ENTREVISTA AS

Carlos Maldonado, wanderino y candidato presidencial: "En mi gobierno vamos a transmitir el fútbol por TV abierta"

El líder del Partido Radical está de cumpleaños este 21 de julio, el mismo día que Marcelo Bielsa. En AS recuerda su etapa como jugador amateur y explica sus ideas en materia deportiva. "Si en mi época hubiésemos tenido que pagar para ver los partidos, yo no hubiese podido ver a Caszely ni la campaña del 1973".

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Carlos Maldonado, wanderino y candidato presidencial: "En mi gobierno vamos a transmitir el fútbol por TV abierta"

Carlos Maldonado está de cumpleaños este 21 de julio, el mismo día que Marcelo Bielsa. El candidato presidencial del Partido Radical, con pasado en el fútbol amateur y ligado a Santiago Wanderers por su familia, se inspira en el ex técnico de la Roja: "Él no busca ganar a cualquier precio. Si lo llevamos a la política, no es de las personas que andan con las calculadora. Actúa correcto, tal como yo lo hice cuando me quedé esperando en el Servicio Electoral (Servel) para realizar una primaria legal", afirma. El ex ministro de Justicia conversa con AS.

Con 58 años cumplidos, y a la espera de una definición transparente en Unidad Constituyente, Maldonado muestra su lado más deportivo: el romanticismo por una histórica campaña de Colo Colo, su anécdota más imperdible en una cancha, el sueño futbolero que lo une a su nieto y las ideas deportivas en el programa de gobierno. Incluida, la transmisión del fútbol por televisión abierta.

- ¿Siempre fue wanderino?
- Sí, claro. Tampoco tenía mucha opción, porque era porteño de los cerros de Valparaíso, hijo y nieto de wanderinos. Mi papá me llevó al estadio desde chiquitito. Wanderers siempre ha sido un equipo muy aguerrido: se puede ganar, empatar o perder, pero la hinchada no perdona que no se moje la camiseta. Es parecido a Colo Colo. Ambos son equipos populares que valoran mucho la entrega y la lucha. Wanderers es parte de la identidad de la ciudad. Alcancé a ver al ‘Tanque’ Álvarez, de ‘Los Panzers’. No alcancé a ver ese equipo el 1968 porque era muy chico, pero él siguió unos años y lo pude ver en la cancha. Era un centrodelantero clásico.

- ¿Cuándo fue al estadio por primera vez?
- Yo creo que el 1970, por los recuerdos que tengo de los jugadores. Quizás mi papá me llevó más chico, pero de ese años tengo algunas imágenes en la memoria. Mi padre compraba entrada en la tribuna Andes, donde llega el sol. Nos soleábamos de lo lindo mientras veíamos el partido (ríe). Me acuerdo de unos goleadores argentinos de esa década, Jorge Dubance y Óscar Blanco. Era muy buenos. También me acuerdo cuando pasó ‘Chamaco’ Valdés. Era maravilloso verlo jugar.

- ¿Usted jugó fútbol alguna vez?
- Sí, jugué varios años, en todas las categorías infantiles y juveniles, del Guillermo Rivera, mi club amateur de Valparaíso, de la Asociación de Fútbol Osman Pérez Freire. Las canchas de tierra son clásicas. Con el tiempo han ido mejorando, pero es mágico jugar fútbol amateur. Cuando entré en la universidad me alejé de la práctica habitual. Solo jugaba algunos partidos amistosos o competencias de la universidad. Cuando uno está en infantiles, mira a los jugadores del primer equipo como si fueran ídolos.

- ¿Y era bueno?
- Yo era medio tieso, no era hábil, pero anotaba goles (ríe). Una de las experiencias más lindas de la vida es hacer un gol. Es una alegría gigante cuando los compañeros te iban a abrazar y sonaba el pito del árbitro.

- ¿Le tiene cariño a algún otro equipo?
- Mi segundo equipo en afecto es Colo Colo. Por dos razones: porque es popular y aguerrido, y porque las primeras imágenes de la infancia te marcan. Yo vi jugar al Colo Colo 1973 por televisión, en blanco y negro. Era un equipo mágico. Ver a Carlos Caszely era como ver a Diego Maradona después. Se pasaba a cuatro o cinco jugadores antes de meter un gol. Fue una lástima que le saquearan a ese equipazo. Como niño, era increíble verlos. Nunca más se me olvidó. Por eso tengo simpatía.

Imperdible anécdota de Maldonado

- ¿De qué posición jugaba?
- Mira, me da vergüenza cuando lo cuento, porque se me cae el carnet. Yo jugaba de wing derecho, que ya no existe. Como el Pato Yáñez. Antes era más estática la cosa: el ‘2’ no pasaba la mitad de la cancha y el ‘7’ no pasaba de la mitad para abajo. Ahora son carrilleros y corren por toda la banda, como Mauricio Isla. Imagínate que una vez, años más tarde, me pasó una anécdota.

- ¿Cuál?
- Yo trabajé en los Ferrocarriles del Estado como abogado y me invitaron a un jugar un amistoso contra otra división de la empresa. Me preguntaron en qué posición jugaba y yo dije que de carrilero. Me pasaron la camiseta y a los 20 minutos estaba muerto (ríe). No era lo mismo correr la mitad de la cancha, que la cancha completa (ríe). Nunca había jugado el ida y vuelta.

- ¿Y hablaban de fútbol en la Nueva Mayoría (o Concertación)?
- Esas reuniones son fomes porque solo hablamos de política y no de cosas entretenidas (ríe). Yo sé que Heraldo (Muñoz) juega mucho. De hecho, juega todos los fines de semana en una liga. Eso nos contaba. Es fanático de Colo Colo. Los demás no tienen mucha cara de futboleros. Seguramente les debe gustar, pero no creo que jueguen o vayan mucho al estadio. Hay poco espacio para conversar eso.

- Está de cumpleaños el mismo día que Marcelo Bielsa… ¿Sabía?
- Me lo comentaron hace poco. Es un tremendo honor, porque él es un filósofo del fútbol, una persona íntegra y lo vinculo con la vida. El encargado económico de mi programa de gobierno, Roberto Álvarez (director de la Escuela de Economía de la Universidad de Chile), es aficionado al fútbol, jugó toda la vida y ha escrito dos libros sobre el fútbol. Uno sobre Palestino 1978, donde entrevistó a la mayoría de los jugadores, y otro donde reúne cuentos cortos sobre fútbol amateur. Me gusta el título ‘al fútbol se juega como se vive’. Yo creo que Bielsa vincula mucho los valores de la vida con los valores en la cancha.

- ¿Y cómo vincula su vida con esos principios de Bielsa?
- Él no busca ganar a cualquier precio. Si lo llevamos al mundo político, Bielsa no sería de las personas que andan con la calculadora, sería de los que dan la cara y andan de frente. Perdóname la comparación: así como yo estuve en el Servicio Electoral esperando una primaria legal, haciendo lo correcto independiente de que en ese momento se pueda considerar una actitud quijotesca, pero haciendo lo correcto. Bielsa busca eso: ir de frente, de frente, sin hacer tiempo ni juego sucio. Él es un tipo estudioso, que cambió la mentalidad del fútbol chileno. Ante cualquier circunstancia y ante cualquier rival, pero no salir derrotado.

- El alcalde Tomás Vodanovic dijo que bloquea su calendario para ver los partidos de la UC. ¿Usted lo hace para algún partido de la Selección, por ejemplo?
- Para ver a la Selección, sí. A veces veo a Wanderers. Pero la mayoría de las veces no puedo. Como soy presidente de partido y candidato presidencial, la agenda es bien absorbente. Pero tengo un propósito para más adelante con mi nieto, que nació hace dos meses.

- ¿Qué propósito?
- Lo mismo que hizo mi papá cuando yo era chico. Quiero llevarlo a ver a Wanderers cuando él ya se dé cuenta lo que está pasando. En unos cinco años más. Estoy justo: seré Presidente cuatro años y después empiezo a llevar a mi nieto al estadio (ríe). Es bonito el fútbol, y es transversal. Las mujeres también lo practican. Yo veo los partidos con mis hijas y mi señora. Antes era vinculado al mundo masculino y ahora ha cambiado. Da gusto ver a las mujeres en los Juegos Olímpicos. Es un deporte de trabajo en equipo y familiar.

- ¿Le gustaría que el fútbol se transmita por TV abierta?
- A mí me gustaría. Uno de los propósitos que tengo es que el fútbol esté al alcance de la gente. Sé que hay un tema de recursos, porque una parte importante de los dineros de los clubes viene de los derechos de transmisión televisiva, pero yo creo que el Estado debe hacer un esfuerzo y poner el fútbol al alcance de todos. Eso tiene un costo evidentemente, porque hay un beneficio que necesitan los clubes para desarrollar la actividad, pero no es justo que exista una segregación económica en el acceso a un deporte que es tan popular. ¿Te puedo dar un ejemplo?

- Claro...
- Yo era de una familia de escasos recursos. Podía vivir con dignidad, pero sin ninguna cosa extra. Si en mi época hubiésemos tenido que pagar para ver los partidos, yo no hubiese podido ver a Caszely ni la campaña del 1973. Con la realidad de hoy, no se podía. Eso tiene que cambiar. Yo entiendo que en algunas cosas puedan existir diferencias según la capacidad adquisitiva, pero debemos ser solidarios. El fútbol es una actividad fraterna, familiar, masiva, social y alegre, y debería estar al alcance de todos. En nuestro gobierno vamos a transmitir el fútbol profesional por televisión abierta, con las compensaciones adecuadas. Sé que puede sonar como algo soñador, pero es cuestión de voluntad. En Argentina se pudo.

- ¿Qué rol tendría el deporte en general en un gobierno suyo?
- El deporte es algo que debería incentivarse mucho más fuertemente y nosotros tenemos el propósito de hacer algo que siempre se dice, pero se hace poco: aumentar las horas de educación física en los colegios. Es bueno que los niños practiquen más deporte cuando niños. Eso requiere más infraestructura, profesores y una adecuación cultural, pero es importante. En segundo lugar, necesitamos que en todos los barrios tengamos una multicancha. Lo vamos a trabajar con los municipios. La idea es que cada comuna tenga su estadio, pero también que tengan multicanchas en los principales territorios. Las canchas deben estar en buenas condiciones y bien iluminadas. A veces más que un lugar para practicar deporte, son un lugar inseguro. La recuperación de áreas verdes y recintos deportivos fomenta los buenos hábitos. La Presidenta (Michelle) Bachelet inauguró los estadios bicentenarios y eso cambió la cara a varias ciudades. Hay que hacer un esfuerzo.

- ¿Se necesitan estadios de fútbol o quizás sería mejor que cada barrio decida qué deporte practicar?
- Hay tantas disciplinas y la gente practica cada vez más diversidad. Necesitamos un recinto deportivo que sea lo más polifuncional posible, y que esté bien administrado. Que se pueda agendar, que tengan buena seguridad y que sea amable con los vecinos. Yo prefiero jugar fútbol en una cancha de pasto que, en una de cemento, pero hay que buscar lo que sea más polifuncional. Sé que hay canchas de pasto sintético en distintas comunas, pero es verdad que no puedes jugar básquetbol. Hay que optimizar los espacios.