ENTREVISTA AS

“Cuando estuve a préstamo, a mi papá le dieron dos infartos... Sabía que mi momento iba a llegar”

Esteban Kirkman, de 22 años, debió reemplazar al Ignacio González en Everton. Pasó por la B y Segunda División: “Estar en Primera es otra cosa, otra vitrina”.

“Cuando estuve a préstamo, a mi papá le dieron dos infartos... Sabía que mi momento iba a llegar”
Pablo Ortega
Redactor de Fútbol Nacional e Internacional - Columnista
Periodista, Entrenador de Fútbol y ex futbolista profesional. Titulado en la Escuela de Periodismo de la Universidad de Chile y egresado del Instituto Nacional del Fútbol (INAF) de Santiago. Es columnista y redactor de Fútbol Nacional e Internacional y de temáticas de índole táctica en AS Chile.
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A inicios de temporada, Esteban Kirkman contó con la posibilidad de regresar a Everton, tras pasos por Concón National y Recoleta en Segunda División y el Ascenso, respectivamente. De manera sorpresiva, el canterano del elenco viñamarino finalmente se vio de vuelta en casa para acompañar en la portería a Ignacio González.

Hace unas semanas, el arquero titular se lesionó. Entonces, Kirkman, de 22 años, terminó debutando en Everton, luego de varias idas y vueltas en busca de mayor continuidad en el fútbol chileno. “Espero seguir sumando en lo que se pueda, tratar de agarrar esa continuidad que uno siempre busca. Lo más importante ahora es tratar de meternos en alguna Copa”, manifestó el canterano oro y cielo.

- ¿Cómo le fue en ese primer préstamo en Concepción?

- Pucha, dentro de todo fue una experiencia bastante fea, por decirlo de alguna forma. Estando allá, si bien logré debutar como profesional por la Copa Chile, en el partido clásico contra Fernández Vial, cuando estaba allá a mi papá le dio un infarto. Estaba solo y viajé gracias al permiso de todos. Estuve tres o cuatro días acá con mi papá y me devolví a Concepción. A la semana después, le volvió a dar otro infarto, pero mucho más fuerte.

- ¿Debió viajar nuevamente?

- Claro, a mi papá prácticamente lo tuvieron que reanimar. Volví a pedir permiso en el club, me dijeron que sí, que viajara, que estuviera acá con él. Estuve una semana, un poquito más, y cuando volví me dieron la noticia de que no iba a continuar en el club. Por decisión de la gerencia, porque que no estaba entrenando. Tuve dos o tres días para armar mis cosas y devolverme.

- ¿Se pudo reintegrar a Everton en ese momento?

- Me dijeron que estaba la opción de volver a entrenar, porque estaba el cuerpo técnico de (Francisco) Meneghini. Por lo menos me mantuve en las prácticas.

- Después de eso se integró Concón National, en Segunda División...

- Sí, me fui como jugador libre a Concón. Jugué varios partidos y tuve una continuidad grande con el profe Jonathan Orellana. Me fue bastante bien, a pesar de que también peleamos el descenso. Fue un buen año para mí.

- ¿Sintió que fue una etapa de crecimiento y mejoría?

- Me ayudó bastante ese año con Concón. Pude lograr esa continuidad que andaba buscando. Quizá los resultados como club no fueron buenos, pero siento que hice un buen año.

- ¿Es un torneo con dificultades para los arqueros?

- Sí, es difícil. Tenía menos espacio, las canchas son complejas. De repente, no tenía los recursos necesarios también, debido a la escasez del dinero porque no hay aporte de la televisión. Fue una categoría bastante difícil.

- Pero se mostró y pudo llegar a Recoleta, en el Ascenso...

- Claro, jugué un par de partidos en Copa Chile, el primero del año contra la U. Después yo sabía que estaba Jaime (Vargas), que venía con fuerza desde abajo. Él jugó todo el año, lo hizo bien. Aparte el ‘flaco’, nada qué decir. Fui citado a muchos partidos, pero fue un año bastante difícil.

- ¿Siente que le sirvió de todas maneras?

- Por supuesto, traté de mantener el foco nomás, de seguir entrenándome para mí. Sabía que iba a llegar quizás otro momento en que tenía que partir e iba a tener que jugar. Debía prepararme para mí y no analizar tanto qué iba a pasar el fin de semana. Pensar más en el futuro, de que iba a llegar algo y tenía que estar preparado.

- Justo entonces pudo regresar a Everton...

- Fue todo bastante rápido, la verdad. Lamentablemente había un chico que tenía un problema de salud y Michael Espinoza (entrenador de arqueros de Everton) dio mi nombre. La gerencia lo aceptó y, como en tres o cuatros días, ya estaba firmando el contrato.

- Volvió a casa...

- Mira, de repente salió la opción. Yo tenía arreglado algo, o sea, más o menos hablado con otro club. Salió esta opción de volver a Everton y lo conversé. Estar en Primera es otra cosa, otra vitrina, no lo dudé. Di el sí al tiro. Lo conversé con mi papá y feliz, de volver a casa, al club que me formó. De tener esa revancha personal, por decirlo de alguna manera.

“Cuando estuve a préstamo, a mi papá le dieron dos infartos... Sabía que mi momento iba a llegar”

- ‘Nacho’ González lo apoyó harto en redes luego del debut...

- Con el ‘Nacho’ nada qué decir de él, es un excelente compañero y amigo. Cuando me tocó jugar el primer partido contra Palestino, me apoyó desde el primer momento. Me conversó bastante. En la convivencia del día a día es un siete. Hay un excelente grupo de arqueros y eso te ayuda a amenizar todo cuando hay malos resultados, que fue cuando partimos mal el año

- ¿Cuáles son ahora sus expectativas?

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- Uno siempre quiere jugar, mis expectativas son seguir sumando en lo que se pueda. Tratar de agarrar esa continuidad que uno siempre busca. Para mí, lo más importante ahora es sumar y tratar de de meternos en alguna Copa.

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