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Torneo de Clausura

Los factores que sentenciaron el descenso de Cobresal a la B

Los mineros concluyeron un ciclo de 16 años en Primera con una paupérrima campaña. Situaciones futbolísticas y una gran ausencia, entre las causas.

Actualizado a

Por más que luchó, Cobresal finalmente selló su suerte y la próxima temporada los mineros deberán actuar en Primera B. Con su descenso, el cuadro que terminó dirigiendo Rubén Vallejos, jefe del fútbol formativo en Santiago, puso fin a un paso ininterrumpido de 16 años en el fútbol de honor.

Probablemente, en El Salvador realizarán un profundo proceso de introspección para verificar las causas o factores de la debacle. Sin embargo, la mirada continúa de lo acaecido en las 15 fechas del Clausura arroja algunos juicios al respecto.

Fallida gestión de Astorga

En diciembre del año pasado, la noticia llegada desde la Tercera Región sorprendió. Al entonces DT de Cobresal le ofrecieron renovar contrato, pero finalmente Dalcio Giovagnoli (hoy al mando de Temuco) declinó la propuesta y se marchó. Tal como sucedió después de la histórica obtención del Clausura de 2015, el primer título en el fútbol grande por parte de los nortinos.

Llegó Emiliano Astorga en su reemplazo. Con su catálogo de ideas bajo el brazo: ordenamiento táctico por sobre todas las cosas, seguridad defensiva a ultranza y ataques pocos, pero profundos, para realmente hacer daño y después manejar el resultado favorable.

Sin embargo, nada de esto se pudo se ver en la cancha. El equipo persistió en su errancia futbolística, que ya la insinuó en la recta final del Apertura, cosa que sin duda hizo a Giovagnoli replantearse su continuidad en El Salvador.

El 10 de abril, desde el norte anunciaron que Astorga dejaba el club y que Vallejos era el reemplazante, tras caer goleado por 4-0 ante Universidad de Concepción. Pero no hubo caso, el equipo jamás evidenció una reacción futbolística.

Desastroza localía

Los efectos negativos de la altitud en el rendimiento deportivo no son un mito. Y quienes actúan regularmente en este ambiente poseen una ventaja sobre el contendor de turno proveniente desde el llano. Sin embargo, Cobresal prácticamente no pudo hacer valer esta realidad.

En casa, los nortinos disputaron seis partidos y apenas vencieron en dos oportunidades (ante Antofagasta y Huachipato). Una performance bajísima, atendiendo que jugó a cerca de 2.500 metros de altitud.

Cuando terminó el Apertura, el cuadro minero les sacaba uno y dos puntos a Universidad de Concepción, Everton y Audax Italiano. Después, estos tres equipos se superaron ampliamente y hoy miran desde lejos el descenso. Si al menos su rendimiento en el Estadio El Cobre hubiera ascendido al 50 por ciento, estaría por Wanderers, y la historia sería bastante distinta.

Ausencia del goleador

Ever Cantero había sido el jugador sobresaliente de Cobresal en los últimos torneos, involucrándose incluso en la disputa entre los goleadores de los certámenes. Sin embargo, en el Clausura el paraguayo tuvo escasísima participación a raíz de las lesiones.

Cantero solo fue titular en cinco partidos durante el campeonato. Anotó cuatro goles (uno contra Palestino, dos frente a Huachipato y el último ante Wanderers)) y en otros cinco encuentros ingresó desde la banca en el complemento.

La importancia del guaraní fue tal en los mineros, que los dos únicos triunfos de local que lograron lo hicieron con Cantero desde el minuto uno en la cancha. Cobresal fue el equipo que menos tantos anotó en el Clausura (variable que sin duda aleja de resultados favorables) y la ausencia del paraguayo pesó mucho en este aspecto.

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