U. DE CHILE

La otra crisis que vive Dudamel: perdió a la vieja guardia de la U

El técnico de la Universidad de Chile ha sufrido con el bajo nivel de Montillo y Larrivey. Además, el venezolano sentó en el banco a Rodríguez y Beausejour.

A dos meses y medio de que asumiera, el presente de Rafael Dudamel en Universidad de Chile es cada vez peor: futbolísticamente no se ha visto ninguna mejora y el equipo sigue muy pendiente de su situación en la tabla ponderada del torneo.

Las razones detrás del mal momento son varias, sin embargo, una apunta a la relación del venezolano mantiene con los jugadores de mayor experiencia en el club. Matías Rodríguez, Jean Beausejour, Walter Montillo y Joaquín Larrivey han visto alterada su situación desde el cambio de técnico. 

Los dos laterales habían sido irremplazables. Al menos desde que el argentino retornó al club, en 2015, y desde la llegada del seleccionado chileno desde Colo Colo, en 2016, ninguno de los dos estuvo en el banco de suplentes por rendimiento, algo que ahora cambió justo ad portas del término de contrato de ambos laterales.

Dudamel, en búsqueda de mejorar la mala imagen del equipo, se ha inclinado por utilizar en dichas posiciones a Augusto Barrios y Luis del Pino Mago, lo que tampoco se ha traducido en una mejor producción ofensiva o una seguridad defensiva.

¿Qué pasó con Montillo y Larrivey?

El caso de Montillo es diferente. Los primeros días de diciembre anunció que no renovaría, luego que se retiraría al término de la temporada y semanas después admitió que buscaba ayuda en profesionales para entender su evidente baja de rendimiento. El ex seleccionado argentino suele ser de los primeros reemplazados por Dudamel cada vez que es titular, no gravitó en el último Superclásico de su carrera y ante Deportes Iquique solo entró a los 78 minutos de juego.

En tanto, lo de Larrivey es tan extraño como preocupante. Hasta la llegada del ex técnico de Atlético Mineiro era el goleador del Campeonato Nacional 2020. Demostraba ser un delantero eficaz, pues tampoco poseía una gran cantidad de opciones de gol.

Sin embargo, ante Huachipato (en diciembre) anotó el definitivo empate a dos, luego desperdició en dos ocasiones el gol del triunfo y desde ahí no volvió a marcar. Ni siquiera se pudo crear chances de gol: solo tres en los últimos siete partidos, pero sin convertir.