TORNEO NACIONAL

Los beneficios del cambio de esquema de Kudelka en la U

El 1-4-4-2 es el tercer sistema táctico usado por el DT tras su llegada y, por momentos, resultó funcional al momento futbolístico de los azules.

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Sufrió Universidad de Chile, sobre todo en el segundo tiempo, pero al final los dirigidos por Frank Kudelka celebraron el triunfo por 1-0 frente a La Calera, en el Estadio Nacional. La victoria estudiantil tuvo como eje central el nuevo sistema de juego que empleó el cuadro universitario, el tercer esquema táctico desde que asumió hace más de cuatro meses.

Durante la antesala del duelo, que se resolvió con un gol de cabeza de Rafael Vaz en el primer tiempo, se supo que Kudelka volvería a organizar a la defensa azul con una línea cuatro. Iba a desechar la fórmula de los tres zagueros asistidos por dos carrileros para conformar una estructura de cinco jugadores, en vista de las circunstancias de cada partido.

El 1-4-4-2

El DT cumplió con lo anticipado y la defensa la conformaron Rodrigo Echeverría, Christian Vilches, Vaz y Matías Rodríguez. La novedad aconteció desde el mediocampo hacia adelante: David Pizarro y Rafael Caroca fueron los volantes centrales, Francisco Arancibia y Yerko Leiva actuaron como externos y la dupla de ataque estuvo conformada por Ángelo Henríquez y Yeferson Soteldo. Un nítido ordenamiento posicional 1-4-4-2.

Los dos grandes beneficiados con la modificación táctica fueron Pizarro y Soteldo. El mediocampista contó que plena libertad para armar el juego azul en el sitio donde más le acomoda, junto al otro volante central y respaldado por el retroceso de los externos para liberarlo inicialmente de obligaciones defensivas. 

Por su parte, el venezolano tuvo plena libertad para moverse desde el centro hacia las puntas para enfrentar mano a mano a los centrales abiertos, en el contexto donde resultan estar más vulnerables, y así desequilibrar por dribling y velocidad. Una contingencia táctica parecida con la que contó en Huachipato para brillar en el fútbol chileno.

Menos posesión

Ante los caleranos, la U fue superada en la posesión del balón, pues la visita controló la pelota con un 51,5 por ciento de la tenencia. En la utilización del 1-4-4-2, en ocasiones, manejar el esférico no resulta ser tan relevante. La disposición posicional esencialmente en anchura en la cancha lo torna más proclive al contraataque, cuando la zona de recuperación del balón es en el propio sector, tal como aconteció en el Nacional.

Los azules intentaron llegar a la portería defendida por Claudio González mediante avances rápidos y sin una exageración de toques. Esto favoreció a Soteldo y, aunque no tuvieron gran participación ofensiva, debería suceder lo mismo con Arancibia y Leiva, jugadores veloces, de ida y vuelta y que se sienten cómodos actuando por las orillas. Probablemente, el desarrollo más continuo del esquema les permita entrar más en la 'onda' de juego.

Más defensa

Lo reconoció Raúl Armando, ayudante de Kudelka quien dirigió contra el cuadro cementero. "La idea era esperar", dijo el argentino y así fue. El bloque defensivo conformado por las dos líneas de cuatro tuvo como límite de retroceso el borde del área penal y mostró una presión creciente en la medida que el balón se acercaba a Johnny Herrera.

El equipo se vio más compacto y menos vulnerable, sacrificando, eso sí, la recuperación del balón lejos de su portería. De hecho, cuando La Calera atacó con dos centrodelanteros (José Pablo Monreal y Cristian Núñez), el peligro muchas veces estuvo en plena área, pero la defensa no 'aflojó' y en cada acción terminó rechazando la pelota o bloqueando los disparos.

Incluso en máxima exigencia defensiva, con el rival atacando con una línea de cuatro delanteros (dos '9' y punteros por cada orilla), los laterales universitarios se cerraron y su lugar lo ocuparon los externos. ¿Resultado? Una línea de 6 circunstancial, con una dupla de volantes centrales por delante, para evitar a toda costa ver caer su portería.