ENTREVISTA AS

El técnico que evitó el retiro de Ignacio Jara: “Hay pocos como él”

"Estaba podrido y quería irse de Calama, iba a dejar el fútbol", cuenta César Bravo, el entrenador más importante en la carrera de Ignacio Jara.

Ignacio Jara es casi una obsesión de Colo Colo. Harold Mayne-Nicholls dio a conocer el interés de Blanco y Negro, y Gustavo Quinteros lo ratificó después del encuentro contra Antofagasta. La negociación con Cobreloa entorpece el objetivo. Eso, porque en Calama han conversado con otros tres clubes. Jara, deseado por importantes equipos del fútbol chileno, vive un gran momento en su carrera. Un escenario totalmente opuesto a lo que vivió hace cuatro años, cuando estuvo cerca del retiro.

El propio volante recordó ese episodio hace algunos meses: "Nunca me olvidaré de los esfuerzos que hizo el profesor César Bravo cuando yo quería dejar el fútbol". AS se contactó con el entrenador, quien trabajó en las inferiores de Cobreloa. El DT también asumió como técnico interino del primer equipo durante parte del 2016. Hoy se desempeña en el Fútbol Joven de Unión Española: "Hay pocos jugadores como él", afirma.

"Nosotros lo promovimos en las divisiones menores. Teníamos buenos antecedentes de él, y me tocó tomarlo en la Sub 19. Siempre supe que era un jugador de proyección, porque demostraba su capacidad. Fue avanzando poco a poco. Después estuvo medio desmotivado y es verdad que quería alejarse del fútbol, porque sentía que le faltaban oportunidades", recuerda.

- ¿Por qué ocurrió eso?
- En Cobreloa hay poca preocupación por su gente joven. Le dan poca importancia, y no se dan cuenta de sus condiciones. Todos los entrenadores de cadetes nos dimos cuenta de su nivel. Pero no entendemos cómo la gente del club opaca a su propia gente. Eso ha pasado en los últimos años de Cobreloa. No sé por qué.

- ¿Cómo lo convenció de mantenerse?
- Uno interactúa con ellos y conoce la proyección que pueden tener. Entonces yo grababa los partidos y le hicimos un video con todas sus actuaciones en el Fútbol Joven. Se lo mandé a Héctor Robles, quien lo comenzó a citar para la Sub 20. También fue sparring con Juan Antonio Pizzi en la Copa América Centenario. Después de todo eso, volvió a Calama y tampoco fue considerado. Hubo declaraciones en su contra. Le quitaban méritos. En ese momento, él estaba podrido y quería irse. Yo traté de motivarlo, le decía que tuviera paciencia.

- Finalmente le hizo caso a usted...
- Yo le decía que le iba a llegar una oportunidad, porque capacidad tenía de sobra. Teníamos muchas conversaciones. Además, como estaba lejos de la familia, uno lo apoyaba. El resto del cuerpo técnico igual. Después agarró camiseta y fue marcando goles.

- ¿Qué sintió cuando fue el jugador más determinante del 2019?
- Sentí una alegría, pero no me extraña, Puede jugar como un '10' clásico, como un delantero externo o un '9' retrasado. Él encara con velocidad, y lo hace bien. Siempre va para adelante. Tiene buen remate, y habilita bien. Creo que pocos jugadores tienen sus características.

- ¿Qué pensó cuando vio que la U y Antofagasta también lo querían?
- Es que Ignacio Jara siempre demostró que podía llegar a otro nivel. La U siempre lo siguió en juveniles, Wanderers lo quería llevar. Estuvo en distintas categorías de la Selección, y fue a jugar Brasil. Yo creo que él está muy claro en lo que quiere. Ahora buscar dar un salto mayor y es algo totalmente entendible. Es normal en el proceso de un futbolista.