FÚTBOL CHILENO

"Se hace un daño": referente del 'Campanil' cuenta la verdad de su sorpresiva partida

Guillermo Pacheco contesta el llamado de AS para disipar las dudas que rodearon su salida. Apunta a Eduardo Acevedo, DT del equipo: "No me gustaba su manera de jugar".

"Se hace un daño": referente del 'Campanil' cuenta la verdad de su sorpresiva partida
ANDRES PINA PHOTOSPORT

Guillermo Pacheco (31) cerró anticipadamente su ciclo en Universidad de Concepción. De manera repentina, el club decidió finalizar el vínculo con el defensor, quien acusó el golpe. Hoy, justo en la jornada en que su ahora ex equipo visita a la UC por la fecha 14 del Torneo Nacional, el futbolista se desahoga con AS.

- ¿Por qué se va finalmente del club?
- La decisión se toma el día sábado de la semana pasada y no tuve más contacto. El domingo tuvimos libre, y el lunes, martes y miércoles entrené apartado del equipo. La dirigencia lo determinó así, sabiendo que eso no se puede hacer, pero acepté para que ellos no tuviesen problemas. Y ya el jueves se tomó la última palabra. Fue un tema que se conversó entre la directiva, el cuerpo técnico y yo. Eduardo Acevedo tomó la decisión de no contar más conmigo. Él estaba buscando otra cosa. Y es entendible, pero a mí no me gustaba su manera de jugar. Mi salida pasa por un tema deportivo. Se estaba comentando que hubo problemas con un jugador (Cecilio Waterman), que poco menos nos fuimos a las manos, lo cual es totalmente falso.

- ¿Qué ocurrió puntualmente con Waterman?
- Tuvimos un intercambio de palabras, pero quedó en eso. Suele pasar muchas veces en el fútbol por el estrés. Después tuve la oportunidad de conversar con él, de felicitarlo por su nominación a la selección de Panamá. Él reaccionó de buena forma y no hay ningún problema. Se agrandó mucho el tema.

- Parece raro que, a falta de un par de fechas para el término de la primera rueda, se haga este anuncio.
- Claro. A mí también me tomó de imprevisto. El hecho de que de un día para otro te digan que el técnico no quiere contar contigo, sabiendo que van 14 fechas y jugué 11. Me sorprendió, pero también a lo mejor en este último tiempo no estuve jugando tanto. En total habré jugado 20 minutos después del partido con Unión. Tras eso, el entrenador vio que el equipo empezó a funcionar. Quizá por ahí va la decisión.

- ¿Hubo algún hecho que pudo haber marcado un antes y un después?
- La relación de jugador a técnico era mínima. Nunca hubo un lazo más allá de eso. Quizá también tengo cierta responsabilidad en ese sentido. Es que no existía la motivación sabiendo que no iba a tener tanta participación en los partidos. ¿Si pude hablar con el entrenador? No, nada. 

- ¿El club le dio la espalda por la forma en que se determinó su salida?
- Más que culpar al club, la manera no fue la correcta. Fueron casi cinco años que estuve ahí, crecí mucho como jugador, tanto en lo deportivo como en lo personal. Viví un subcampeonato histórico, jugué Copa Libertadores. Podía haberme ido igual, pero despidiéndome de cada uno de mis compañeros mirándolos a los ojos. Me voy tranquilo porque lo di todo y ellos lo sentían así. Me dio pena haber salido de esta forma.

- Se despidieron de usted con un comunicado de apenas un párrafo.
- Siento que para todo lo que le di al club, fue un poco frío. Pero, como te dije, me voy tranquilo. Ya pasó el momento amargo de la despedida. Recibí apoyo de la hinchada, de mis compañeros. Aunque pienso que cuando llega gente que a veces no conoce la historia del club, se hace un daño.

- ¿Se refiere a Eduardo Acevedo?
- Claro. Muchas cosas no se entienden. Existe un tema de respeto y se faltó un poco a eso.

- ¿Cuál será su nuevo destino? Se ha hablado mucho de su retorno a San Luis de Quillota.
- La verdad es que no sé nada. No he conversado con nadie del club. Pero apunto a quedarme estos últimos meses del torneo en Chile para reencantarme de mi familia, a la que tuve muy lejos en mi paso por Concepción. Quiero reinventarme para volver a Primera División, ya que estaba sintiendo las ganas de no seguir jugando. No compatibilizaba con la forma que había (de Eduardo Acevedo) de ver el fútbol.