Entrevista AS

"Pensé que me moría": dejó el fútbol por un problema cardíaco y hoy es cantante

Pailita, uno de los últimos artistas en revolucionar la escena urbana nacional, cuenta su historia. También habla de su vínculo con Arturo Vidal, Erick Pulgar y los jóvenes del plantel de Colo Colo. "Todos los jugadores son humildes", dice el oriundo de Punta Arenas, de 21 años.

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"Pensé que me moría": dejó el fútbol por un problema cardíaco y hoy es cantante

La música urbana chilena continúa creciendo, y uno de los últimos artistas en revolucionar la escena ha sido Pailita. Carlos Rain (21), quien le da vida al seudónimo, ha deslumbrado con su reggaeton -desembarcando desde el freestyle-, pero también en distintas colaboraciones. 'Dímelo Ma', el tema que sacó junto a Marcianeke en abril de este año, por ejemplo, lo elevó a un sitio que ni él imaginaba. Y claro, si la canción tiene más de 35 millones de reproducciones en Spotify.

Ahora bien, no todo es música en la vida de Pailita. El joven también guarda un lugar especial para su llamativa historia en el fútbol, un deporte que comenzó a practicar a los cinco años con la camiseta de Cruz del Sur, en su natal Punta Arenas. "Fui parte de los Juegos de la Araucanía con la Selección de mi región, estuve en hartos nacionales con mi liceo, el Don Bosco, y viajé a Brasil a jugar de refuerzo para un equipo de Santiago que se llama Canillitas Chile", cuenta Rain en diálogo con AS.

"El fútbol era mi vida. Me acuerdo de que, estando en la Selección de los Juegos de la Araucanía, entrenaba a las seis de la mañana en la playa. Era de lunes a domingo", recuerda Pailita, quien en la cancha no se hacía problemas. Allí actuó de mediocampista de contención, de creativo, de lateral e, incluso, de atacante. "Era muy fanático. Como yo no tomo, ni me drogo, me enfocaba caleta. Me consideraba bueno", afirma Carlos Rain. Su felicidad, que giraba en torno a un balón, era plena.

Carlos Rain domina el balón en medio de un torneo.

- ¿Quería ser futbolista o lo proyectaba como un hobby?
- Me acuerdo de que, después de llegar de un torneo en Brasil, me fui a probar a Barnechea y quedé. Pero mi mamá no me dejó, porque yo estaba en tercero medio. Quedé triste, pero hasta el día de hoy la entiendo, porque yo tengo un hermano que estaba privado de libertad. En ese momento, él recién había entrado a la cárcel y no podía dejar solita a mi mamá. Me tuve que devolver a Punta Arenas y perder esa oportunidad, pero por algo pasan las cosas.

Un inesperado mazazo

Dejar pasar la luz verde de Barnechea desanimó a Pailita. Sin embargo, un golpe aún más duro estaba por venir: a los 17 años le detectaron un problema de salud y debió dejar el fútbol. Una taquicardia supraventricular, que hacía que su corazón latiera entre 150 y 220 veces por minuto, lo sacudió. "Independiente de que no haya sido cadete o profesional, me dolió demasiado esa situación", confiesa Rain, quien cuando era pequeño admiraba a Alexis Sánchez.

- ¿Cómo supo que tenía un problema en el corazón?
- De la nada estaba en mi sala (de clases) y se me aceleró el corazón. Como que en ese momento lo tomé normal. Dije 'ya, se me aceleró porque estaba jugando a la pelota'. Pero después me empezó a dar más seguido, de la nada. Yo siempre lo hablo con mi mamita y creo que fue por el sistema nervioso, por todas las cosas que pasé de cabro chico. Si hubiese sido hereditario, me hubiese dado desde que nací.

- Tuvo que operarse, ¿no?
- Sí. Me hicieron un estudio electrofisiológico y me sacaron dos músculos del corazón, que, en rigor, son los que provocaban las taquicardias. Fue cuático, porque fue aumentando. En los partidos, a veces me tenían que sacar. Ahora ya último me duraban media hora las taquicardias. Hace como cuatro meses, casi tuve un paro cardíaco en una cárcel de menores en Punta Arenas, donde fui a dar una charla. Los chiquillos dijeron que escuchaban mi música y fui con mi grupo de trabajo. Y me puse a jugar a la pelota... Igual fue irresponsabilidad mía, porque no me había tomado la pastilla, ni había comido ni dormido bien. Me dio taquicardia y pensé que iba a ser una más de las que me daban, pero fue cuático... Me duró sus 40 minutos. Después ya estaba frío. Yo ya me había despedido, porque pensé que me iba a morir.

- ¿Pero las taquicardias han ido disminuyendo después de que se operó? ¿Tiene posibilidades de hacer ejercicio o eso ya se le prohibió?
- He jugado a la pelota, pero igual me da miedo. A veces siento que se me acelera, pero debe ser normal... Como que quedé con el miedo. Igual intento no hacerlo mucho. Voy a esperar con el tiempo, para ir de a poquito, porque igual no quiero que me vuelva a dar (ríe).

Su vínculo con Arturo Vidal, Erick Pulgar, un seleccionado ecuatoriano y los jóvenes de Colo Colo

- Esta historia, de tener que abandonar el fútbol por un problema al corazón, usted la plasmó en un freestyle que subió a su Instagram. Allí, viendo los comentarios, hubo uno de Arturo Vidal. Quiero saber qué pasó por su mente o cómo reaccionó cuando lo vio. (Pincha aquí para ver la publicación)
- Fue cuático. Me acuerdo de que le envié el freestyle al Sandrino Vidal (hermano de Arturo), porque él siempre me comentaba las cosas. Y él me dijo 'hermanito, medio freestyle, se lo voy a mandar a mi hermano para que lo vea'. Yo le respondí que sería un sueño y que se lo agradecía. Y de la nada, Arturo Vidal lo comparte, lo comenta y me envía un video en el que lo estaba escuchando.

El intercambio de mensajes entre Arturo Vidal y Pailita.

- Usted también creció viendo a Vidal, ¿no?
- Sí. Uno creció viendo a toda la Selección. Son ídolos. Y ese momento fue cuático, porque ese freestyle lo escribí llorando, súper mal. Fue después de que el cardiólogo me dijo que no podía jugar más a la pelota. En ese momento estaba entre el fútbol y la música. Gracias a Dios me quedé con la música, si no yo no sé... Hubiese estado estudiando, obviamente. Pero el fútbol era como lo único que me sacaba de los problemas que tenía. En ese momento me sentía súper mal... Mi mamita, que es todo para mí, me acompañaba al estadio, me gritaba desde la grada, contenta, y tenía que tratar de asimilar que eso ya no iba a pasar.

Carlos Rain junto a su madre, Nancy Pailacheo, en el Estadio Fiscal de Punta Arenas.

- Cambiemos de tema. En septiembre, usted pudo compartir con algunos jugadores de Colo Colo en el Monumental. Se le vio en fotos con Joan Cruz, Bruno Gutiérrez, Vicente Pizarro... ¿Cómo surgió esa amistad o cercanía?
- Ellos me empezaron a seguir en Instagram. Siempre escuchan mi música, y ahí empezamos a hablar. Fue como 'buena. Yo soy fanáticos de ustedes' y me dijeron 'nosotros somos fanáticos de tu música'. Fue una bonita coincidencia, porque con los chicos tenemos la misma edad. Estamos en la misma sintonía y nos llevamos muy bien. Los cabros son muy humildes. Me acuerdo de que el Bruno Gutiérrez nos regaló entradas para ir a verlo con mis amigos. Fue mi primera vez en el Monumental y estaba muy contento. No había tenido la posibilidad de ir a un estadio. Fue hermoso, porque soy fanático del Colo. Toda mi familia es del Colo. Que yo vaya y esté ahí con ellos, no es solo mi felicidad. También es la felicidad de mi familia.

- Me imagino que verlos en la cancha aumenta su felicidad...
- Sí. Y siempre... Me da orgullo verlos jugar. Como uno es fanático del fútbol, se pone contento cada vez que juega el Colo y ganan un partido. Ahora, conocerlos, obviamente es más bonito, porque entras a otro mundo: el de su persona. Yo empecé a hacer música el año pasado, pero música seria fue como en enero de este año. Todo esto se me ha dado demasiado rápido. Pasé de estar en mi casa viendo un partido de ellos, a estar compartiendo con ellos y ser amigos. Es cuático. Es algo que no te esperas en el corto plazo.

- La semana pasada, usted también pudo compartir con Erick Pulgar e Iván Morales tras el partido de la Roja con Ecuador. ¿Cómo se dio esa junta? (Ver foto principal)
- Es brígido. Erick Pulgar me empezó a seguir en Instagram y yo no sabía. Yo no entiendo mucho en las redes sociales. Entonces, un sobrino me dijo que Pulgar me seguía y ahí lo empecé a seguir y le hablé al tiro. Le dije 'espero algún día conocerte' y me respondió que todo el día escuchaba mi música. Y ahí quedamos. Después me etiquetó en una historia escuchando una canción mía y empezamos a hablar seguido. Todos los jugadores son humildes. Ahora, como vino a jugar ese partido, me invitó a su casa y conocí a su familia. Son cosas que uno valora mucho y que no se van a olvidar. Erick Pulgar es una persona súper sencilla.

- ¿Con qué otros futbolista se ha relacionado?
- Hace poco me empezó a seguir Pablo Solari. Me relaciono con todos los del Colo... Con (Vicente) Pizarro, con el Joan Cruz. Ese es mi hermano y hablamos casi todos los días. Con el Bruno (Gutiérrez), con el Iván Morales, que lo conocí en la casa de Pulgar. Es una excelente persona... Es muy humilde ese cabro. También hablo con Byron Castillo, de la Selección de Ecuador. Él me habló desde que solté el freestyle de fútbol. He tenido la oportunidad de conocer a hartos futbolistas.

"Es bonito que las personas que tú admiras, te estén escuchando".

- ¿Cómo se ha tomado el boom musical? Sus temas con Marcianeke, por ejemplo, suenan en los vestuarios de varios equipos de fútbol...
- Estoy feliz. Uno no pensó que fuese a llegar tan lejos. Es bonito que las personas que tú admiras, te estén escuchando.

- ¿Piensa hacer alguna vez un tema relacionado con el fútbol?
- Hay un tema donde menciono a Colo Colo, pero aún no sale. Es un reggaeton. Ojalá no haya polémica, pero uno es del Colo y tiene que serlo hasta la muerte (ríe). Incluso, los cabros del Colo tienen el tema y lo escuchan siempre. ¿Si lo pueden piratear? No, los cabros son de confianza (ríe). Se los puedo pasar.