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ENTREVISTA AS

La historia del '10' de Curicó: fue repartidor y trabajó en un taller

Ricardo Blanco estuvo cuatro años retirado del fútbol. En ese período trabajó con su padre en una vulcanización y repartía pan árabe en Buenos Aires. Ahora brilla en Chile.

Ricardo Blanco vivió una etapa muy especial en Argentina. Esta es su historia.
Ricardo Blanco vivió una etapa muy especial en Argentina. Esta es su historia. JOSE ROBLES/PHOTOSPORT

Ricardo Blanco (28) está contento en Curicó. El zurdo llegó en silencio a la Séptima Región pero sus actuaciones fueron decisivas para el conjunto maulino asegurara la permanencia en Primera División. Desde su casa en la Región del Maule, atiende por teléfono a AS Chile con quien analiza su campaña en el país y sus años como repartidor de pan árabe y como trabajador de una vulcanización en Argentina, durante los cuatro años que estuvo retirado.

"Teníamos las ideas claras pero no nos ayudaban los resultados. En el segundo semestre tuvimos que apretar un poco más, pero se pudo sacar adelante la tarea", dice.

Para Blanco, hubo un cambio que le permitió al equipo mostrar un nivel más alto. Aquella modificación fue el triple "10" que probó Jaime 'Pillo' Vera. "Muchos decían que Carlos Espinosa y yo no podíamos jugar juntos. Él nos dijo que sí. Contra Temuco lo hicimos muy bien y a los delanteros les vino bien. Sí tenemos que cuidar el balón porque no sentimos la marca, pero con La Calera también nos sirvió. Antes éramos más verticales", comenta.

En Curicó también ha mostrado su lado más jocoso. Hace unas semanas una declaración suya sobre su esposa y su hija fue viral. "La verdad que no es hija mía, eh… ella es rubia, ¿Viste lo que soy yo?”, dijo al CDF tras el triunfo contra La Calera y agregó: "Mirá si era obrero, ni en pedo me toca esta mujer y esta hija“. Sus frases fueron aplaudidas en redes sociales. 

"Mi esposa lo tomó con humor, sabe cómo soy, muy bromista. A mi hija a veces no la dejo dormir, ¡imagínate!", revela. 

Los años como repartidor y en un taller

Hace unos años, el zurdo estaba lejos de su gran presente en la Séptima Región. Entre 2011 y 2015, y después de su paso por Deportivo Armenio, cuadro del ascenso argentino, no tuvo opciones en el fútbol profesional por lo que se retiró. ¿Qué hizo para vivir?

"Después de jugar allí dos años me dejaron libre cuando tenía 20. Empecé a trabajar con mi papá en una vulcanización y después trabajé en Buenos Aires como repartidor de pan árabe en la noche con un señor al que conozco desde los 7 años. Lo hacíamos desde las dos de la mañana hasta las ocho y de ahí me iba a entrenar a una liga amateur sin dormir", recuerda.

El retiro nunca fue definitivo. Blanco siempre esperó una nueva chance. "Después de todo eso llegaba a mi casa muerto, pero sabía que tenía que hacerlo por si aparecía una oportunidad para aprovecharla. Sabía que quería volver". Defensores de Belgrano de Villa Ramallo se la dio.

El renacer como futbolista

En Defensores revivió su carrera. Brilló en aquel cuadro y pasó a All Boys, en el Nacional B (segunda división). También rindió, pero estuvo meses sin cobrar sueldo. Ahí partió a Kuwait, donde estuvo un semestre.

Regresó a Argentina, para jugar en Instituto de Córdoba, club que dirige hasta hoy Darío Franco, ex DT de Universidad de Chile. Mostró un buen nivel, pero su salida del club no fue de la mejor manera. Franco le señaló que no sería prioridad, por lo que el zurdo decidió buscar un nuevo destino, a pesar que la hinchada quería que siguiera. Pero la decisión estaba tomada.

"Los hinchas se enojaron mucho conmigo. Se consiguieron mi número de teléfono y me mandaban amenazas, y un montón de cosas".

-¿Amenazas de muerte?
De todo, no te voy a mentir. Pero sé cómo es el fútbol argentino, no me molesta. Lo dejo en el pasado.

-Desde allá llegó a Curicó. ¿Conocía la ciudad?
Sinceramente, nada. Tenía muchas ganas de jugar en Chile, pero nunca se daba. Me llamó (Luis) Marcoleta y me dijo que me quería. Me recibieron muy bien y estoy cómodo en Chile. En todo aspecto. Nos encanta la comida chilena, acá probamos las tortas y también algo que me llamó la atención lo rica que es la fruta. Nos encanta el país en general.

-¿Lo han llamado de otro equipo de acá?
La verdad, no lo sé. Son temas que dejo en manos de mi representante. Sí tengo mi cabeza puesta en Curicó, terminar de la mejor forma el torneo y me encantaría seguir. Ahora, si llega alguna oferta en diciembre, habrá que sentarse a conversar.