ENTREVISTA AS

El regalón de Maradona que llega para salvar a Valdivia

Es el delantero argentino Jorge Córdoba, quien estuvo con el 'Pelusa' en Dorados de Sinaloa: "Fue una experiencia única convivir con él".

La nueva carta en ataque de Deportes Valdivia, Jorge Córdoba, desembarcó en el sur registrando una particular estadía en México junto a Diego Armando Maradona. En Dorados de Sinaloa, el delantero argentino fue pupilo del 'Pelusa', en un ciclo en el que el club causó furor a nivel global, al punto de que Netflix realizó una íntima serie con el '10' como atractivo principal.

"La llegada de Maradona hizo que viviéramos permanentemente con periodistas de todo el mundo", le dice a AS el santafesino, que cosechó 37 presencias y cinco tantos en el elenco de Culiacán. Los números, eso sí, no dicen mucho para él. "Nunca fui un goleador, me he consolidado jugando", advierte, y revela el objetivo que se trazó con el 'Torreón': "Hay que salir del descenso y llegar a la liguilla".

- ¿Cómo fue ser dirigido por Diego Maradona en Dorados?
- Fue un año magnífico. La pasé súper con Diego, él me entendió a mi y yo entendí su forma de juego. Llegamos a dos finales, realmente nos fue bien.

- Pero no lograron el ansiado ascenso...
- Uno siempre va con la vara alta, de lograr el objetivo, de ser campeón, pero es para unos pocos. Es la realidad del fútbol. En un año se nos fueron dos campeonatos.

- Culiacán es sindicada como la cuna del narcotráfico en México... ¿vivió algo extraño allá?
- Mientras estuve yo, ningún problema. Es una ciudad hermosa que tiene muy mala fama, pero se vive muy tranquilo.

- ¿Sigue en contacto con Maradona?
- He hablado con él para saludarlo en algunas fiestas y para conocer su estado de salud.

- Defina a Maradona fuera del vestuario...
- Es una persona muy humilde, que tiene un trato espectacular con los jugadores. Uno viéndolo de afuera suele tener una imagen de Diego por ser un tipo temperamental, que no quiere mucho al periodismo, o que es una mala persona y un poco seco, pero con nosotros fue todo lo contrario. Siempre amable y preocupado. Es extraordinario...

- ¿Fue Maradona el entrenador que más lo marcó?
- Para nosotros que somos argentinos, es algo maravilloso tenerlo a Diego. Fue el que nos dio un Mundial, lo admiramos desde otro punto de vista. Como técnico no sé si fue el mejor que tuve, pero sí me marcó porque fue una experiencia única convivir con él.

- ¿Entonces quién ha sido su mejor DT?
- No podría decir uno, pero sí destaco el trabajo de Diego Cocca, Gustavo Alfaro, Juan Ramón Carrasco y Felipe De La Riva.

El 'salvador' de Valdivia

- ¿Cómo se da la opción de venir a Chile?
- Un representante uruguayo que conocía hace algún tiempo me comentó de la posibilidad, y como había rescindido mi contrato en Correcaminos de México, decidí tomarla. Entonces le mostraron mis videos al técnico (Jürgen Press), quien aprobó y me terminó llamando.

- ¿Puede ser la sorpresa en la ofensiva valdiviana?
- Yo digo que esto es un deporte en conjunto, no depende de solo una persona. Si el equipo no funciona, el delantero tampoco lo hará, ni el arquero, ni nadie. Es grupal, tenemos que hacernos fuertes y hay que trabajar mucho para hacer un buen torneo.

- ¿Supo lo que pasó con Erick Wiemberg?
- No sé en profundidad del tema, pero él se ve bien. Es un chico que hace diferencias, juega muy bien. Así que hay que intentar que no decaiga, que esté bien de la cabeza, que en esto hay revancha continuamente. Si hace un buen torneo ahora, seguramente jugará en Primera.

- Imagino, además, que se enteró de la crisis social...
- Todavía no me ha tocado vivir nada. Por las noticias sé que el país estuvo y sigue complicado. Aunque yo vine con la cabeza solamente pensando en el fútbol. Son cosas que, quizás por ser argentino, no voy a entender bien. Pero también sé que en mi país hay muchísimos problemas.