LA ROJA

La tensión por Alexis y un emotivo trayecto en el final: la sufrida jornada de Lasarte

El uruguayo se enfrentó a las desgracias del primer tiempo y tuvo que improvisar ante Ecuador. "No recuerdo un partido así", dijo el DT de la Roja después del partido.

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Pocos partidos dejan una sensación tan extraña como lo que ocurrió ante Ecuador. Martín Lasarte lo reconoció: "Jugué 18 años y dirijo hace mucho, y no recuerdo un partido así". El gol de Pervis Estupiñán, la expulsión de Arturo Vidal y las lesiones de Eugenio Mena y Alexis Sánchez, en menos de 35 minutos, amargaron a la Roja en San Carlos de Apoquindo. El DT uruguayo pasó del optimismo a la desesperación.

Lasarte nunca está inmóvil. Camina alrededor de la banca, cruza los brazos, toma bebida isotónica o se lleva las manos a la cintura. Parece nervioso, pero siempre demuestra ilusión. Incluso, cuando Vidal se retiró de la cancha tras recibir tarjeta roja, el técnico realizó un gesto conmovedor: abrazó al futbolista de Inter y le dio un golpe anímico en la espalda. Cuando se lesionó Eugenio Mena, también intentó arengar a Gabriel Suazo, quien entró y cumplió.

No obstante, la lesión de Alexis Sánchez provocó un momento de tensión. El ex Barcelona salió caminando de la cancha junto a un médico. Si bien era una posibilidad evidente, ninguna persona le indicó a Lasarte que iba a tener que realizar otro cambio obligado. Había confusión.

Mientras Sánchez se dirigía a la banca, Lasarte se acercó y le preguntó. Ese diálogo recién provocó la reacción del uruguayo, que, en primera instancia, llamó a Joaquín Montecinos. El DT conversó con su ayudante Sebastián Eguren y el escenario se extendió. El público se molestó por la tardanza en el cambio y Mauricio Isla intentó apurar.

Fueron los segundos más tensos. El entrenador de la Roja cambió su decisión y apostó por el ingreso de Jean Meneses y Marcelino Nuñez. Lasarte llamó a ambos con un gesto, pero la confusión continuó. Entre los suplentes no había claridad. El DT se molestó y aceleró a los dos jugadores.

El ex técnico de Real Sociedad no volvió a estar tranquilo: dio vueltas por alrededor de la banca, se llevó las manos a la cintura y tomó su chaqueta antes de partir al camarín. Caminó cabizbajo.

Pese al segundo tanto de Ecuador, el sacrificio de la Roja en el complemento le dio un nuevo aire a Lasarte, que se despidió con un nuevo guiño a sus futbolistas. Tras el pitazo, entró a la cancha y se acercó a cada uno de sus jugadores. Habló varios segundos con Eduardo Vargas, abrazó a Joaquín Montecinos y agradeció la entrega de Gary Medel, entre otros.