El año que viviremos en peligro
“...La pregunta que surge es si nuestra clase directiva será capaz de tener una altura de mira suficiente para ver que la actividad necesita intervenciones con urgencia...”

El 2026 será un año clave para el fútbol chileno en muchos aspectos. No hay eliminatorias, el Mundial se mira de lejos, no hay Copa América, Chile se convertirá en sparring, no hay partidos oficiales a la vista. Será el año para reflexionar y tomar decisiones.
Por lo mismo, será un año clave.
Pensar en un futuro, construir un destino en base a líneas claras, sostenidas, que vayan más allá de los directivos de turno. Alinear un torneo, jugarlo sin interrupciones, subir la vara en las determinaciones domésticas, mirar con recelo a los inversionistas que se alejen del fútbol, combatir con decisión la multipropiedad, establecer líneas claras entre los representantes, agentes y propietarios de clubes, entendiendo que no puedes estar en todos los lugares de la mesa. Será un año donde los dirigentes altamente cuestionados tendrán que dar explicaciones de sus actos, no ante la prensa, no ante la afición (aunque deberían), sino ante la justicia. Será un año donde veremos en que lado de la balanza estarán las sentencias judiciales ligadas al fútbol y también será un año donde las oposiciones tendrán que consolidar un proyecto y dejar de ser sólo declaraciones ante los medios o reels en redes sociales.
La pregunta que surge es si nuestra clase directiva (que nadie eligió pues son dueños de sus clubes hasta que ellos decidan vender, incluso a los adversarios más enconados), será capaz de tener una altura de mira suficiente para ver que la actividad necesita intervenciones con urgencia. Serán capaces de tener un poder de negociación con las nuevas autoridades de Gobierno, mirarán más allá del balance económico de abril, pensarán en que el dinero del antiguo Canal del Fútbol algún día se terminará.
Este año hay elecciones en la ANFP. Una elección de pares, de un grupo cerrado, de un conglomerado compuesto por gente muy parecida, con excepciones que de inmediato se perciben. Ellos decidirán el futuro del fútbol chileno.
Junten miedo, a menos que la sensatez algún día sea protagonista de la discusión.
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