PRIMERA B

El DT que olvida dura renuncia con desafío clave en Ñublense

El DT que olvida dura renuncia con desafío clave en Ñublense

HERNAN CONTRERAS/PHOTOSPORT

Jaime García tuvo que dejar Santiago Morning a un paso de disputar la promoción en 2018 y hoy intenta abandonar el fondo. "El trabajo va de menos a más", cuenta.

En octubre del año pasado, Jaime García dejó sorpresivamente la banca de Santiago Morning en la víspera del último partido del torneo para obtener el derecho de disputar la promoción. Su salida generó controversia, pero hoy el DT está de regreso en la Primera B con la tarea de elevar el bajo nivel que venía mostrando Ñublense. Mal no le ha ido: de 12 puntos, obtuvo 6 gracias a dos victorias.  

"El trabajo va de menos a más. Estoy tratando de que los jugadores vayan conociendo rápido mi trabajo. Los proyectos no duran mucho, no te van a esperar y te tienes que dar a conocer lo más rápido posible, en un corto plazo", manifiesta García a AS Chile en la antesala del duelo de este domingo en Chillán contra el puntero Cobreloa.

-¿Pero el equipo ha insinuado cierta recuperación?
-Sí, hemos ido subiendo el rendimiento. Estoy contento y obviamente que estamos recién partiendo en esta labor. Se ha subido el nivel, cómo los equipos juegan en Primera B, no cómo me pueda gustar a mí, cómo se juega en la división.

-¿Cómo es el juego en Primera B?
-Con harta velocidad, con correr harto y mucho trajín en todo el campo de juego. En realidad tenía que tratar de imponer lo que yo quería. A mí me gusta jugar mucho con el balón, que el equipo salga rápido en ataque, que también seamos un poco agresivos. Esto por mi forma de ser.

-¿Se puede lograr eso en forma rápida?
-Mira, en realidad me he ido adaptando y también me he tenido que adaptar a los jugadores. Inconscientemente, en el plantel van a echar de menos, porque se habían formado lazos con el otro técnico (el argentino Germán Cavalieri), pero en realidad se han portado muy bien. Yo también asumo un trabajo con el equipo muy complicado.

-¿No era fácil llegar a Ñublense?
-Claro, pero yo me planteé que si estoy preparado, tengo que tomar el equipo. Es una prueba para ver hasta dónde yo tengo la capacidad de sacar a Ñublense del grupo de atrás en la tabla.

-De todos modos es una buena oportunidad tras salir de Santiago Morning.
-Estoy motivado, porque nunca pensé que me iba a quedar sin pega. Había tomado equipos con planillas bajas y habíamos sacado un alto rendimiento del equipo. Me empecé a preguntar en qué había fallado por estar sin club.

-¿A qué conclusión llegó?
-Fue duro estar sin pega un par de meses injustamente. Todos se preguntaban qué había pasado. Pero algo tengo que haber hecho mal, que me quedé sin equipo. Pero ahora espero dejar huella en Ñublense. La idea es tratar de ponerse en el grupo de avanzada y transmitir psicológicamente eso a los jugadores.

-No será una tarea fácil, el equipo tuvo un mal comienzo de temporada.
-En realidad he tomado grupos en esta situación. Siento que cuando llegas con el mensaje y vas en forma honesta, miras a los jugadores a los ojos, el asunto resulta. Ahora, también hay que adaptarse a ellos. La idea es sacarles el máximo provecho posible en cada puesto. Es un equipo muy joven y reducido, pero le tengo una confianza enorme.

-¿Cuál puede ser la fórmula entonces para mejorar el rendimiento?
-No mentir, ser transparente, honesto. Exigir en los momentos en que hay que exigir y en otros momentos ser papá de los jugadores. El fútbol nació del barrio y uno lo va profesionalizando a medida que van pasando los años. Hay que seguir hablando con los jugadores y encontrar el punto preciso para el equipo.

-¿Qué pasó que no continuó en Santiago Morning? Se fue justo antes del inicio de la promoción.
-Estoy súper claro sobre la razón por la que salí. Creo que esa claridad que tuve provocó que Ñublense se fijara en mí en este momento. Mi mejor carta de presentación es lo que puedan decir mis jugadores. Con ellos tomé la decisión de dar un paso al costado, por diversos motivos, y creo que fue la mejor decisión. Mi sensación fue que no fallé en lo que venía haciendo, que no claudiqué.