Rally Mobil

Francisco López se olvida de Pucón y ya piensa en Rancagua

La rotura del motor de su auto dejó al piloto nacional sin poder reenganchar para la segunda etapa que se corría este domingo en la Región de la Araucanía.

Francisco López se olvida de Pucón y ya piensa en Rancagua
CLAUDIO SANTANA CLAUDIO SANTANA

Más complicada de lo esperado fue la quinta fecha del Rally Mobil para Francisco López. El piloto nacional sorteó varios inconvenientes para mantenerse en carrera, pero finalmente debió abandonar por la rotura del motor de su auto.

De todas maneras, “Chaleco” dio espectáculo en la Región de la Araucanía. Prueba de ello es haber corrido prácticamente toda la tercera especial del sábado con el capó de su vehículo abierto, algo que no impidió que demostrara sus condiciones de manejo a los asistentes.

“Fue increíble. Partimos en la especial 3 y mi puerta nunca cerró, así que en cada curva la tenía sujetar. Después lo hizo Nicolás (Levalle, el navegante). Y cuando llevábamos mil metros recorridos de diez mil, se abrió el capó. Íbamos a más de 100 kilómetros por hora, que con la velocidad golpeó fuertemente el parabrisas. Por suerte no se quebró. Para poder ver la ruta me acomodé por el único espacio que había y con las indicaciones de mi navegante, mientras además sostenía mi puerta para que no see abriera, seguí manejando igual de rápido”, explica López.

La imagen de los espectadores desde la ruta era increíble, pues no daban crédito de lo que estaban observando. Un auto a más de 100 kph y con el capó pegado al parabrisas. ¿Cómo podía manejar así el piloto? “Me imaginé que iba en la moto, como en los viejos tiempos, y con esa mínima visión y las indicaciones de Nicolás, continué sin levantar el pie del acelerador, como queda de manifiesto en un video tomado por un espectador ubicado en la ruta y que está circulando por el cíber espacio”, comentó el oriundo de Teno.

Solucionado el problema una vez llegado a la meta de la especial entre El Cristo y Quelhue, pudo asegurar el capó. Pero al final de la jornada continuaron los problemas. “Cuando logramos llegar al Parque de Asistencia en Pucón y el equipo revisó el motor, se dieron cuenta de que finalmente no era un problema eléctrico el que nos había dejado botados después del último prime, sino que se había roto. Era algo que se podía dar dadas las exigencias que tuvo este año”, manifestó en relación a la falla del propulsor.

“En el último especial sentimos cómo el motor se descomprimió y empezó a perder aceite”, agregó el destacado piloto nacional. Pese a las complicaciones, el equipo Motorola–Copec-Cooper Tires-Mahindra no pierde el tiempo y espera tener pronto una nueva unidad de potencia para el auto número 59.

“Mañana iniciaremos inmediatamente las gestiones para importar un motor nuevo desde Europa, porque en Chile estos no se pueden conseguir. La idea es que esté listo antes de Rancagua para poder entrenar y no seguir dando ventaja en el campeonato. Ha sido un año complicado, pero no bajaremos los brazos”, finalizó “Chaleco”.