ENTREVISTA AS

"Nunca en mi vida he sido racista, jamás tuve un problema"

Lucas Wilchez de San Felipe fue expulsado por insultar al uruguayo De Olivera. Se habló de un castigo severo y recibió solo dos fechas: "Fueron días complicados".

0
"Nunca en mi vida he sido racista, jamás tuve un problema"
Unión San Felipe

Lucas Wilchez estuvo en el centro de la polémica durante los últimos días en el Ascenso. El ex volante de Colo Colo fue expulsado en el triunfo de San Felipe por 4-2 ante Barnechea, luego de un insulto al delantero Rodrigo de Olivera. "Por emplear lenguaje grosero contra el infractor", según el informe del árbitro Matías Quila, que también contenía los dichos del mediocampista sanfelipeño: "¿Qué te pasa negro conchetumadre mala leche?". 

Se mencionó una sanción de hasta de 10 fechas para Wilchez, pero finalmente el Tribunal de Disciplina de la ANFP desestimó el tinte racista del insulto del argentino. Recibió dos fechas de castigo y, a la espera de cumplir la sanción tras la visita de San Felipe a Iquique, el ex colocolino dialogó con AS para abordar los días vividos.

"Lo más importante es que haya quedado claro que en ningún momento mi intención fue esa. Es la primera vez que paso por una situación así, que me expulsen de esta manera. Me hacen el foul, caigo y después del insulto llegaron los de Barnechea y uno empezó a decir racista y todo eso. Ahí como que yo digo 'qué raro que digan esto'. Mi reacción después fue por eso, por lo que me dijeron. Nunca en mi vida he sido racista, jamás tuve un problema o una expulsión de esta manera", sostuvo Wilchez.

"Me dolió y quería que se aclare, porque nunca fue mi intención decirle al uruguayo De Olivera un insulto con una connotación así. No soy un jugador racista, nosotros los argentinos usamos esa expresión. Para mí fue un insulto natural. Después vino todo esto y estaba un poco preocupado, por la situación y porque se hablaba de que podían darme 10 fechas de sanción. Había llegado mi familia, mis nenes, y querían verme jugar. Si me daban 10 fechas, no me iban a ver y solo cuando volviera a Argentina y consiguiera equipo allá", agregó el volante de 38 años.

- ¿Qué tan compleja para usted fue la espera de la resolución del Tribunal de Disciplina?
- Fueron días complicados. Estaba preocupado por vivir esta situación. Además, había unas cosas que me mandaba gente amiga en algunos medios, que me iban a dar hasta 10 fechas. Estaba preocupado y, gracias a Dios, entendieron que mi expresión no tenía esa connotación, ni mucho menos. Por lo menos, fueron solo dos fechas.

"Ahora, hay que medirse un poco más, porque todo se malinterpreta. Por eso, no quería salir a hablar ni dar explicaciones".

- ¿Cómo se sintió luego del encuentro con la gente del Tribunal para realizar sus descargos?
- Mira, hablé con las personas del Tribunal por zoom. Quedé tranquilo, pero después se armó que tenía que volver a conversar con ellos, eso me dejó preocupado. La primera charla fue buena, pero después surgió que solo me habían dado una sanción provisoria. Los días fueron pasando y me mantuve siempre en contacto con la gente del club. Gracias a Dios, salió todo bien.

- ¿Siente que el episodio tuvo más repercusiones también por el impacto de las redes sociales?
- Sí, y la verdad que pienso ahora que de mi parte fue medio irresponsable el insulto, sabiendo de lo que esto puede generar. Pero en ese momento y cuando estás jugando al fútbol, para mí, es algo natural. No lo hice con la connotación de denigrar a una persona. Ahora hay que medirse un poco más, porque todo se malinterpreta. Por eso, no quería salir a hablar ni dar explicaciones, porque yo sentía que no me debía defender de algo que hice sin el ánimo de ofender. El tema de las redes es muy complicado y como deportista hay que tratar de llevar el ejemplo. Yo tengo dos hijos y les expliqué. En los tratos a las personas, tengo mucho cuidado y respeto por ellas. Esto y jugar al fútbol es difícil, y le dije al Tribunal que asumía la responsabilidad. De eso se trata, incluso después del partido yo hablé con el uruguayo De Olivera.

- ¿Y cómo fue esa conversación?
- Él estaba tranquilo, porque entendía que en Uruguay se usa mucho el “negro”. Lo entendió y más allá de que para mí jamás tuve una intención racista, le ofrecí disculpas. Pensaba que en el momento en la cancha se sintió ofendido.

- ¿Qué lección saca de todo esto?
- Que hay que ser más responsable de las cosas, pensar un poquito más. También digo que hay que contextualizar el momento. Ocurrió después de una patada que casi me lastima, pero no justifica lo que pasó.

- Usted es un jugador de experiencia, ¿le queda claro que algunas cosas en la cancha tienen que ir desapareciendo?
- Creo que sí, ahora tienes que medirte más. En el fútbol hay muchas cámaras, muchos partidos televisados y está el mismo VAR. Hay que tener cuidado, ser responsable, medirse y ser respetuoso. Yo estoy en contra de todas estas cosas del racismo. Trato de educar a mis nenes para que sean respetuosos con la gente. Todo esto me va servir de experiencia, son cosas que pasan.