.

- En las últimas dos temporadas se consolidó en el equipo titular, al punto de ser uno de los capitanes hoy. ¿Qué cambió en usted para dar ese salto de calidad?
- La confianza. Todos los entrenadores que tuve, desde el 'profe' (Horacio) Ameli hasta el 'profe' Ribera, me dejaron cosas. Me costó mucho llegar a la titularidad, perseveré y lo logré. No me di por vencido. Además, el tema de la capitanía me ha ayudado un montón. Siento que soy un aporte para el equipo. Además, siento que hoy me cuido mucho mejor, al principio no lo hacía tanto y con el correr de los partidos me di cuenta que podía vivir de esto. Mejoré mi físico gracias al 'profe' Nano (Hernán Torres) y eso me ha dado más fortaleza en el uno contra uno.

- Antofagasta tiene un plantel muy competitivo y numeroso. En casi todas las posiciones tiene dos jugadores que perfectamente podrían ser titulares. ¿Cómo conviven con esa lucha por un lugar en el equipo titular?
- Tenemos una competencia muy sana, tratamos de aprender de todos para mejorar. Tenemos una muy buena relación como grupo.

- Eduard Bello ha sido seleccionado venezolano en las últimas fechas de Eliminatorias. ¿El caso de él motiva al resto para llegar a la Selección?
- Obvio. Eduard es un chico muy profesional en todo sentido, estoy muy contento por lo que ha logrado y puede lograr mucho más. La ilusión de llegar a la Selección siempre está, para cualquier jugador es un sueño representar a su país.

Del barrio a capitanear a un club de Primera

- ¿Cómo fueron sus inicios en el fútbol?
- Mi historia es atípica. Desde que tengo uso de razón que juego a la pelota, pero mis inicios no son muy parecidos a los del futbolista común. Empecé en un club de barrio (Halcón de Oriente), después pasé a un club de una minera (Escondida) y recién llegué a cadetes a los 17 años. No hice juveniles más chico. Me fui a probar a equipos de Santiago, no se dio y después volví a Antofagasta y no quería jugar. Pero después, tomé la decisión de ir a probarme a Deportes Antofagasta, donde estaba Víctor Oyarzún, que siempre me quiso llevar, y quedé. Jugué una temporada de cadetes y subí al primer equipo.

- Hubo un momento que no quería jugar. ¿Sabía qué iba a hacer sin el fútbol?
- No tenía ansias de estudiar, iba más por el lado de trabajar, pero la intención siempre fue jugar. Lo que pasa es que quedé un poquito decepcionado cuando se me cerraron unas puertas, pero ya después más grande me di cuenta que era lo mío y gracias a Dios se dio todo rápido. No es normal empezar tan tarde.

- ¿Dejó de buscar su oportunidad en el fútbol en algún momento?
- No sé si dejar de buscarla, pero sí estaba decepcionado conmigo mismo. Pero me di cuenta que así no era la cosa, que si uno lo sueña, puede lograr lo que busca a punta de esfuerzo, perseverancia. La luché y aquí estamos.

- ¿Qué pensó en el instante que Antofagasta le abrió las puertas?
- Me alegró mucho, ya estar ahí era bueno, porque me estaba abriendo las puertas al fútbol profesional. Me lo tomé muy serio, creo que la aproveché. Yo mismo pensaba que era la última oportunidad, porque es lo que amo y no me veía haciendo otra cosa que no fuera jugar fútbol. Todos mis triunfos son para mí hijo, mi polola y mis papás, que me han dicho que se sienten orgullosos de mí y eso es muy lindo.

- Fue todo muy rápido para usted. Ocho años después de su arribo al club, es capitán del primer equipo. ¿Cómo lo ha asimilado con el paso del tiempo?
- Me ha ayudado mucho personalmente. No sé si te das cuenta, pero soy un poco tímido al responder (ríe), hoy me he soltado un poquito más y lo puedo hacer mejor. Soy muy feliz haciendo lo que me gusta.

- Con la regularidad que ha logrado en su club, ¿piensa en un nuevo desafío para su carrera en el corto plazo?
- Es una buena pregunta (piensa uno segundos)… me gustaría probar otras cosas. Ya son varios años los que llevo en Antofagasta y me gustaría buscar otras oportunidades y seguir creciendo como jugador y persona.

- ¿Tiene referentes en su puesto?
- Me gusta Marcelo y Jean Beausejour, por todo lo que ha logrado en su carrera.

- ¿Qué metas espera cumplir a futuro?
- Me ilusiona mucho luchar por llegar a la Selección. Para cualquier jugador, la Roja es todo. Siento que puedo estar, obviamente tengo que darlo todo en mi equipo y ¿por qué no ilusionarse? Hay que hacerse fuerte para el día de mañana poder estar ahí. Y a largo plazo, un sueño que tengo es jugar en la liga italiana.