ENTREVISTA AS

'Coto' Ribera: "Dirigir a Audax es como hacer un doctorado"

Con 37 años y sin experiencia en Primera División, el joven DT tiene la dura tarea de sacar a los itálicos del fondo. "Necesitamos un equipo luchador", afirma.

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Juan José Ribera reconoce que se encuentra ante el desafío más difícil en su corta trayectoria como entrenador. Luego de iniciar su carrera en Malleco de Segunda División, el joven DT, de 37 años, pasó por Concepción, Coquimbo y Rangers en Primera B. Hoy, conduce a Audax Italiano, tras reemplazar a Hugo Vilches, y la misión es compleja: sacar a los floridanos de los últimos lugares del Torneo Nacional. 

"La recepción ha sido muy buena, nos han entregado todas las herramientas para nuestra labor. Es un plantel muy llano a trabajar, a salir de la incómoda posición, con mucha disposición a dejarse entrenar. Han sido días provechosos con la idea de que los jugadores adquieran lo que nosotros queremos que muestren en la cancha", afirma Ribera a AS Chile. 

-¿Cuál es el plan inicial en este proceso de instalación del cuerpo técnico?
-Queremos correr los menos riesgos posibles, pero también queremos ser protagonistas. No nos gusta esperar mucho. Contra San Luis (empate 1-1) caímos en el juego de ellos en el primer tiempo. Después en el segundo, generamos ocasiones en base a jugar y no a lanzar. Nos acercamos un poco más a lo que vamos a necesitar de aquí en más.

-¿Cuál es su idea de juego?
-Nos gustan los equipos que trabajen. No nos gustan los jugadores que se desligan de la parte defensiva o se desligan de trabajar sin balón. Necesitamos un equipo luchador. En el fútbol de hoy si un jugador se resta, se complica muchísimo. Nos gusta presionar, los equipos que intenta robar la pelota en campo rival. Los equipos que sepan manejar todas las facetas del juego. Para eso hay que trabajar estos aspectos. Por mucho que seas ofensivo, en un momento te tienes que defender igual.

-Usted había dirigido solo en la B y en Segunda División y causó sorpresa su llegada a Audax.
-Lo tengo claro y lo primero que hice fue agradecer la posibilidad y obviamente que es una apuesta. No es fácil. Nos ha tocado dirigir en Segunda División, hemos ido quemando etapas. En Primera B, pudimos zafar (con Coquimbo) de una zona de descenso que era inminente, luego pudimos terminar terceros. En Rangers también pudimos salir de una zona de descenso, que no era tan complicada. Hoy tenemos una misión más difícil todavía, porque es otra división.

-¿Qué aspectos son valiosos de esas experiencias anteriores para afrontar el desafío en Audax?
-Que hay que tener mucho convencimiento de todas las partes. Este un club de fútbol, pero lo maneja harta gente y todos tienen que estar bien unidos para cumplir el objetivo. Es muy difícil que una institución desunida pueda lograr cosas importantes. Que el convencimiento del cuerpo técnico pase al plantel y la gente también comprenda que estamos trabajando por algo. Y que los hinchas también se sumen.

-¿Dirigir a Audax será como hacer un 'doctorado en permanencia'? Mantuvo la categoría en Coquimbo y Rangers, experiencias que fueron unas especies de 'magísteres'.
-De todas maneras, porque es otra división. Hemos sorteado vallas importantes, pero en otra división. Los jugadores son diferentes y tenemos una dura tarea por delante. Tal como lo hicimos en Coquimbo y Rangers con mucho profesionalismo, acá a va a ser de la misma manera. Asumimos la realidad y las circunstancias por las que estamos acá y lógicamente estamos para colaborar con los muchachos.

-¿Cómo es su estilo de conducción?
-Soy mucho de hablar y estar cerca del jugador. Gente cercana me aconseja de una manera y tratado de cambiar, pero soy así. Soy mucho de piel, de conversar. Sí exijo y tomamos las decisiones como cuerpo técnico. Me gusta bastante también escuchar a mi gente, tomando yo la decisión. Entender también por qué el jugador pudiese estar en un mal momento. No hay que ser tan lapidario.