COLO COLO

La furia de Miguel Pinto: el reflejo de un camarín desconectado

El portero reaccionó con enojo tras el gol de Ramón Fernández. También hubo discusiones entre jugadores, y un gesto de Blandi que pasó inadvertido.

La furia de Miguel Pinto: el reflejo de un camarín desconectado
AS

Sin claridad de juego y con un evidente problema físico, Colo Colo sumó una nueva derrota en el Monumental. La escuadra de Gualberto Jara mostró su peor cara ante O’Higgins. No solo porque estuvo lejos de marcar un tanto, también porque dejó al descubierto una desconexión total entre los jugadores. Discusiones, gritos y una agresividad fuera de la común fueron parte de un espectáculo casi insólito.

La reacción furiosa de Miguel Pinto en el gol de O’Higgins fue evidente, pues Ramón Fernández no tenía ningún jugador de Colo Colo cerca cuando recibió el centro. La fallida marca de Ronald de la Fuente a Facundo Castro también molestó. A tal punto que el grito de Pinto se escuchó en todo el Monumental, incluso más que los festejos. El arquero miró a sus compañeros y luego tomó una botella. Se hidrató, pero a los segundos tiró el objeto al suelo. Con enojo.

Pinto jugaba su primer partido (oficial) en Colo Colo, y contaba con bendición del propio Brayan Cortés. Los dos arqueros se abrazaron en medio del calentamiento. Pero el ex Universidad de Chile lo pasó mal. Tan mal como Pablo Mouche, quien realizó gestos de decepción en varios momentos del partido. La mayor tensión se vivió con Javier Parraguez en el complemento. Este último dio una habilitación, pero el argentino ni siquiera corrió. El balón iba muy lejos. Ambos se miraron y se retaron entre sí.

La primera etapa dejó momentos similares, con Gabriel Costa como protagonista. Cerca del minuto 12, el ex Sporting Cristal lanzó un centro que despejó O’Higgins. Esta vez el que se molestó fue Nicolás Blandi, quien esperaba el balón en el centro del área. Le gritó y le realizó gestos de desaprobación. Costa, que también sufrió un reto de Óscar Opazo, no entró al segundo tiempo. Blandi, en tanto, salió reemplazado en el complemento y pasó por el costado de Gualberto Jara sin mirar. El entrenador había girado su cabeza hacia él.

La desconcentración de Colo Colo también quedó en evidencia con la agresividad. Cinco futbolistas recibieron tarjeta amarilla por cometer fuertes infracciones a los rivales. Incluso, hubo otros que fueron advertidos por Christian Rojas, el árbitro de un partido que tuvo al peor Colo Colo. Ese cuadro albo que ya no solo tiene problemas de finiquito en ataque y “errores infantiles” en defensa, ahora es uno que también destapa su falta de comunicación.