ENTREVISTA AS

Una chilena que hace historia: “Imaginé esto durante 17 años”

Bárbara Hernández obtuvo el reconocimiento de la triple corona. Algo que ningún otro chileno logró hasta ahora: “Debo ser la única que nada 47KM después de estar 5 meses en cuarentena”

Una chilena que hace historia: “Imaginé esto durante 17 años”
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“¿Desde cuándo planifiqué esto? Lo pensé hace 17 años”. La chilena Bárbara Hernández siente que está cumpliendo un sueño. Después de siete horas y 59 minutos, la nadadora completó los 47 kilómetros que rodean la Isla de Manhattan y se ganó el reconocimiento internacional de la triple corona. Antes culminó con éxito los 32.5 kilómetros del Canal Santa Catalina y los 33.7 kilómetros del Canal de la Mancha. Ningún otro chileno lo consiguió antes: “Esto significa mucho, porque le he dedicado mi vida a la natación”, afirma en diálogo con AS.

“Mi meta es estar en el Salón de la Fama de los nadadores en aguas abiertas. Entonces que me reconocieran ahora, es un avance. Hacer historia me pone feliz. Esto lo buscaba hace rato. Cuando el Rio Hudson me tragaba, pensaba en los 17 años que llevaba imaginando esto. Me la tenía que bancar. Acá viene gente de todo el mundo: rusos, polacos, checos, y yo lo logré después de una cuarentena. Fue todo un desafío. Me ha escrito gente de todo el mundo para felicitarme”, complementa Bárbara Hernández.

- ¿En qué más pensaba durante el nado?
- Uno trata de dividir la cabeza en dos partes. Hay que estar bien presente porque es muy riesgoso para la vida. Hay corriente, puedes chocar la embarcación que te está guiando, otras veces puedes nadar de noche, o incluso te toca nadar con animales marinos. Por eso hay que ser cuidadoso, y hay que preocuparse de la respiración y la técnica. Pero por otro lado, también me acompañan imágenes del equipo, de mi familia, mi pareja o mis perros. Me aferro a los mensajes de la gente, porque no solo estoy nadando por mí, sino que por todos.

- ¿Era el tiempo que esperaba (7 horas y 59 minutos)?
- Fue un muy buen tiempo, considerando que el río estaba revuelto. Tuve solo seis semanas de preparación en piscina, con dos horas diarias. Mi entrenamientos habitual es el doble. El permiso especial demoró bastante. Creo que soy la única persona en el mundo que después de estar cinco meses sin nadar, fui a un maratón de 47km. Mis amigos no se lo creían. ¿Si me costó? Si tenía que estar todo el día, había que hacerlo. Lo tenía asumido.

- ¿Sintió dolor?
- Siempre hay un dolor muy real y presente. Que te contracturas, que te duelen los músculos. El dolor siempre está acompañándote. Y es obvio, porque esto no es normal para el cuerpo. Lo hemos ido entrenando con mi fisioterapeuta, Paula Álvarez. Eso ayuda al resultado del éxito.

- ¿Qué diferencias notó entre Manhattan y los desafíos del año pasado?
- Es imposible compararlos, porque son todos dolorosos y muy distintos. En el Canal de la Mancha, desde Inglaterra a Francia, estuve horas batallando contra la corriente. Era un frío tremendo. De verdad sentía una hipotermia que me volvía loca. Lo complicado de Manhattan fue el viento. Pero en cualquiera hay que tener aguante (ríe).

- ¿Ya tiene agendados los próximos eventos?
- Estamos viendo si es posible hacer algo en la Antártica. También tenemos el circuito de natación de aguas gélidas en Europa. En abril tengo una carrera en Hawai, donde tengo que nadar entre 15 a 20 horas. Voy por los siete Océanos. Me faltan cuatro, y ahora voy dos más. Para hacer historia como corresponde (ríe). También voy a estar en el Canal del Norte, en Irlanda, con medusas. Eso y algunas cosas más, pero será un año muy intenso.