La lección que aprenderá Garin

Daniil Medvedev (2°) frenó el andar de Cristian Garin (23°) en Roland Garros. El ruso mostró su mejor repertorio y demostró por qué hoy es el dos del mundo y tiene chances de convertirse en el primer número uno del planeta fuera de Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic y Andy Murray, los dominadores en los últimos 16 años. En la columna anterior que escribí, señalé que confiaba en que 'Gago' podía dar un nuevo golpe ante el moscovita, pero la realidad es que estuvo muy lejos de pasar. ¿Por qué?

Básicamente porque Medvedev dominó desde el arranque por más que salvó un punto de quiebre en el primer juego. Dictó el ritmo del partido, sacó bien, cambió de dirección cuando quiso y aprovechó la pasividad del chileno. Porque si hay un adjetivo que puede describir a 'Gago' es ese: jugó extremadamente pasivo. Y eso es fatal en este nivel.

La lección que aprenderá Garin tras caer en París es que no se puede esperar un triunfo solo aguantando los rallies y aguardando el error del rival. En el golpe por golpe los Top 10 te ganan, y los Top 5 ni hablar. En Madrid 'Gago' lo hizo, pero ese es un torneo atípico por su altura (hasta a Rafael Nadal le molesta). ¿Ganarles por físico? Tampoco es opción, por algo tienen ese estatus, que solo se consigue siendo brillante en partidos de largo aliento, ya sea en Masters 1000 y, sobre todo, Grand Slams.

Entonces, hay que apostar a algo más, a tomar riesgos. Hoy Garin no hizo daño con el saque y aquello ya marca un escenario desfavorable. Pero si a eso se le suma que tampoco soltó la derecha para encontrar aperturas y cerrar puntos en la red, el combo pasa a ser desafortunado.

Todo el partido me dio la sensación que Garin empujó el drive y aquello el oponente lo percibe, lo agranda. Medvedev debe haber pensado algo similar a una frase como la siguiente: "Si veo que mi contrincante está dudando, yo se lo hago pagar". Y el tipo es dos del mundo, no 40 o 70, con el respeto que merecen los jugadores que ocupan ese casillero en el ranking. 

Además, otro 'pecado' que cometió Garin fue el no saber manejar ese buen comienzo del tercer set. Partió 3-0 pero en un abrir y cerrar de ojos quedó 3-3 y a empezar a luchar otra vez. Eso también es inexperiencia y la va a ir ganando con el correr de su carrera.

¿Me esperaba otro desarrollo? Sí. ¿Pensé que el ruso iba a ser tan implacable? Nunca. ¿Es normal que Garin no haya podido sentirse en el partido? Perfectamente, porque no hay que olvidar que recién este es su primer octavos de final de Grand Slam. Y eso es muy valorable a pesar de cómo terminó su camino por Bois de Boulogne.

¿Cómo calificaría si gira europea de arcilla? Buena, porque a excepción de Cameron Norrie -que después se prendió-, perdió con jugadores con los que era factible perder: Stefanos Tsitsipas, Roberto Bautista Agut y ahora Medvedev, dado que la pista estaba extremadamente rápida y eso le acomoda mucho más al ruso. Queda la amargura de lo que pasó en Madrid contra Matteo Berrettini, porque ese sí fue un duelo en el que no podía caer de la forma que lo hizo.

Hoy Cristian Garin es un buen Top 20-25, pero para dar el salto al Top 15 hay muchas cosas que corregir. Pueden ser cinco lugares de diferencia, pero el Tour te los hace notar muchísimo. El chileno puede seguir creciendo, pero necesita creerse aún más el cuento. ¿Qué quiero decir con eso? Salir a buscar algo más, ser más agresivo. El fondo físico lo tiene, ahora hay que dar ese paso hacia adelante en el juego.