FÚTBOL CHILENO

El sello futbolístico que define al nuevo técnico de Colo Colo

Campéon con la UC en 2019, Gustavo Quinteros dejó una huella de juego en la temporada anterior que intentará reeditar con los albos para salir de la crisis.

El sello futbolístico que define al nuevo técnico de Colo Colo
ANDRES PINA/PHOTOSPORT ANDRES PINA/PHOTOSPORT

Gustavo Quinteros ya se encuentra en Chile. En las próximas horas será presentado como nuevo DT de Colo Colo y, si no ocurre nada extraño, este viernes debutará en la banca del Cacique. Los albos visitarán a Coquimbo, por la fecha 14 del Campeonato Nacional, y el argentino nacionalizado boliviano iniciará entonces su segunda etapa en el país, luego del paso en 2019 por Universidad Católica.

Con un partido menos a raíz de la suspensión contra Antofagasta, el cuadro albo ocupa el penúltimo lugar en la tabla de posiciones. El nivel futbolístico, tras la salida de Mario Salas, no repuntó durante el interinato de Gualberto Jara y la expectativa en el Monumental es que ahora la situación cambie. Quinteros concretó rasgos de juego distintivos con los cruzados, lo que hace pensar que estas características se repitirán ahora en el Cacique en busca de la mejoría del equipo.

Esquemas ideales

Desde el punto de vista de la organización posicional, con Quinteros en la banca el panorama se encuentra más o menos claro en torno a cómo se desenvolverá Colo Colo. En la UC, el DT mostró como sistema de juego estable el esquema táctico 1-4-3-3, pero en ocasiones puntuales (principalmente en momentos finales de algunos partidos) se decantó hacia un ordenamiento posicional 1-4-4-2.

Si repite tal flexibilidad táctica con los albos, tampoco tendrá problemas para alternar entre los sistemas de juego. A veces, la barrera para implementar ambos esquemas es la presencia de un '10' neto en el plantel, pues ambas subestructuras del mediocampo no lo consideran. Sin embargo, hoy el Cacique no cuenta con otro Jorge Valdivia, por ejemplo.

Claro, está Leonardo Valencia, quien actuó como volante ofensivo en varios partidos. No obstante, sus puestos más naturales son volante externo o extremo, tal como lo hizo en el último partido contra Huachipato (derrota por 1-0), jugando por el sector izquierdo. ¿Matías Fernández? El propio ídolo del Cacique admitió que se siente más a gusto como medioacampista mixto. 

Cambios en la forma de atacar

Quinteros es precursor del Ataque Construido como recurso ofensivo. Sus equipos tienden a evitar el pelotazo, optando por avanzar con el balón a ras de piso y mediantes la articulación de combinaciones. Con Salas y Jara Colo Colo también intentaba está forma de ataque, pero con el nuevo DT será distinto. Quinteros impone más control y seguridad con el balón durante la circulación, priorizando la tenencia de la pelota por sobre el ritmo de juego elevado.

La faena de ataque en los equipos de Quinteros muestran también como sustento una fuerte hegemonía del juego por las bandas. Sus estructuras de equipos consignan la presencia de dos hombres en ambas zonas laterales de la cancha (lateral y extremo o lateral y volante externo) y en Colo Colo probablemente no será la excepción, a raíz de la composición del plantel.

Salas adhiere a este postulado y bajo esta lógica configuró el grupo de jugadores inicialmente bajo su mando. Sin embargo, Quinteros no es tan vertical en el accionar por las zonas laterales, pues contempla variantes de avances colectivos en diagonal hacia el área rival. En la UC, la presencia de César Pinares y Diego Buonanotte como extremos en ocasiones buscaba centralizar el juego, evitando solo ir directo en busca de la línea de fondo.

Prudencia defensiva

En la protección de la portería, los equipos de Quinteros son ponderados. No es un gestor de la presión sobre la salida del rival. Al contrario, el nuevo DT albo prioriza la organización veloz del bloque de todos los jugadores de campo en la zona media y, en la medida que el rival progresa, sobreviene la presión con el equipo ordenado para garantizar las dinámicas de 'apriete' individual y coberturas colectivas.

Lo más factible es que, con el ex DT de la UC en la banca, Colo Colo pase de intentos de recuperación altos en el terreno de juego a una presión más baja y colectiva. Una propuesta defensiva de mayor prudencia, sin intentos de quitar el balón en el primer duelo con el rival, corriendo el riesgo de fracasar en el intento y quedar completamente expuesto atrás.

De este modo, el Cacique exhibirá un perfil más equilibrado, con índices en las variables defensivas muchos más favorables que en la actualidad. Con todo, ese dejar hacer al rival, esperando sus avances para conseguir la recuperación del balón en zonas de presión más seguras pero bajas, es probable que luzca incoherente con la obligación de protagonismo de Colo Colo, pero tal vez concordantes con la mala ubicación en la tabla de posiciones.